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MAYO, PERO DE 1900

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24/05/2018

Crónica del redescubrimiento del Paso Vuriloche

Crónica del redescubrimiento  del Paso Vuriloche
Crónica del redescubrimiento del Paso Vuriloche

La hazaña corrió por cuenta de un grupo chileno que encabezaba el capitán de Ingenieros Arturo Barrios. El 26 arribó a Bariloche, después de algo más de un mes de caminata.

Difícilmente el capitán de Ingenieros de Chile Arturo Barrios quisiera coronar el éxito de su viaje en cercanías de la fecha patria argentina, pero arribó a San Carlos de Bariloche el 26 de mayo de 1900 con la sonrisa a cuestas, después de redescubrir el mítico y siempre esquivo Paso Vuriloche. El oficial trasandino había partido de Puerto Montt poco más de un mes antes y descansó a orillas del Nahuel Huapi cuando todavía la ciudad no tenía ese estatus.

En su “Toponimia del Parque Nacional Nahuel Huapi”, Juan Martín Biedma consagró cerca de 11 páginas a desentrañar el misterio del “famoso paso”, cuya historia “constituye uno de los capítulos más apasionantes de la geografía histórica” en cuanto al lago que bendice estas latitudes. En efecto, “su búsqueda apasionó a los misioneros jesuitas y a los exploradores de fines de la centuria pasada”, es decir, el siglo XIX desde la perspectiva del autor. En la mayoría de los intentos, sin éxito.

De resultas que “a quien correspondió la gloria de transitar y redescubrir el histórico paso fue el capitán de Ingenieros chileno Arturo Barrios en el verano de 1900”. El relato de Biedma dice que “partió de Puerto Montt el 23 de abril y llegó a San Carlos de Bariloche el 26 de mayo”. El periplo arrancó en “la segunda Bodega del camino carretero en el valle del río Cochamó, del otro lado de la cordillera”, según la reconstrucción que incluyó el informe chileno oficial, fuente de Biedma.

Aquella senda terminaba “en la Boca del Reloncaví cerca del puerto de Ralún”. El viajero “subió por el valle del río Esperanza, afluente meridional del río Blanco” para caer después “en el valle Superior de este último río, al pie Sur del gran macizo del Tronador”, donde Barrios “estableció un campamento general, dedicando siete días a excursiones y reconocimiento de las partes vecinas de la Cordillera”.

El contingente trasandino “encontró cerca de un riachuelo tributario del río Blanco, una fuente de aguas termales, el llamado Baño de Bariloche, que ya había sido redescubierto por el padre Menéndez en viaje de 1791”, recordaba el recuento chileno. Añade el texto que “según el testimonio del cronista Olivares (el baño) formaba una etapa en el camino antiguo de las misiones jesuitas. Continuando separa las aguas del río Blanco de las del río mencionado anteriormente (el Manso Superior), que corre por el (Valle Buriloche) (sic) de los exploradores Steffen y Fischer, desaguándolo al brazo Noroeste del lago Mascardi”.

Sendero antiguo

Una vez allí, “el capitán Barrios continuó su marcha por dicho valle, que tiene más de 15 kilómetros de largo por uno o dos de ancho y en cuyo fondo se hallan vegas pantanosas. Habiendo llegado al lago Mascardi, lo rodeó por la orilla Norte, Noreste y Noroeste, encontrando en esta parte vestigios de un sendero antiguo y siguió adelante por el paso de Mascardi y a la orilla del lago Gutiérrez hasta llegar a las playas meridionales del lago Nahuel Huapi”, destaca el informe.

Según la apreciación chilena, “en toda extensión del itinerario que acabamos de señalar, desde las playas del mar Pacífico hasta el lago Nahuel Huapi, no hay ningún punto que alcance la altura de la línea de las nieves perpetuas, y todo el trayecto puede hacerse traficable (sic) para animales de silla y carga, no siendo necesario sino arreglar algunos pasos malos y ensanchar las macheteaduras (sic) o sendas abiertas en el monte tupido”.

El francés Lucien Gallois en “Los Andes de Patagonia”, afirmaba que el trayecto en cuestión llevaba como nombre Paso Barrios en honor a su re-descubridor”. Menos de un año después, recorrió parcialmente el mismo itinerario Emilio Frey, como integrante de la séptima Subcomisión de Límites argentina, a las órdenes de Francisco Moreno. Biedma le cedió la palabra en su investigación: “Como tuviera el último libro de Francisco Fonck, donde se mencionan los Baños de Vuriloche encontrados por el Padre Menéndez ahora 110 años me adelanté hasta los mismos”.

De manera previsible, “al poco andar (naciente del río Blanco) encontré una macheteadura nueva que conducía hasta los mismos baños, pero no más allá. Este camino ha sido hecho por donde mismo fuera Menéndez, pues en muchas partes pude observar la macheteadura vieja. El explorador o los exploradores que han venido en busca expresa de los baños guiados por los datos de Menéndez hace poco encontrados, han venido de Chile, pues la macheteadura nueva sigue por el abra al Oeste del cerro Meseta hacia el Sur”.

Evidentemente, Frey se refería a Barrios. El nacido en Baradero describió que “los renombrados Baños de Vuriloche son unos arroyitos de aguas calientes, situados a poca distancia uno de otro; son tres los de agua caliente, el del medio tendrá más de 50 grados de temperatura, según pude apreciar por el termómetro, las otras dos no son tan calientes. No merecen el nombre de baños, pues no tienen agua suficiente para bañarse y tampoco creo que por aquí haya ido el camino de Vuriloche”. Según Biedma, más tarde Frey cambió de opinión en relación a los baños.

La posta la tenía Frey

Para Juan Martín Biedma, se debe a Emilio Frey la descripción más concienzuda del Paso Vuriloche, a tal punto que legó un plano con “el itinerario más probable”. El trayecto partía de “Ralún, fondo del Estero o Estuario de Reloncaví, de allí tomaba hacia el Norte por los cursos de los ríos Reloncaví y Cachimba para alcanzar el lago Calbutué. Luego hacia el SO por el río Concha, y por el río Quitacalzones, rumbo Norte hasta alcanzar el río Blanco y por éste hacia el Oeste pasando por los baños hasta las nacientes en el ventisquero del Tronador”.

Luego “cruzaba el Puerto Vuriloche y seguía por el río Cauquenes, valle del Manso Superior hasta el brazo Tronador del lago Mascardi, que bordeaba por su orilla septentrional para cortar camino hasta el lago Llum, nuevamente por la orilla NO del otro extremo del lago Mascardi, para alcanzar por la orilla oriental del lago Gutiérrez y su desagüe, el lago Nahuel Huapi en Puerto Perito Moreno”. Fíjese el lector o la lectora, la de historia que hay en la actual jurisdicción municipal de Bariloche y en el Parque Nacional.