FILOSA
Charlotte Caniggia se burló del look de Mica Viciconte y lanzó una polémica comparación: “Parece un...”
Para Charlotte Caniggia, cualquier aparición frente a cámara merece una producción especial, y esa convicción la enfrentó con Mica Viciconte durante el streaming de Telefe. La gorra de su compañera le dio pie para lanzar una comparación provocadora, pero el intercambio enseguida pasó a una discusión sobre cuánto hay que arreglarse para salir al aire.
Del otro lado, Viciconte encontró una manera de devolver el cuestionamiento sin justificar cada prenda que llevaba puesta. “No sé si el streaming es para venir tan arriba, creo que la que está rara es Charlotte”, respondió con ironía. Así, puso en duda el criterio con el que su compañera estaba evaluando su apariencia.
El comentario que había encendido esa respuesta apuntaba directamente al accesorio que Mica había elegido para completar su vestimenta. “Esa gorra no te queda bien, parece un trapito”, disparó Charlotte Caniggia. La frase provocó risas en la mesa y dejó a la panelista en el centro de las miradas por una elección de su guardarropa.
La hija de Mariana Nannis amplió su crítica al conjunto completo y sugirió que Viciconte había llegado sin dedicarle tiempo a prepararse. “Así no podés venir, nena. Te levantaste y viniste para acá, ¿no? No te pusiste una mierda”, lanzó. Con esa observación, el reproche dejó de limitarse a si una gorra le favorecía o no.
En medio de las chicanas, Mica reconoció que elegir ropa es un asunto para el que busca ayuda. “Tengo un problema con la vestimenta. Estoy buscando una asesora de imagen que me quiera vestir linda”, confesó frente a sus compañeros. El pedido incorporó un dato personal a una conversación que había comenzado con una burla.
A la hora de explicar su propia postura, Charlotte Caniggia defendió el esfuerzo que pone en su imagen. “Yo creo que la vida es una, hay que ponerse lo mejor y es mejor estar linda vestida”, sostuvo. Su respuesta permitió entender por qué consideraba insuficiente la propuesta más informal que había llevado su compañera.
Las risas acompañaron un ida y vuelta en el que ninguna dejó pasar la observación de la otra. Mientras una cuestionaba la falta de preparación, la otra señalaba que una producción excesiva también podía desentonar con el espacio. La ropa terminó ocupando el centro de la charla que compartían con el resto de la mesa.
El pedido de asesoramiento de Viciconte dejó abierta una cuestión concreta para sus próximos looks. Reconocer dificultades al vestirse, de todos modos, no le impidió defender su elección para esa transmisión ni discutir la exigencia de Charlotte. Su respuesta fue tan directa como la crítica que había recibido.