Ante la próxima exposición de primavera, en la Sociedad de Horticultura repasan su historia y analizan el efecto de las lluvias
La Sociedad de Horticultura de Bariloche desarrollará, del 3 al 5 de noviembre, su tradicional exhibición de primavera, en el Salón Cultural de Usos Múltiples (SCUM), en Moreno y Villegas.
“Realizamos dos exposiciones al año, una en otoño y otra, precisamente, en primavera; cada una tiene su magia”, destacó la presidenta de la entidad, Valeria Calcagno.
“En el marco de esta muestra, tendremos dos charlas muy interesantes, una a cargo de la ingeniera agrónoma Silvana Alsogaray (el jueves 5 de noviembre, a las 18), cuyo tema será Jardines atractivos para la biodiversidad, y otra que brindará el doctor Javier Puntieri (el martes 3, a las 17), denominada Los árboles que hacen posibles los bosques en la Patagonia”, informó.
Las flores se exponen como obras de arte.
En referencia a la gran cantidad de precipitaciones que se registraron este año y su impacto en las flores, Calcagno expuso: “Cuando llueve mucho, las flores se estropean y duran menos”. En tal sentido, ahondó: “La lluvia intensa puede romper pétalos, tirar flores y romper tallos. Aumentan las enfermedades por hongos. Además, las raíces sufren si el suelo se encharca”.
La titular de la institución aclaró que “la lluvia moderada es beneficiosa”, explicando que “el problema es la persistencia de humedad y el mal drenaje”. En ese punto, explicó que “conviene suspender el riego mientras la tierra siga húmeda, revisar que las macetas desagoten y retirar las flores que se estén pudriendo”.
“La lluvia y el frío durante la floración reducen la actividad de las abejas y dificultan la polinización”, comentó la presidenta de la entidad, a la vez que, refiriéndose al efecto de las precipitaciones sobre los frutales, consideró que “pueden dar menos fruta”.
La gente suele acercarse y fotografiar las flores como si fueran cuadros.
Por otra parte, comentó que, durante esta estación, “los jardines de Bariloche van cambiando de flores a medida que sube la temperatura”. De tal forma, indicó que, al comienzo, surgen “crocus, narcisos, jacintos y muscaris; durante octubre y principios de noviembre, tulipanes, pensamientos, caléndulas y corazones sangrantes; con la primavera más avanzada, peonías, y hacia el final, las primeras rosas y lupinos”. En todo caso, remarcó que “Las fechas varían según el clima y la ubicación del jardín”, y sumó: “También se llenan de flores los rododendros, las azaleas, las lilas, las coronas de novia y las clemátides”.
“Entre los árboles, se destacan los cerezos, ciruelos, manzanos, perales y magnolias, y hacia fines de primavera, los notros, con sus flores rojas”, añadió.
La belleza hecha flores.
HISTORIA DE UNA ENTIDAD EMBLEMÁTICA
Al ser consultada sobre la historia de la institución que preside, Valeria Calcagno contó: “La Sociedad de Horticultura de Bariloche se fundó el 11 de enero de 1944, inicialmente como filial de la Sociedad Argentina de Horticultura. Surgió por iniciativa de un grupo de vecinos amantes de las plantas, alentados por Julia Bullrich de Saint, quien admiraba la variedad y el colorido de las flores de la región. Su primera presidenta fue Nelly Frey de Neumeyer, también conocida como Hedy”.
“Desde sus comienzos, la Sociedad promovió el cultivo de flores, árboles frutales y huertas, el intercambio de plantas y semillas, y el embellecimiento de la ciudad. Las charlas gratuitas, las visitas a jardines y las tradicionales exposiciones de primavera y otoño fueron dando forma a una institución que une el aprendizaje con el encuentro entre vecinos y la valoración de la flora autóctona”, expresó.
Refiriéndose a la primera presidenta de la entidad, detalló: “Nelly Frey de Neumeyer —así figura su nombre en las fuentes históricas— nació en Bariloche en 1914 y falleció en 2014, a los cien años. Fue docente, hija del ingeniero Emilio Frey y esposa del médico Juan Javier Neumeyer. Su compromiso con la comunidad también la llevó a presidir, en 1957, la Convención Constituyente que redactó la primera Constitución de Río Negro. Amante de la montaña, en 1939 se convirtió en la primera mujer en alcanzar la cumbre del volcán Lanín”. Calcagno remarcó: “Dentro de la Sociedad de Horticultura, fue mucho más que una fundadora. Sus compañeras la recordaban como una guía y mentora, generosa con sus conocimientos y capaz de transmitir su entusiasmo por las plantas. Una frase suya, recogida al cumplir cien años, refleja esa pasión: ‘Me gusta más mirar el jardín que la televisión’”.
La exposición de primavera de la Sociedad de Horticultura es una cita obligada para los amantes de las flores.
Sobre el presente de la institución, manifestó: “En este momento, somos más de ciento cincuenta socios; mayoritariamente, mujeres. Por otro lado, cada vez hay más jóvenes interesados por el maravilloso mundo de las plantas. Estar en contacto con la naturaleza es sumamente enriquecedor y te carga de buena energía”. De ese modo, convocó a la comunidad a ser parte de la exposición. “Pueden traer la flor que más les guste de su jardín, una rama florida o dejar volar la imaginación y hacer un arreglo floral; todos pueden participar”, invitó.