Una oportunidad para descubrir las razones por las que el Instituto Balseiro se transformó en una entidad emblemática
La semana próxima, el miércoles 4 de noviembre, a las 20, en el Puerto San Carlos, con entrada libre y gratuita, se presentará una propuesta cinematográfica que resultará imperdible. Se exhibirá una película acerca de una entidad educativa fundamental de la localidad, con un arraigo de más de setenta años. El film en cuestión es La constante de Balseiro, un documental que transita por las voces y miradas de integrantes de ese espacio emblemático de Bariloche donde la ciencia reina, llevando a conocerlo desde su interior, la vida cotidiana, sus orígenes y su proyección a futuro.
En tal sentido, debe indicarse que el Instituto Balseiro fue creado en 1955 por la Universidad Nacional de Cuyo y la Comisión Nacional de Energía Atómica tras el "episodio Richter" en la isla Huemul, es decir, lo que sucedió con un físico austríaco que, tras la Segunda Guerra Mundial, desembarcó en el país y en 1948 convenció a Juan Domingo Perón de que podía generar energía atómica de bajo costo (aseguraba que crearía "soles pequeños"). Tras aquel asunto con ribetes, precisamente, de película (aunque de ficción), la entidad nació para formar una masa crítica de profesionales (primero, en física; más adelante, también de ingeniería).
Según han expuesto desde el propio Instituto Balseiro, “a través de testimonios de estudiantes, docentes y personal de apoyo, el film retrata la vida en el campus patagónico, sustentada en un sistema de becas completas y una sólida enseñanza basada en 'aprender haciendo' con un fuerte énfasis experimental”.
“La narrativa recorre desde la física teórica y experimental hasta desarrollos clave como el reactor escuela RA-6, la ingeniería nuclear, las telecomunicaciones y la física médica, mostrando cómo el conocimiento se transforma en soberanía tecnológica e impacto social”, sumaron, añadiendo: “Lejos de la imagen de un centro inaccesible o inalcanzable, la propuesta abre un diálogo cercano con la comunidad, revelando al Instituto Balseiro no sólo como un polo de enseñanza e investigación en ciencia y tecnología, sino como una comunidad unida por la curiosidad, el rigor y el compromiso público”.
El documental —cuya proyección en el Puerto San Carlos cuenta con el apoyo de la Subsecretaría de Cultura de la ciudad— muestra espacios, estudiantes, docentes, personal de apoyo académico, egresados y cuenta, incluso, con el testimonio de un integrante de su primera promoción de grado.
La pieza, que se realizó en el contexto de los festejos por los setenta años de la institución, que se cumplieron en 2025, es una coproducción original del área de Comunicación institucional y prensa del Instituto Balseiro y Señal U de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO).
“Átomos… Imperceptibles ladrillos de materia y energía, con sus núcleos de protones y neutrones y sus nubes de electrones, a su vez están formados por partículas subatómicas: quarks, leptones, bosones… No los vemos, pero están en todos lados”, se escucha al comienzo del documental. El instituto Balseiro se ha erigido como un “santuario” científico donde se forman los “monjes” que se encargan de continuar hurgando en los secretos que encierran aquellos átomos, aun en tiempos donde la ciencia argentina parece quedar relegada a partir de decisiones gubernamentales. Pese a todo, la “devoción” hace que los profesionales continúen formándose.