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26/10/2026

Un zorro sorprendió en pleno centro de San Martín de los Andes

La aparición de un ejemplar silvestre en la zona comercial durante las primeras horas de la mañana reabrió el debate sobre el avance de la huella urbana sobre el hábitat natural en las ciudades cordilleranas de la Patagonia.
Una imagen cada vez más habitual.
Una imagen cada vez más habitual.

La tranquilidad matutina de San Martín de los Andes se vio alterada cuando los primeros comerciantes abrían las puertas de sus locales en el casco céntrico. Apenas comenzaba el movimiento habitual de la jornada, la presencia imprevista de un zorro transitando por una de las arterias principales de la ciudad cordillerana captó la atención de un vecino, quien no dudó en registrar la escena en video.

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La difusión del material a través del medio local Realidad Sanmartinense generó una ola inmediata de reacciones y comentarios por parte de la comunidad. Lejos de tomarlo como un mero hecho curioso, numerosos vecinos señalaron un punto clave: no se trata de una "invasión" de la fauna silvestre a los cascos urbanos, sino del impacto directo que genera el constante avance de la infraestructura humana sobre los corredores biológicos y el hábitat natural de los animales.

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Este tipo de avistamientos es cada vez más frecuente en localidades de la región andino-patagónica. La cercanía de las áreas protegidas y Parques Nacionales, combinada con la tranquilidad de las primeras horas del día o la noche, propicia que ejemplares de la fauna autóctona bajen de los cerros en busca de alimento fácil —generalmente residuos orgánicos mal dispuestos— o simplemente sigan las rutas de desplazamiento que ocupaban históricamente.

 

Recomendaciones

Ante la presencia de animales silvestres como zorros (ya sea colorado o gris) en zonas urbanas y periurbanas, se pide seguir una serie de pautas fundamentales para proteger tanto a los vecinos como a la fauna nativa:

  • No alimentar a los animales: Es la regla de oro. Darles comida altera sus hábitos de caza y recolección natural, les genera dependencia de los seres humanos y fomenta que regresen de manera recurrente a las zonas urbanizadas, aumentando el riesgo de atropellamientos o ataques de perros.
  • Mantener una distancia prudente: Aunque suelen mostrarse dóciles o curiosos, siguen siendo animales silvestres. No hay que intentar tocarlos, acorralarlos ni alzarlos, ya que al sentirse amenazados pueden morder o transmitir enfermedades.
  • Gestionar correctamente los residuos: Asegurar los cestos de basura domésticos y comerciales con tapas firmes o recipientes anti-fauna para evitar que los restos de comida funcionen como un atractivo irrestricto.
  • Tener a las mascotas bajo control: Mantener a los perros dentro de los predios o pasearlos con correa. Los perros sueltos representan la principal amenaza de transmisión de enfermedades (como sarna o moquillo) y de ataques mortales para la fauna autóctona.
  • Conducir con precaución: Moderar la velocidad en las avenidas periféricas, accesos a la ciudad y calles aledañas a zonas boscosas, especialmente durante el amanecer y el anochecer, que son los horarios de mayor actividad de estos animales.
  • Dar aviso a las autoridades: Si el ejemplar se encuentra herido, atrapado o muestra conductas agresivas/desorientadas, no se debe intervenir directamente. Se debe contactar a la Dirección de Fauna de la Provincia o al personal del Parque Nacional. 

 

 

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