Músico de Bariloche participa de álbum solidario con niñez de Palestina
Un músico de Bariloche es parte de “Cuerdas por Palestina: mi corazón sigue caminando hacia vos”. El compilado incluye 27 temas y reúne artistas de nueve países, que a su vez se distribuyen en cuatro continentes. Aunque estará disponible en Bandcamp a partir del 6 de noviembre próximo, ya se puede preordenar. Dato no menor, “todos los ingresos” que se logren se canalizarán hacia el Fondo de Socorro para Niños Palestinos (PCRF). Forma de concreta de solidarizar.
Según informó Julien Ledru, el impulsor de la iniciativa, en el álbum habrá piezas “escritas y grabadas específicamente para el proyecto”, las que convivirán con otras que todavía permanecían inéditas y unas más que ya estaban publicadas, pero fueron especialmente seleccionadas. “Cuerdas por Palestina” reúne a músicos “que trabajan en folk contemporáneo, acústico, experimental e instrumental”, completa el adelanto. En esta ciudad, referirse a esos géneros equivale a decir Mariano Rodríguez.
El Cordillerano: ¿cómo se dio y por qué te interesó participar?
MR: la invitación me llegó de Julien Ledru, que está organizando el proyecto. Me interesó enseguida, tanto por la posibilidad de compartir un compilado con músicos que admiro como por la causa que hay detrás. Frente a lo que está pasando en Palestina, uno siente mucha impotencia. A veces no sabe bien qué hacer o cómo ayudar, y esta era una oportunidad de aportar desde un lugar que me es propio: la música.
Siempre me moví dentro de la música independiente, en la que muchas cosas se hacen a pulmón y salen adelante porque hay gente que les pone tiempo, ganas y mucho compromiso. Me gusta que algo que hacemos por el simple placer de tocar y hacer música pueda servir también para ayudar a otros. En este caso, saber que el proyecto busca recaudar fondos para la niñez palestina hizo que tuviera un sentido especial para mí.
Mariano Rodríguez. Foto: Emilia Rodríguez Dai.
EC: ¿qué se puede contar de algunos de tus colegas?
MR: con varios de los músicos que participan ya nos habíamos cruzado en otros compilados de guitarra. Por ejemplo, en los homenajes a Jack Rose y a Robbie Basho, o en alguno de los Imaginational Anthem. Son proyectos que reúnen a músicos de distintos lugares, muchos de ellos trabajando en una escena bastante independiente, y que de alguna manera nos permiten conocernos y compartir lo que hacemos, aunque estemos a miles de kilómetros.
A algunos los conozco más, a otros solamente por su música, pero hay algo lindo en esa conexión. Muchas veces uno escucha un disco, participa de una compilación o descubre a un músico sin llegar a conocerlo personalmente. Y de pronto aparece una iniciativa como esta, en la que todos nos encontramos por una razón que va más allá de la música. Me gusta pensar que esos vínculos también sirven para esto, para juntarnos y tratar de ayudar desde nuestras posibilidades.
EC: ¿qué sensaciones te despierta la chance concreta de ayudar a la niñez palestina?
MR: me da mucha tristeza e impotencia pensar en lo que están viviendo los chicos palestinos. Es difícil entender cómo pueden pasar estas cosas y, sobre todo, cómo pueden sufrirlas los más chicos, que tendrían que estar jugando, yendo a la escuela y creciendo junto a sus familias. Frente a eso, cualquier cosa que uno diga parece insuficiente.
Por eso, la posibilidad de colaborar, aunque sea modestamente, me parece importante. Sé que hacer música no va a cambiar esa realidad, pero si un disco puede ayudar a recaudar fondos para que esos chicos reciban asistencia médica y humanitaria, entonces vale la pena hacerlo.
En definitiva, es eso: uno hace música porque lo necesita, porque disfruta tocar, grabar y compartir lo que hace. Que algo de todo eso pueda llegar a alguien que lo necesita de verdad es muy movilizador. Me pone contento poder aportar desde acá, desde Bariloche, con algo tan sencillo y propio como mi música. Ojalá sirva, aunque sea un poco.
El arte de tapa.
Además del vecino de Bariloche, serán parte de “Cuerdas para Palestina” Myriam Gendron, Daniel Bachman, Shane Parish, Joseph Allred, Henry Parker y Barry Archie Johnson, además de otros músicos de Europa, América del Norte y otros orígenes. “En lugar de estar construida alrededor de un solo estilo musical, Cuerdas por Palestina reúne a artistas con enfoques y trayectorias distintas”, asevera el adelanto para la prensa.
Redondeó Julien Ledru: “quería hacer algo práctico para apoyar al pueblo palestino. La música era el punto de partida obvio, así que comencé contactando a un puñado de artistas cuyo trabajo admiro, y el proyecto creció rápidamente a partir de ahí. Los artistas vienen de diferentes tradiciones musicales, estilos y antecedentes, pero están unidos por compartir un sentido de solidaridad”, definió.
El álbum toma su título de “Mi corazón sigue caminando hacia vos”, versos de la poeta palestina Taqwa Ahmed Alwawi. El arte es aporte del artista de collage Jeff Young, quien reside en Liverpool (Inglaterra) y la masterización corrió por cuenta de Guillaume Charret (Francia). Por su parte, el Fondo de Socorro para Niños Palestinos (PCRF) se fundó en 1991 en Estados Unidos a partir de voluntariados, y según informa, “proporciona atención médica gratuita cada año a miles de niños heridos y enfermos que no tienen acceso local a la atención dentro del sistema de salud”.
La contribución de nuestro vecino se titula “Pan en el desierto”, y se inspiró “en el libro de Thomas Merton”, confió Mariano. Se trata de “un monje trapense, teólogo, escritor” y “místico”, entre otros desempeños, que durante su vida “se convirtió en un defensor entusiasta del diálogo y entendimiento entre las religiones”, según sintetiza Wikipedia. El compilado se puede preordenar a través de https://stringsforpalestine.bandcamp.com/album/strings-for-palestine-my-heart-keeps-walking-towards-you Chance a la mano de solidarizar en forma concreta, música mediante.