Diseñadora de Bariloche obtuvo importante distinción por un vestido que representa a Río Negro
En Rosario, recientemente, se llevó a cabo un certamen de arte, moda y cultura en el que se escogieron tres “embajadoras del mundo” (una por categoría, de acuerdo con la edad), las cuales, a través de una agencia de modelos, estarán a cargo de simbolizar la esencia argentina en diversas propuestas, tanto en el país como en el exterior. La barilochense Sofía Abigail Sosa, que en 2025 fue candidata a Reina de la Nieve, participó en representación de Río Negro en la franja correspondiente a “miss”, englobando a jóvenes de entre veinte y veintinueve años. Finalmente, no se quedó con aquel premio (que igualmente vino para la Patagonia, porque resultó triunfadora Josefina Reyero, de Neuquén), aunque continuará siendo, hasta el año próximo, la “embajadora rionegrina”. Pero lo que sí consiguió la exponente barilochense fue la distinción mayor a mejor traje típico, cuyo diseño estuvo a cargo de Laura Villarroel.
En sí, la prenda, que tiene un paisaje pintado a mano por la propia Laura, ingresa en el parámetro de lo que puede ser considerado arte. La diseñadora explica: “Había que mostrar algo que representara a Río Negro. Desde un comienzo, la intención fue hacer una cosa que resultara distinta, por eso la idea de usar pintura en la tela, plasmando lo que es la provincia, usando los tonos de la bandera rionegrina. Tuvimos un mes para prepararlo”.
Una obra de arte.
Laura detalla: “Usamos satén crep, una tela que es delicada. Así, preparamos un vestido al cuerpo, cuya parte principal es el paisaje con, precisamente, el río Negro, montañas, bosque, la estepa… A partir del dibujo, salen capas con los colores de nuestra bandera”.
La prenda contiene lo que ella identifica como “bordados nativos”, representando a la flora y la fauna, además de las trece estrellas que simbolizan los departamentos de la provincia. Asimismo, incluye una guarda pampa.
Laura, la diseñadora.
Debe destacarse que la labor se llevó a cabo en conjunto con Sofía, en el sentido de que Laura la respaldaba para que tuviera seguridad en la pasarela, además de trabajar unidas en las explicaciones respecto a cada detalle del vestido, ya que la modelo luego debió hablar de esos aspectos durante el evento.
Laura, que en la actualidad tiene veintinueve años, comenzó a incursionar en el mundo del diseño hace poco más de una década, como un hobby. Siempre ha trabajado en el rubro gastronómico, y en sus ratos libres empezó a experimentar con las telas. “No sabía costurar, así que miraba videos hasta para conocer cómo enhebrar una maquina”, comenta.
En el presente, continúa combinando su labor en el sector culinario, como camarera en un restaurante, con su trabajo en el taller que armó en su casa, donde prepara vestidos de fiesta, disfraces y demás.
Precisamente, a partir de su labor en el establecimiento gastronómico, conoció a Camila Covichi, la Primera Princesa de la Nieve 2025, que solía ir a comer al lugar donde Laura se desempeña. A partir de las charlas que mantenían, terminó diseñándole un vestido donde se representaban copos de nieve, vestimenta que utilizó durante la entrega de la corona este año. Tras ver aquel diseño, Roxana Ayala, la representante en Bariloche de Ragazza Models, la agencia que desarrolló el concurso en Rosario, le ofreció hacerse cargo del vestido de Sofía.
Sofía, posando con el vestido.
Sofía, justamente, expresó que participar del certamen “fue una gran experiencia”. Cabe indicar que el evento se desarrolló a los pies del Monumento a la Bandera: “Es un lugar imponente”, remarca la joven, quien, tras explicar frente al jurado el significado de cada detalle del vestido, entonó el Himno de Río Negro, mientras, a su lado, Roxana Ayala lo interpretaba en lengua de señas, brindando un cierre perfecto para su presentación.
Orgullo rionegrino en Rosario.