La pedagogía Waldorf procura “Ser territorio” en Bariloche
Para profundizar el cruce entre la pedagogía Waldorf y otras formas de concebir la tarea educativa, tendrá lugar el próximo sábado (24 de octubre) el tercer Encuentro de Reflexión, Intercambio y Acción, que deliberará bajo el título “Ser territorio”. La actividad se llevará a cabo en la sede Bariloche de la Universidad Nacional del Comahue con la organización del Colectivo Colibrí, espacio que se integra con docentes e investigadores de diversas procedencias.
En intercambio con El Cordillerano, precisó los alcances de la propuesta Liliana Romeu, integrante el espacio organizador. “Somos alrededor de 20 maestros y profesores, la mayoría dedicados hace unos 20 años a la pedagogía Waldorf”, introdujo. La serie de cónclaves se originó porque “dentro de nuestra labor pedagógica en escuelas Waldorf empezamos a sentir la necesidad de interactuar con otras pedagogías y abrir nuestra mirada, intercambiando con otras experiencias y miradas”, aportó la organizadora.
En el Colectivo Colibrí “hay colegas de toda la Argentina y estamos muy en contacto con colegas de Colombia y de Chile”. La serie de propuestas tiene una historia: “en el camino de descolonizar el currículum hicimos progresivamente un viaje hacia adentro de nosotros, entendiendo que, en primer lugar, nos tenemos que descolonizar nosotros mismos y bucear hacia nuestra propia identidad”, consideró Liliana.
A partir de esa conclusión, “es lo que venimos haciendo en los últimos tres años, con una jornada en Buenos Aires y otras dos acá, en Bariloche. Ahora estamos llegando al tercer encuentro”, celebró. El primero de los encuentros se celebró en 2024 y tuvo como consigna “Descolonizar el currículum”. Durante su transcurso, los participantes se consagraron “a observar nuestras prácticas educativas y a preguntarnos por los saberes que habitan la escuela: qué conocimientos reconocemos, cuáles quedan por fuera y desde qué lugares construimos aquello que enseñamos”, entre otros aspectos.
Instancia de un encuentro anterior.
En el que tuvo lugar en 2025, “la pregunta se volvió hacia adentro. Comprendimos que transformar nuestras prácticas también requiere preguntarnos por quiénes somos, qué historias nos habitan, qué condicionamientos hemos recibido y desde qué lugar miramos, enseñamos y nos vinculamos”, dice un informe que más allá de los aportes de Liliana, el grupo organizador hizo llegar a este medio.
“Nuestros trabajos son horizontales, con mesas redondas, diálogos, conversatorios y la elección permanente de ir desde la vivencia y la experiencia a la reflexión”, tanto “individual como compartida”. Para el grupo impulsor es importante “unir el sentir, el pensar y el hacer en un ser humano integral”, destacó Romeu. La experiencia se preocupa por “incorporar y descubrir la cantidad de búsquedas que son absolutamente idénticas en las distintas pedagogías, uniéndonos a la cosmovisión andina, sin desligar la salud de la educación y con la biografía de cada uno, para enriquecer el encuentro con el otro o con los otros”.
Vínculos y transformaciones
En consecuencia, “en ese desandar el camino, buscamos incorporar en el currículo de todas las instituciones escolares, hegemónicas o no, una mirada del territorio en el cual estamos. Estamos en ese momento: ¿qué me pasa, ¿cómo me vinculo, ¿cómo me transformo?”, inquirió nuestra interlocutora. Entre otros, el objetivo es “revisar permanentemente nuestra práctica, ya sea con niños, con jóvenes o con adultos”.
“Valoramos muchísimo todo lo que nos han traído la antroposofía y la pedagogía Waldorf a nuestros caminos”, valoró la portavoz del grupo. “El fundador, Rudolf Steiner, precisamente propuso que sea una pedagogía viva y que esté conectada con su entorno en un devenir permanente. También que tenga conexión directa y no sea un currículo europeo implantado en distintos territorios”, señaló.
A propósito, “en los últimos tiempos, en Latinoamérica, hay una fuerza muy joven y potente de ir en búsqueda de nuestra identidad y no desestimar lo que llevamos en nuestro interior”. Entonces, “vamos a juntarnos a reflexionar e investigar para encontrar nuevos modos de hacer lo que venimos haciendo, en este caso, a través del barro y las plantas nativas”, describió la organizadora.
La jornada se extenderá entre las 9 y las 20 del sábado, con participación abierta y gratuita, aunque se requiere inscripción previa. Se puede concretar a través del mail colectivocolibri.edu@gmail.com En particular, las actividades tendrán lugar en el aula 6 del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB). “La propuesta será volver a encontrarnos desde la experiencia, la conversación y diferentes lenguajes, poniendo en diálogo tierra, cuerpo, salud y educación. Repensar nuestras prácticas. Enraizar nuestros saberes”, redondeó Colibrí.