Seguirán las lluvias: precisan que El Super Niño alcanzará su clímax en diciembre
Según el boletín sobre el clima que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) publica mensualmente, el episodio de El Niño seguirá acentuándose antes de alcanzar su punto culminante, previsto para diciembre próximo. Es probable que la tendencia implique “temperaturas superiores a la media en gran parte del planeta y altere las pautas de precipitación, un escenario en el cual se incrementaría el riesgo de sequías e inundaciones en diversas regiones”.
“El episodio de El Niño (ENOS) se ha consolidado y se está fortaleciendo rápidamente. Según los pronósticos de la OMM, la probabilidad de que el evento persista hasta febrero de 2027 es prácticamente del 100 por ciento, y podría ser uno de los episodios más intensos desde, al menos, 1950”, dijo para la prensa la secretaria general de la entidad, Celeste Saulo. La publicación aclara que no se trata del panorama que deriva de un modelo, sino de la opinión en la que coincidieron 13 centros nacionales e internacionales.
Por su parte, el informe trimestral del Servicio Meteorológico Nacional de la Argentina para el último tramo de 2026 anunció precipitaciones “normales” o “superiores a lo normales” para el noroeste de la Patagonia, incluyendo Bariloche y resto de la provincia de Río Negro. En tanto, en materia de temperaturas, el área rionegrina presenta matices: normales para el área cordillerana, centro del Alto Valle y oeste de la Línea sur; pero normales e inferiores a lo normal para zonas orientales, inclusive la atlántica.
Aclaró el SMN que, en el rubro de precipitaciones, la “previsión debe ser considerada sobre el valor medio del trimestre. Se espera la ocurrencia de eventos localmente más intensos que lo habitual. Se recomienda mantenerse actualizado con los pronósticos en la escala diaria y semanal, y consultar el sistema de alerta temprana”. En cuanto al termómetro, “no se descarta que predomine una menor amplitud térmica media, previéndose mayores chances a registrar una menor frecuencia de temperaturas máximas muy altas”, añade el informe trimestral.
Gráfico del SMN.
Por su parte, la funcionaria de la OMM aclaró que “El Niño no añade más calor al planeta, pero libera calor que el océano ya ha almacenado bajo la superficie. Por ese motivo un episodio intenso supone con tanta frecuencia que el año del evento se convierta en uno de los más calurosos jamás registrados, como ya ocurrió en 2024”. En el presente, “las aguas de las que se nutre El Niño presentan las temperaturas más altas jamás registradas. En otras palabras, hay más calor que puede liberarse”, afirmó.
Apogeo en el último mes
Aunque los párrafos que siguen abundan en terminología técnica, pueden comprenderse si se leen con detenimiento. Estableció la OMM que “las anomalías de la temperatura de la superficie del mar en las zonas central y oriental del Pacífico ecuatorial, la región donde se origina El Niño, se miden con el índice Niño 3.4, la métrica utilizada con mayor frecuencia. Los valores registrados aumentaron notablemente, puesto que pasaron de una media de 1,6 °C por encima de lo normal en junio de 2026 a 2,5 °C por encima de lo normal en agosto”.
En tanto, “para los meses de octubre, noviembre y diciembre, se prevé que la anomalía media estacional de la temperatura de la superficie del mar cuantificada con el índice Niño 3.4 alcance aproximadamente +3,7 °C y llegue a su apogeo alrededor de diciembre. Se trata del valor más elevado desde que se iniciaron las observaciones y supera el récord anterior de +2,6 °C registrado entre noviembre de 2015 y enero de 2016”, indicó el organismo.
Cabe mencionar que “el planeta vivió el mes de agosto más caluroso del que se tiene constancia, según los informes mensuales del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) de la Unión Europea y de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de los Estados Unidos. Ese mes, la temperatura de la superficie del mar a escala mundial fue la más alta desde que comenzaron a obtenerse observaciones”.
En el boletín de la OMM también “se pronostican cambios importantes y uniformes en la distribución de las precipitaciones, cambios que son congruentes con un episodio intenso de El Niño. Estas previsiones indican dónde es más probable que las condiciones estacionales sean más húmedas o secas de lo normal, pero en ningún caso reemplazan los pronósticos nacionales y locales”, aclaró la entidad internacional.
El escenario que describen las dos fuentes coincide con otras averiguaciones que hizo El Cordillerano meses atrás, cuando consultó a expertos barilochenses en materia de clima. Según aportaron Santiago Hurtado y Marcos Easdale por última vez hace unos 20 días aproximadamente, durante la primavera en curso se registrarán más precipitaciones de lo habitual. En tanto, habrá que tomar severas precauciones en materia de incendios para fines del verano 2027 y comienzos del otoño.