Para apretarlos o cortarlos, dupla tanguera propone “La noche de los amarres”
La palabra tiene significados desde marítimos hasta esotéricos y amorosos. Habrá que ver cuál prevalece en Los Tauras cuando convoca a “La noche de los amarres”. Hacía tiempo que Juan Tenti (voz, guitarra y piano) y Pablo Cataldo (guitarra) no asomaban por cubierta, pero se ve que recobraron ímpetus y contarán con la participación de La Yoli, un personaje que ideó la polifacética Sabrina Fuselli. Hablamos de tango, a tal punto que después del concierto propiamente dicho, habrá milonga.
“Los amarres son emocionales, sentimentales o también, de alguna manera energéticos”, introdujo la voz de la dupla. “Son pensamientos, más que un nudo en un puerto. La noche de los amarres tiene su centro en reencontrarnos y recordar las situaciones de la vida en las que estuvimos amarrados a un recuerdo, amarrados inclusive a cosas que no han sucedido y que siempre esperamos que sucedan en interacción con otro: la pareja, un proyecto de vida o un estilo”, completó.
La cuestión pasará por “tratar de recordar lo que estuvo bueno, nos hizo bien o fue maravilloso de esos vínculos”, señaló el músico. En los últimos meses y precisamente, “Los Tauras estuvimos tomándonos una pausa, cada uno abocado a su proyecto personal, aunque en alguno también estamos juntos, como en La Comunidad del Bolero”, ejemplificó Juan. Ahora es momento de volver y con novedades.
“Siempre con Los Tauras quisimos dar un espectáculo exclusivamente de tango, tal vez orientado a una dinámica de, bueno: vienen, tocan y se van”. No serán así las cosas el viernes entrante. “La interacción con La Yoli viene de la necesidad nuestra de darle un espacio a letras de tango. Hay un poema que va a estar, que es de (Mario) Benedetti, se llama Bandoneón y a mí particularmente, me he tocado decir: me gustaría que estuviera en el concierto. Y así fue como la convocamos a Sabri”.
Sabrina Fuselli es La Yoli.
Inicialmente, “le dijimos si quería venir a leer. A veces, un solo poema está bueno, porque es una intervención mínima, pero vimos que queríamos más. La conocemos y siempre nos deslumbra, porque somos los tres muy amigos en la vida y en el jazz, porque ella también es música”, recordó el Taura. “Entonces, nos pareció oportuno que construyera un personaje. Ya con las canciones elegidas, pudimos pensar en el personaje que ella puede construir con mucha facilidad. La verdad, estamos muy contentos de que se haya sumado y de que quizá, sea el inicio de una sociedad que traiga sus frutos”, anheló el músico.
Dudas existenciales
En ese punto del intercambio con El Cordillerano, terció la propia involucrada. “La Yoli es un drama exagerado, andante, que encuentra en el tango la forma de explicar las dudas existenciales universales”, sumó Sabrina. “El desamor, la angustia, la dificultad en soltar… El tango es su refugio y, como dice Benedetti, le arranca confesiones, transforma sus quejas en clamores, le despierta vértebras de alegría y le devuelve la esperanza. La Yoli es un personaje teatral que busca reflejarle al público esa parte tan sanguínea que cada uno lleva dentro, desde el humor, la poesía y el canto”, resumió.
La gente que se deje tentar por “La noche de los amarres” se “va a encontrar con una reversión de Los Tauras en la cual, por primera vez, voy a agarrar la guitarra y el piano, cuando antes solo cantaba”, recordó Juan. “También van a encontrar un pianista invitado, Esteban Pena, a quien queremos mucho y admiramos como toca tango. Además, habrá una interacción que no espera que se aplauda después de cada canción, sino que busca que el público lo tome como un todo, que empieza y termina”.
Las cosas se hilvanaron de manera que haya “un momento de intimidad para Los Tauras, otro para La Yoli, momentos de interacción o cruces y por supuesto, buscamos una unificación de la lírica, porque las canciones están elegidas con una intención clara”, confió el cantante. “Todo gira alrededor de La noche de los amarres. Como dice Nieblas del Riachuelo, amarrado al recuerdo yo te sigo esperando. Un poco se trata de eso: ¿qué espera uno? Lo que nosotros proponemos es que la gente se ponga a pensar si espera lo que recuerda o que el amarre se corte”, deslizó.
Los Taura yugan los escenarios de Bariloche desde 2022, con un repertorio que se basa en obras de Gardel, Troilo y Cobián, entre otros. Por su parte, además de tocar jazz, Sabrina Fuselli es actriz, con título de grado en Arte Dramático por la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN). Formó parte del elenco de la laureada “Banquete de gusanos”, del grupo La Zaraza Teatro. “La noche de los amarres” arrancará a las 21 del próximo viernes (9 de octubre) en Casa Macacha. Sea para ajustarlos o para cortarlos.