Barrocos al Sur persiste en Bariloche: “la música salva”
Parecía que 2026 se iba sin sus habituales conciertos en Bariloche, pero las apariencias engañan. Aunque solo habrá una cita, Barrocos al Sur persistirá en su sana costumbre de recrear música antigua, aunque el contexto no sea muy favorable para la elegancia, la sutileza y las emociones. El veterano ensamble que conforman músicos de Bariloche, General Roca y Buenos Aires volverá a congregarse en esta ciudad, para seguro beneplácito de un público igualmente persistente.
El concierto se consagrará “a música vocal e instrumental italiana del siglo XVII. Aprovechando la maravillosa acústica de la Iglesia Metodista, el programa ofrece una selección de obras sacras creadas para el culto religioso y otras profanas concebidas para el entretenimiento en cortes y círculos aristocráticos”, dice la información que el conjunto hizo llegar a El Cordillerano. No obstante, ampliamos con Laura Romero, la encargada de la voz.
Que durante el año en curso se pudiera concretar solo un concierto “tiene que ver más que nada con cuestiones de concertar las agendas de todos, porque somos varios y no siempre es fácil encontrar fechas en las que podamos. Básicamente, por eso este año se redujo a una presentación. De todas maneras, esperamos con fervor que el año que viene podamos volver a las dos presentaciones”, anheló la artista.
De hecho, “nuestra vida artística como grupo sigue firme. Tenemos siempre proyectos por delante y esperamos cumplirlos. Este año elegimos el Barroco italiano, más específicamente lo que llamamos el primer Barroco o Barroco temprano, que sería a comienzos del siglo XVII, es decir, su primera parte y en Italia”, contextualizó nuestra interlocutora. “Siempre tratamos de tener una propuesta distinta”.
Laura Romero.
A propósito, recordó que “hace unos años hicimos un programa de compositoras del Barroco, más otro del Barroco francés y otras partes del mundo. El año pasado hicimos uno de música sacra y nos pareció interesante retomar esa idea, pero circunscribiéndola a la italiana, sumando música contemporánea del lado profano, o sea, la que se hacía en las cortes o círculos aristocráticos, que era destinada al uso secular”, aclaró.
Con ese cometido, “los autores que elegimos para este concierto giran alrededor de una figura clave, muy importante dentro del primer Barroco italiano, que es Claudio Monteverdi”, estableció la música del Valle. “Fue un grandísimo compositor, super innovador en sus propuestas. Se habla de él como uno de los creadores del Barroco italiano y de él elegimos algunas obras sacras y otras profanas”, insistió.
Entorno
“Los demás compositores que elegimos formaron parte de su círculo: algunos fueron sus colegas en las cortes donde trabajó, otros fueron sus discípulos”. Se trata de Grandi, Ferrara, Castello y Uccellini, entre otros. “Siempre alrededor de esta música italiana, en general del norte, que se desarrolló en la primera mitad del siglo XVII, precisamente, cuando la figura de Monteverdi tomó mucha preponderancia”, apuntó Laura.
“Como vos decís, creo que, a pesar del contexto adverso, siempre hay un público para el arte y no solo para la música antigua”, coincidió. “Por suerte, para la música antigua también, porque es lo que nosotros ofrecemos. Creo que hay una necesidad en el ser humano de seguir manteniendo abierta la ventana de la emoción y de la expresión desde el punto de vista de los artistas y de la recepción de esas emociones por parte del público”.
Federico Ciancio.
Por otro lado, “también creo que está bueno conservar el contacto en vivo y la escucha de un concierto. Muchos estamos en esa línea, que tiene que ver con el contacto visual, el contacto emocional y la comunicación entre un artista y el público. Es algo único que cambia cada noche e incluso cambia dentro del mismo concierto en distintos momentos”, ilustró. “Por supuesto, es irreproducible cuando miramos un video o escuchamos una obra en nuestra casa a través de cualquiera de los medios con que ahora escuchamos música”.
A pesar de la hegemonía de pantallas de toda índole, “sigue habiendo un público ávido de presenciar un espectáculo en vivo. Ojalá eso aumente y nos demos cuenta de que está muy bien tener un montón de medios para escuchar música en nuestra casa o donde estemos, pero la experiencia de la música en vivo es algo totalmente distinto, más rico, nos hace distintos y nos salva, entre comillas, de todo el contexto adverso”, remarcó la cantante.
La música en directo, como se dice en otras latitudes, “nos mantiene vivos, con esperanzas y nos deja siempre una reflexión. Nos produce emociones, algo tan importante para tener en cuenta para los seres humanos”, subrayó. Por otro lado, aquel informe establece que “tanto la música religiosa como la secular del Barroco tienen una fuerte impronta teatral, y llevan incluidas en su esencia la intención de mover los afectos de quienes la escuchan, provocar y evocar emociones, sean éstas referidas a la Fe divina o a las pasiones terrenales”.
Con más de 20 años de trayectoria, Barrocos al Sur se integra además con Anica Arnšek, Úrsula Naumann, Claudio Chehébar (Bariloche) y Silvina Cárdenas (General Roca): flautas dulces; más Federico Ciancio: espineta y dirección general (Buenos Aires). En su única presentación de 2026 en Bariloche, actuará el próximo domingo (11 de octubre) a las 20 en la Iglesia Metodista (Juan José Paso 156). La música salva.