2026-09-29

Canta desde que tiene uso de razón y ahora representará a Bariloche en Cosquín

Roberto Menant es el cantor de Otra Biaba Tango, pero se ganó el derecho de estar en las sierras cordobesas en la categoría Solista Vocal.

Si bien sabe de logros y gratificaciones en el ámbito de la música, el fin de semana que pasó quedará en la historia de Roberto Menant. El cantor de la Otra Biaba probó suerte en la sede Bariloche del Pre-Cosquín y su desempeño fue tan impactante, que se ganó el derecho de estar en la localidad cordobesa el próximo verano, para concursar en la categoría Solista Vocal. Todavía no tocó el techo.

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Comprensiblemente, el de la voz tanguera no entra en sus zapatos. “Para mí tiene un significado enorme”, concedió en intercambio con El Cordillerano. “Estoy muy feliz realmente por haber ganado el Pre-Cosquín en el rubro solista vocal. Si bien la participación fue individual, detrás de este logro existe un trabajo que venimos construyendo con mi amigo y compadre Juan Cruz López Valiente”.

En consecuencia, “para nosotros es muy significativo representar a Bariloche en el Atahualpa Yupanqui, un escenario con tanta historia para la música popular argentina”, contextualizó el cantor. Precisamente, Juan Cruz es su cofrade en la Otra Biaba, el dúo de tango que trajina y trajina los escenarios de esta ciudad. Además, se puede paladear su primer registro discográfico en las plataformas digitales más usuales.

“Nos hemos llevado muy buenas impresiones por parte del jurado. Fueron muy generosos con las devoluciones, resaltando la forma de interpretar las canciones que presentamos, que es algo en lo que prestamos especial importancia”, compartió Roberto. Emitieron veredicto Matías Rivas y Jonatan Ceballes, quienes además de seleccionar el trabajo del barilochense, también se inclinaron en la misma categoría por La Chinita Tapia (Plaza Huincul).

“Lo cierto es que canto desde que tengo uso de razón”, compartió Menant con este medio. “Siempre me gustó la música y crecí escuchando cosas muy diversas, desde Serú Girán hasta (Astor) Piazzolla, así que creo que esas influencias también fueron formando de alguna manera mi identidad musical”, señaló. “Mis primeros pasos fueron en distintas bandas y explorando diferentes géneros, pero cuando empecé a enfocarme en el estudio de la voz, encontré en el tango el lugar donde realmente me siento representado”.

Convincente frente al jurado.

Mucho tuvo que ver otra cantante, porque “hice mis primeras incursiones en el estudio de la técnica vocal con la gran Perla Gleichgerorcht, a quien nombro con mucho cariño como primera maestra”, reconoció el cantor. La aludida es actualmente directora del Instituto Arte y Parte. “Desde entonces sigo estudiando y aprendiendo, tomando clases con profesores de distintos lugares del país”, añadió.

Parte del camino

En el ámbito de la escena, “hace algunos años conocí a Juan Cruz y a partir de ahí, empezamos a construir esta dupla, que hoy es una parte muy importante de mi camino. Hemos tenido la posibilidad de recorrer distintos escenarios, tanto de esta ciudad como de la zona, sumado a algunas giras por Buenos Aires. Todo este recorrido y sus aprendizajes, es parte de lo que hoy me lleva a estar viviendo este momento tan especial”, resaltó el músico.

Aunque en la cita cordobesa se prioriza el folklore, “por supuesto que voy con tango”, desafió Roberto. Nuestra propuesta pasa por un repertorio bastante diverso, en el que conviven clásicos de todas las épocas del género, desde Gardel hasta Piazzolla, pero también algunas adaptaciones propias al lenguaje del tango de canciones que forman parte del imaginario popular argentino”, recordó. Es el caso de “Tumbas de la gloria” o “Giros, de Fito Páez.

Roberto se ganó el derecho de viajar a Córdoba después de interpretar, “en primera instancia Esta noche de luna (letra de Héctor Marcó, con música de Graciano Gómez y José García), una canción bellísima que se convirtió en una de mis preferidas para cantar. Cerramos con dos clásicos: Pasional (letra de Mario Soto y música Jorge Caldara) y Desencuentro (Roberto Goyeneche), que son dos obras que disfrutamos muchísimo, y nos permiten poner nuestra impronta como intérpretes, además de mostrar un poco de lo que hacemos habitualmente sobre el escenario”.

Quedan aproximadamente tres meses para la cita coscoína y quizá se trate de barajar y dar de nuevo. “Ahora comienza otra etapa”, concedió Roberto. “Lo primero es disfrutar de este momento porque pasó todo muy rápido y estamos procesando lo que ocurrió, así que me voy a tomar unas merecidas vacaciones, bajar un poco la adrenalina y descansar un poco. Después sí, poner manos a la obra y prepararme para Cosquín”.

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De cara al compromiso “habrá que preparar muy bien la elección del repertorio, trabajar los arreglos y cuidar cada detalle de la propuesta. También seguiré trabajando en lo vocal y en la interpretación, que son dos cuestiones a las que le presto especial importancia. La idea es llegar tranquilo, bien preparado, y, sobre todo, con ganas de disfrutar el desafío de estar en el escenario Atahualpa Yupanqui. Creo que cantar ahí va a ser una experiencia inolvidable y quiero vivirla plenamente”.

Energía especial

De todas formas, el período de descanso no se prolongará mucho, porque “tenemos varios proyectos y presentaciones de acá a fin de año con Otra Biaba. Después de lo que pasó en el Pre-Cosquín, adquieren una energía muy especial para mí. De hecho, el próximo 16 de octubre (viernes) vamos a estar tocando en la sala de teatro de la Biblioteca Sarmiento, así que va a ser una linda oportunidad para reencontrarnos con nuestro público, y seguir haciendo lo que nos gusta: tocar y compartir con la gente”.

Entre octubre y diciembre “habrá mucho trabajo y oportunidades para seguir tocando y cantando. Para mí, el escenario es parte fundamental para la preparación, así que seguramente habrá más presentaciones, sumadas a alguna gira más a Buenos Aires que nos quedó pendiente”, señaló el cantor. “La idea es aprovechar estos meses para seguir creciendo y afianzar una propuesta que nos identifique plenamente, para llegar a Córdoba con la enorme responsabilidad y el orgullo de llevar el nombre de Bariloche”, asumió Menant. Canta desde que tiene uso de razón, pero quizá la mejor parte de su historia esté por llegar.

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