Acusado de agredir y mantener encerrada a su expareja deberá cumplir prisión preventiva
Un hombre quedó en prisión preventiva en Bariloche luego de que la Justicia le formulara cargos por un hecho que, según la Fiscalía, ocurrió el 12 de septiembre y tuvo como víctima a una mujer con la que había mantenido una relación sentimental. La acusación incluye lesiones leves agravadas por el vínculo y por un contexto de violencia de género, además de privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia y daño.
La audiencia se realizó en los tribunales de Bariloche. El hombre había sido detenido el 16 de septiembre. Según la acusación fiscal, el hecho ocurrió entre las 2 y las 7 de la madrugada del 12 de septiembre. El acusado la habría interceptado en una plaza y recriminado su intención de terminar la relación. De acuerdo con la imputación, el hombre la llevó por la fuerza hasta su domicilio. Una vez allí, la habría agredido físicamente y provocado lesiones.
Además, la Fiscalía le atribuyó haberle quitado el teléfono celular, haberlo arrojado contra el suelo y luego introducido en una estufa a leña. También sostuvo que le impidió retirarse del domicilio, privándola de su libertad durante varias horas.
La acusación ubicó el hecho en un contexto de violencia de género, en el marco de la relación sentimental que ambos habían mantenido.
La mujer se presentó en la Unidad 42 y relató las circunstancias que luego fueron incorporadas a la formulación de cargos. Fue examinada por un médico policial, quien constató las lesiones. Posteriormente, la denuncia fue ratificada en la Fiscalía, con intervención del equipo fiscal y de la Oficina de Atención a la Víctima (Ofavi). En ese ámbito, se elaboró un informe de situación de riesgo que calificó el nivel como elevado y describió una situación de vulnerabilidad e inseguridad para la mujer.
La Fiscalía solicitó un plazo de investigación de tres meses, hasta el 18 de diciembre.
La defensa no cuestionó la formulación de cargos ni el plazo de investigación, aunque anticipó que sostiene una versión diferente de los hechos.
Durante la audiencia, el acusado brindó su propia versión. Dijo que había pasado la noche en un cumpleaños junto con dos amigos y que permaneció allí hasta las 7 de la mañana. Según relató, la mujer se encontraba en el domicilio donde él estaba viviendo y presentaba signos de haber ingerido alcohol. Afirmó que tenía la ropa sucia, por lo que le dio un pantalón y una campera.
Luego, sostuvo, la acompañó hasta la casa de su madre y ella pidió un auto mediante una aplicación para retirarse. “Yo no le saqué el celular, no le saqué nada, no le hice nada”, afirmó durante la audiencia. También aseguró que la relación había terminado aproximadamente una semana antes.
La Fiscalía pidió que el acusado permanezca detenido durante el proceso. Argumentó que existen riesgos procesales, principalmente de entorpecimiento de la investigación y de fuga. También destacó que el acusado registra dos condenas anteriores por hechos violentos contra mujeres. Según planteó la Fiscalía, esos antecedentes no fueron suficientes para evitar la reiteración de conductas de este tipo y, por ese motivo, consideró que una prohibición de acercamiento no alcanzaría para proteger a la víctima.
Además destacó la necesidad de garantizar que la mujer pueda declarar libremente y sin posibles influencias del acusado o de terceras personas.
La defensa se opuso a la prisión preventiva. Señaló que no desconoce los antecedentes mencionados por la Fiscalía, pero remarcó que los hechos que se investigan están controvertidos y que rige la presunción de inocencia.
También destacó que el acusado se había presentado voluntariamente ante la Policía y propuso medidas menos gravosas: una prohibición de acercamiento y contacto con la denunciante y monitoreo electrónico.
Al resolver el planteo, el juez de Garantías Juan Pablo Laurence recordó que la prisión preventiva es una medida excepcional y que, como regla, las personas imputadas deben transitar el proceso en libertad mientras se mantiene vigente la presunción de inocencia.
Señaló que la detención cautelar puede disponerse cuando existen riesgos concretos para el proceso, vinculados principalmente con un posible entorpecimiento de la investigación o con el peligro de fuga.
En este caso, consideró válida la formulación de cargos y entendió que, para esta etapa del proceso, existen elementos suficientes respecto de la materialidad del hecho y la participación atribuida al acusado.
El juez valoró especialmente la situación de vulnerabilidad de la víctima, el informe de riesgo elevado elaborado por la OFAVI y el hecho de que se trata de un testimonio considerado central para la investigación.
En función de esos elementos, concluyó que existe riesgo procesal y dispuso la prisión preventiva del acusado hasta el 18 de diciembre a las 14.