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Cómo está hoy Uma Fabbiani, la hija de Amalia Granata que encontró una gran pasión
Uma Fabbiani atraviesa uno de los momentos más decisivos de su vida. La hija de Amalia Granata terminó el colegio secundario, cumplió 18 años y comenzó a definir su futuro mientras consolida una pasión que ocupa buena parte de su rutina: el hockey, disciplina en la que consiguió llegar a la Primera División del club San Carlos.
Ese logro deportivo llegó después de años de entrenamiento y se convirtió en una de las grandes satisfacciones personales de Uma. Al mismo tiempo, la joven comenzó a proyectar su formación académica y eligió estudiar periodismo, una decisión que se suma a las experiencias educativas que ya tuvo fuera del país, con estadías en Gran Bretaña y Canadá.
El cierre de la secundaria también despertó un fuerte orgullo en su familia. Cristian Fabbiani le dedicó un extenso mensaje: “Uma, me llenás de orgullo. Ver tu dedicación y esfuerzo para llegar a este día es una alegría inmensa. Eres más valiente de lo que crees, más fuerte de lo que pareces y más inteligente de lo que piensas. Tu graduación no es solo un hito, es una obra maestra que has creado con tu determinación y gracia. Me maravilla la mujer en la que te convertiste. No cambies nunca”.
Detrás de esa cercanía hubo, sin embargo, una etapa compleja. Amalia Granata contó que padre e hija estuvieron cuatro años sin verse hasta que Uma decidió dar el paso para reencontrarlo. “A la hora me dijo ‘bueno, voy’. La llevó el novio y ahí se reencontró con el padre y con sus hermanos. Me dijo que hablaron y que está todo bien. Hace cuatro años que no se veían”, recordó.
Granata explicó además que prefirió mantenerse al margen de una decisión que consideraba exclusivamente de su hija. “Uma es una mujer y yo no puedo meterme en los temas de ella, pero sí puedo aconsejarla desde mi lugar y la relación fabulosa que tuve con mi papá”. También aclaró: “Ella vivió cosas que no le gustaron y tomó la decisión de alejarse y repito, Uma es una mujer, nadie la influencia o hace que sus decisiones sean tomadas por lo que le dice el otro, además tiene un carácter que está bien plantado”.
Sobre el tiempo que demandó aquella reconciliación, Amalia Granata fue todavía más precisa: “A ella le llevó su tiempo digerir un montón de cuestiones privadas entre ellos dos, obviamente yo sé lo que pasó hace un par de años, el enojo de ella, conozco todo, pero es un tema privado de ella con su padre. Le tomó mucho tiempo procesarlo, hablarlo, hasta que llegó el momento del acercamiento, que ojalá sea por mucho tiempo”.
Hoy, Uma Fabbiani aparece enfocada en construir un camino propio, lejos de quedar definida únicamente por la exposición de sus padres. Entre el hockey de alto nivel, la universidad y una familia que volvió a acercarse, la hija de Amalia Granata comienza su vida adulta con proyectos concretos y con una identidad cada vez más marcada por sus propias elecciones.