Ya se siente la primavera en Bariloche: comenzaron los preparativos para los rosales en la costanera
Luego del operativo de tala de alrededor de 60 pinos en distintos sectores de la costanera de Bariloche, el Municipio comenzó a avanzar con una nueva etapa del proyecto de “puesta en valor” del sector, tal como fue definido por el intendente Walter Cortés. La intervención contempla la incorporación de esculturas talladas (ya están el Nahuelito y el Esquiador) y nuevas especies vegetales en los espacios donde fueron retirados los árboles. La primavera ya se siente en la costanera de la ciudad.
En este marco, durante el viernes comenzaron las primeros trabajos en distintos puntos de la zona costera. Uno de los sectores intervenidos se encuentra en las inmediaciones de la Escuela 266, mientras que también se trabaja en el área cercana al sector de movilidad de Parques Nacionales, sobre 12 de Octubre y las calles Rivadavia y Sarmiento.
La incorporación de rosales forma parte de un proyecto más amplio que contempla la llegada de un importante número de plantas para distintos espacios públicos de la ciudad. Según explicó el subsecretario de Parques y Jardines, Diego París, este fin de semana llegará el primer camión con parte de un cargamento de 1.700 rosales, que serán trasladados al Vivero Municipal.
Las plantas permanecerán allí para recibir el tratamiento y acondicionamiento necesario antes de ser distribuidas y colocadas en los espacios públicos seleccionados.
Pero los rosales no serán las únicas especies que llegarán a la costanera. Desde el área municipal también trabajan en la incorporación de vegetación autóctona, con el objetivo de acompañar las nuevas intervenciones en diferentes sectores de la ciudad.
Entre las especies previstas se encuentran arrayanes, ñires, lengas, notros y maitenes. En el Vivero Municipal ya comenzaron a acondicionar alrededor de 500 arrayanes que se encuentran en stock y que serán destinados, entre otros lugares, a la zona de la costanera.
A esto se suman más de 100 notros que ya tienen entre 80 y 90 centímetros de altura y que también serán incorporados al proyecto. Desde el Municipio señalaron además que próximamente llegarán ejemplares de ñires y lengas para acompañar las plantaciones junto con algunos maitenes.
La selección de estas especies responde también a criterios vinculados con su adaptación a los espacios urbanos y al impacto que pueden generar en sectores donde existe circulación permanente de vecinos y visitantes.
De esta manera, luego del retiro de los pinos, el paisaje de la costanera comenzó a mostrar los primeros cambios de la nueva etapa proyectada por el Municipio. A las esculturas talladas que se prevén para algunos de los espacios intervenidos se sumará ahora una renovación de la vegetación, con rosales y especies nativas que serán distribuidas progresivamente en distintos puntos de la ciudad.