Homicidio en Villa Llanquín: reformularon la acusación y la causa avanza a juicio
La Fiscalía reformuló este lunes la acusación contra un hombre por el homicidio de Horacio Aníbal Chávez, ocurrido el 6 de enero en Villa Llanquín. La modificación ajustó el horario y la descripción de la mecánica del atropellamiento a partir de las pericias realizadas durante la investigación. Al mismo tiempo, el Ministerio Público Fiscal pidió el sobreseimiento del segundo hecho que se le atribuía, relacionado con una supuesta resistencia a la autoridad durante su detención.
Eduardo Ismael Carimán cumple prisión preventiva en la Comisaría 36 de Dina Huapi, acusado originalmente por dos hechos. Por el primero, la Fiscalía mantiene la imputación por homicidio simple y sostiene que deberá discutirse en un juicio si actuó de manera intencional o si, como plantea la defensa desde el inicio, se trató de un homicidio culposo. La pena por el homicidio simple parte de los ocho años, mientras que el culposo podría incluso ser excarcelable.
La nueva formulación establece que el hecho ocurrió el 6 de enero de 2026 entre las 17 y las 18.20, en el predio del domicilio de Chávez, en Villa Llanquín. El horario había sido fijado inicialmente a las 18.20, pero la Fiscalía explicó que las medidas realizadas durante la investigación permitieron ubicar el episodio dentro de un rango horario anterior.
Según la nueva acusación, después de mantener un altercado con Chávez, Carimán abordó una camioneta Ford Ranger de su propiedad, realizó una maniobra marcha atrás y luego avanzó de manera súbita e intencional, embistiendo a la víctima, que estaba de pie frente al vehículo.
La Fiscalía sostuvo que Chávez cayó debajo de la camioneta y que Carimán continuó avanzando, arrastró su cuerpo durante un corto tramo y pasó con una de las ruedas delanteras por encima de él. Luego habría realizado una nueva maniobra marcha atrás y vuelto a pasar sobre el cuerpo. Como consecuencia, según la acusación, Chávez sufrió un aplastamiento torácico con compromiso de órganos internos y que derivó en su muerte por un paro cardiorrespiratorio de origen traumático.
El fiscal del caso Gerardo Miranda explicó que la nueva descripción se construyó a partir de las distintas medidas realizadas durante la investigación, entre ellas una pericia accidentológica y una nueva inspección del lugar del hecho. Para la Fiscalía, el hecho continúa encuadrando en el delito de homicidio simple, previsto en el artículo 79 del Código Penal.
Según señaló el fiscal, el punto central que deberá resolverse en el juicio será si existió intención de matar. “Adelanto que lo que se va a terminar discutiendo en este juicio es si este homicidio fue doloso, intencional, o culposo”, destacó.
También señaló que el control de alcoholemia realizado a Carimán a las 23.19, varias horas después del hecho, dio un resultado de 1,20 gramos de alcohol en sangre.
La defensa: fue un homicidio culposo
La defensa sostuvo que desde el comienzo se opuso a la hipótesis de un homicidio intencional. El defensor Mansilla señaló que Carimán y Chávez eran amigos y que ambos habían estado consumiendo alcohol desde temprano. También cuestionó que hubiera existido un altercado previo y rechazó que el imputado hubiera actuado con la intención de matar.
También negó que Carimán hubiera preparado un plan para escapar u ocultar pruebas. “En cuanto a la camioneta no hay ningún plan para huir del lugar o querer esconder pruebas en relación al hecho, la camioneta siempre estuvo en Villa Llanquín”, señaló.
La querella acompañó la postura de la Fiscalía. Su representante cuestionó, entre otros aspectos, la conducta que tuvo Carimán después del hecho. También hizo referencia a las pericias sobre la camioneta y al control de alcoholemia, y remarcó que este último fue realizado varias horas después del atropellamiento.
La Fiscalía retiró el segundo cargo
En la misma audiencia, el Ministerio Público Fiscal pidió el sobreseimiento parcial de Carimán por el segundo hecho que se le había atribuido: resistencia a la autoridad agravada por el uso de un arma.
Según la acusación original, alrededor de las 21.48 del mismo día, cuando policías intentaban detenerlo en Villa Llanquín, Carimán los habría amenazado con un cuchillo de unos 20 centímetros de hoja y les habría dicho: “Vengan a agarrarme si pueden, los voy a obligar a todos, a mí no me van a llevar”.
Sin embargo, el fiscal Miranda explicó que durante la investigación se entrevistó a los policías que participaron de la detención y a Sabina Riquelme, pareja de Carimán y presente en ese momento. A partir de esos testimonios, la Fiscalía concluyó que el hecho no podía sostenerse.
El fiscal explicó que los policías no describieron una situación de resistencia y que, por el contrario, señalaron que Carimán “se entregó pacíficamente”. “No hay dudas de que este delito no existió”. Por ese motivo, la Fiscalía pidió el sobreseimiento parcial.
En este caso, la querella aclaró que no emitiría opinión por no encontrarse legitimada para intervenir.
El juez de Garantías Víctor Gangarrossa hizo lugar al pedido y dispuso el sobreseimiento parcial del acusado por el delito de resistencia a la autoridad calificada por haber sido cometido a mano armada.
Seguirá detenido hasta el control de acusación
La Fiscalía pidió que Carimán continúe detenido hasta la realización de la audiencia de control de acusación y adelantó que reevaluarán en ese momento. La querella acompañó el pedido y la defensa no se opuso. También señaló que previamente se va a explicar a las víctimas que “una cosa es la medida cautelar y otra cosa es el fondo del asunto”.
El juez consideró que los riesgos procesales continúan vigentes y resolvió prorrogar la prisión preventiva en las mismas condiciones que venía cumpliendo el imputado, hasta la efectiva realización del control de acusación.