Descartan riesgo estructural en la Escuela 16 y anuncian nuevos estudios y obras
La preocupación generada en la comunidad educativa por las fisuras observadas en la Escuela 16 tuvo este viernes una nueva instancia de evaluación. Ingenieros civiles y estructurales, acompañados por personal del Ministerio de Obras Públicas, recorrieron el establecimiento y, según las apreciaciones preliminares, coincidieron con los informes elaborados previamente por los profesionales del Consejo Escolar.
La subsecretaria del organismo, Mónica Pouso, aseguró que la inspección permitió confirmar que “no hay un riesgo estructural que impida habitar la escuela” y remarcó que, hasta el momento, tampoco se detectó movimiento en las fisuras monitoreadas mediante testigos colocados por los profesionales.
“Esto para nosotros es muy importante porque respalda el trabajo de los profesionales del Consejo Escolar, que desde el primer momento estuvieron siempre en la escuela, midieron las fisuras, hicieron los informes y colocaron los testigos para monitorear si esa fisura tenía movimiento”, explicó.
Según detalló Pouso, los testigos instalados no registraron movimientos y la situación observada estaría vinculada al encuentro entre dos sectores constructivos del establecimiento. La escuela cuenta con un edificio original de 1930 y una ampliación realizada en 1975, una diferencia constructiva que también forma parte del análisis.
Reparaciones y nuevos estudios
Si bien la evaluación descartó un riesgo estructural que justifique la inhabilitación del establecimiento, desde el Consejo Escolar indicaron que se realizarán trabajos de reparación en la mampostería.
Pouso explicó que en el interior pueden observarse fisuras, desprendimientos de pintura y polvo, situación que había generado preocupación entre las familias.
Además, el próximo 12 de septiembre está previsto un estudio especializado de suelos y muros que permitirá profundizar el diagnóstico y determinar las intervenciones necesarias.
A partir de esos resultados, el Consejo Escolar trabajará junto a las áreas correspondientes de Patrimonio Histórico para definir las reparaciones que puedan realizarse en el exterior del edificio, teniendo en cuenta que se trata de una construcción con características patrimoniales y que las obras no deben afectar su fachada.
Licitación por las cubiertas
La funcionaria también destacó que el Consejo Escolar ya venía trabajando desde hace tiempo en una obra destinada a solucionar problemas en las cubiertas del establecimiento y las filtraciones existentes.
En ese marco, confirmó que el próximo 18 de septiembre se realizará la apertura de sobres de la licitación para ejecutar esos trabajos.
Pouso buscó así remarcar que las intervenciones no surgieron a partir de la reciente preocupación por las fisuras, sino que forman parte de un proceso previo de relevamiento, elaboración de proyectos, presupuestos y trámites administrativos.
“Para llegar a una licitación, detrás hay relevamientos, proyectos, presupuestos, intervenciones administrativas y legales. Lleva un montón de tiempo”, señaló.
“Que los papás se queden tranquilos”
La subsecretaria reconoció que la presencia de una fisura visible puede generar temor entre las familias, especialmente porque desde el exterior la abertura aparenta ser de mayor magnitud que desde el interior.
Sin embargo, insistió en que los estudios realizados hasta el momento no indican la existencia de un riesgo estructural.
“Queremos dejar en claro esto a los papás, sobre todo, que por ahí entendemos que no han sido informados de manera correcta en relación a todo el trabajo que veníamos haciendo. Que se queden tranquilos, que nos estamos ocupando”, sostuvo.
Y agregó que, ante la eventual detección de un riesgo, la prioridad del organismo sería disponer las medidas necesarias para proteger a estudiantes y trabajadores.