Entró de noche a la casa de su expareja en Bariloche y la amenazó con un arma: Fiscalía pidió tres años
Este lunes se realizó en los tribunales de Bariloche la audiencia de cesura en la que se discutió el monto de la pena que deberá cumplir un hombre que ya fue declarado responsable por amenazas calificadas por el uso de un arma de fuego y violación de domicilio. El hecho ocurrió cuando ingresó a la casa de su expareja durante la noche, mientras ella y sus dos hijos pequeños dormían, y la amenazó con un arma.
La Fiscalía solicitó una pena de tres años de prisión de cumplimiento en suspenso, además de pautas de conducta y la realización de una capacitación en nuevas masculinidades que brinda el gobierno de la provincia. La defensa, en cambio, pidió que se aplique el mínimo previsto para el delito, de un año de prisión, y fundamentó su planteo principalmente en la falta de antecedentes del acusado.
Durante la audiencia, que se realizó en los tribunales de Bariloche, estuvo presente el acusado, quien no hizo uso de su derecho a declarar. También se presentaron testigos de las partes.
El planteo de la Fiscalía
En su alegato, el fiscal Lista señaló que, al analizar la pena para el acusado, que ya fue considerado responsable del hecho, no se puede perder de vista el contexto de violencia de género. El representante del Ministerio Público destacó que se trató de “un hecho muy grave: el ingreso a un domicilio sin autorización, de manera violenta y en un horario nocturno”.
También señaló que la vivienda era “una casilla precaria”, una circunstancia que, según sostuvo, enmarca la situación de manifiesta vulnerabilidad de la víctima y sus dos hijos pequeños, que se encontraban con ella al momento de la irrupción.
De acuerdo con el relato del fiscal, el acusado llevaba un casco en la cabeza y apuntaba a la mujer con un arma de fuego. También recurrió a declaraciones de la propia víctima quien manifestó temor por su integridad física y la de sus hijos, ya que el hombre manipulaba el arma cargada. También señaló que la víctima estaba aterrorizada luego del hecho.
El fiscal sostuvo además que la situación estuvo asociada a una intención de control, ya que la mujer estaba comenzando una nueva relación de pareja. Señaló que al acusado se le había impuesto prisión preventiva por el incumplimiento de medidas cautelares de menor impacto.
Por otra parte, indicó que, más allá de que el hombre no tiene antecedentes y fue caracterizado por testigos como una persona trabajadora y "un buen amigo", lo que se analiza en esta instancia es el hecho cometido contra su expareja.
Por esos motivos, solicitó tres años de prisión de cumplimiento en suspenso y una serie de pautas de conducta: abstención absoluta de acercamiento a la víctima y a los menores, cumplimiento de un tratamiento sobre nuevas masculinidades y utilización de un dispositivo de control electrónico.
El planteo de la defensa
La defensa, por su parte, planteó contradicciones en las declaraciones de los testigos, cuestionó el contexto recurrente de violencia de género señalado por la Fiscalía y destacó que el acusado no tiene antecedentes. También se basó en las declaraciones de uno de los testigos, quien lo describió como “una persona trabajadora. Una persona que se encuentra mal por no poder ver a su hijo. Una persona que ayuda, que trabaja”.
Además, la defensa sostuvo que las cuestiones vinculadas con los menores deben ser resueltas en el fuero de Familia.
Finalmente, solicitó que se aplique el mínimo de la pena prevista.
Durante la audiencia, se dio una situación llamativa cuando el Juez Juan Martín Arroyo llamó la atención de la defensa para que el acusado prestara atención a lo que se estaba discutiendo y permaneciera despierto.
Al finalizar los alegatos, el juez señaló que se notificará dentro del plazo legal la sentencia integral, que incluirá la declaración de responsabilidad cuyo veredicto ya fue dado a conocer y la pena que se imponga a partir de los planteos realizados durante la audiencia.