2026-08-28

Última jornada del juicio por el homicidio de Gastón Latiff: los alegatos finales

En la última jornada del juicio por el homicidio de Gastón Latiff, la Fiscalía y la querella pidieron que Ismael Choque sea declarado responsable por homicidio simple, mientras que la defensa reclamó su absolución y sostuvo que actuó convencido de que enfrentaba un robo con armas.

En la quinta y última jornada del juicio oral y público por el homicidio de Gastón Latiff, se presentaron los alegatos de la Fiscalía, la querella y la defensa de Ismael Choque Vargas. Durante las cuatro jornadas anteriores, habían declarado los testigos convocados por las partes. Estuvieron presentes las familias tanto de la víctima como del acusado.

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La discusión final no estuvo centrada en la autoría del hecho, que no fue controvertida durante el debate, sino en las circunstancias que rodearon el ataque y la conducta desplegada por Choque. Mientras la Fiscalía y la querella sostuvieron que más allá del contexto subjetivo, Choque Vargas tenía conciencia de sus acciones, la defensa planteó que actuó bajo un error invencible sobre las circunstancias de una legítima defensa.

La Fiscalía y la querella coincidieron en solicitar que sea declarado penalmente responsable por el homicidio, mientras que la defensa pidió su absolución.

La Fiscalía descartó los planteos de la defensa

La Fiscalía sostuvo que durante el debate quedó acreditado que Choque atacó a Latiff con un cuchillo y le provocó siete lesiones, seis cortopunzantes y una penetrante en el cuello. La acusación destacó la secuencia de las heridas: primero en brazos y manos, luego en el pecho y finalmente en el cuello.

Para la fiscalía, esa secuencia permitió descartar que se tratara de una única reacción automática. Sostuvo que Choque tuvo dominio sobre lo que hacía y remarcó que la lesión en el cuello fue dirigida después de que las anteriores no habían atravesado la ropa de Latiff.

En el planteo, la fiscal Betiana Cendón rechazó las distintas hipótesis planteadas por la defensa: legítima defensa, exceso en la legítima defensa, legítima defensa putativa y emoción violenta. Señaló que no hubo una agresión ilegítima real contra Choque y que el acusado reaccionó frente a un peligro que creyó que podía ocurrir.

También cuestionó que pudiera hablarse de emoción violenta a partir de la prueba pericial. Según planteó, la dirección de las lesiones y las acciones posteriores de Choque eran incompatibles con una pérdida completa de control.

La Fiscalía remarcó que el hecho de que Choque haya intentado posteriormente asistir a Latiff no modifica lo ocurrido y sostuvo que “el derecho juzga lo que hizo Choque Vargas y no el miedo que haya tenido”. Por estos motivos, pidió que sea declarado penalmente responsable por homicidio simple.

La querella adhirió y reforzó algunos aspectos

La querella, en representación de la madre de la víctima, adhirió al planteo de la Fiscalía y también solicitó que Choque sea condenado por homicidio simple con dolo directo.

Uno de los puntos que enfatizó fue que, según los testimonios escuchados durante el debate, Choque habría llevado el cuchillo desde su casa. Para la querella, esto resulta relevante porque no se trató de un objeto que encontró en el comercio durante el episodio, sino de un arma que ya tenía consigo.

También sostuvo que Choque decidió intervenir en un conflicto que no era suyo y que lo hizo armado, mientras que la prueba producida durante el juicio indicó que Latiff no estaba armado.

Además señaló que antes llevaba el arma, durante el episodio la utilizó contra Latiff y después pudo hablar con la Policía y explicar lo ocurrido y que, esas conductas demostraban que conservaba conciencia y capacidad de razonamiento.

Finalmente, sostuvo que no se logró construir durante el juicio la imagen de Latiff como una persona peligrosa o provocadora. Pidió que Choque sea declarado penalmente responsable por homicidio simple.

La defensa sostuvo que Choque actuó convencido de que enfrentaba un robo

La defensa pidió la absolución y construyó su alegato sobre una hipótesis diferente: sostuvo que Choque actuó bajo un error invencible, convencido de que estaba frente a un robo con armas y que él y su pareja serían las próximas víctimas.

El defensor cuestionó que se hubiera probado que Latiff se encontraba retirándose hacia la puerta cuando fue atacado. En cambio, sostuvo que el episodio ocurrió en cuestión de segundos y estuvo marcado por golpes, ruidos, botellas que cayeron y muebles que fueron desplazados.

Para reforzar esa interpretación, señaló que otros testigos también dijeron tanto en entrevistas previas como ante el tribunal que habían pensado que se trataba de un robo. Según la defensa, ese contexto explica la percepción que tuvo Choque aquella noche.

Además sostuvo que tomó el cuchillo antes de salir porque no encontraba el gas pimienta, en un contexto de reciente mudanza y de desconfianza constante por haber sufrido robos y episodios de violencia cuando vivía Chile.

El punto central fue que Choque se representó subjetivamente que estaba frente a un robo con armas. Para la defensa, no tuvo tiempo suficiente para analizar lo que ocurría, consultar otros medios o salir de ese estado de error. Por eso, sostuvo que se trató de un error invencible sobre uno de los requisitos objetivos de la legítima defensa -la agresión ilegitima previa - y que esa circunstancia debía eliminar el dolo.

La defensa también cuestionó la investigación sobre las otras cuatro personas que estaban en el lugar. Señaló que la Policía tenía acceso al teléfono de Latiff y que allí podían encontrarse elementos para identificarlas, pero que no se investigó suficientemente si estaban armadas o cuál había sido su participación. Además, discutió que pudiera atribuirse con certeza a Choque la totalidad de las lesiones.

El defensor sostuvo que no se había alcanzado el grado de certeza necesario para una condena. “Esto fue una tragedia. Se cobró una vida por un error invencible”, expresó. En consecuencia, solicitó la absolución y la inmediata libertad de su defendido.

Antecedentes

De acuerdo con la acusación fiscal, el hecho ocurrió el 10 de febrero de 2025 en un local comercial ubicado en el barrio San Francisco IV de Bariloche.

Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía, Latiff llegó al comercio acompañado por su pareja y se mostró alterado, mientras realizaba acusaciones contra el dueño del lugar y otras cuatro personas. La situación derivó en una pelea generalizada dentro del negocio. En ese contexto, Choque Vargas intervino y terminó enfrentándose directamente con Latiff. Primero hubo golpes y luego el acusado extrajo un cuchillo y le asestó seis puñaladas. Una de ellas fue en el cuello y resultó mortal. La Fiscalía sostiene la acusación por homicidio simple.

En su declaración en la primera jornada de debate, el acusado aseguró que sintió miedo, sacó un cuchillo y que en ese momento “se le nubló la vista”. Dijo que no tenía intención de matar a nadie y que solo quería que Latiff se fuera del lugar. Choque Vargas permanece en prisión preventiva en el Hospital Zonal Ramón Carrillo, donde se encuentra alojado en el servicio de Salud Mental.

Una semana de debate

Durante los cuatro días de debate, declararon alrededor de veinte personas, entre ellas familiares de la víctima y del imputado, profesionales de la psicología y la psiquiatría, el médico que realizó la autopsia e integrantes del Gabinete de Criminalística.

El tribunal, integrado por los jueces Sergio Pichetto, Juan Martín Arroyo y Bernardo Campana, dará a conocer el veredicto el miércoles 2 de septiembre a las 13 horas.

 

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