Sobrevivió a la tragedia del cerro Ventana y brindará un concierto en memoria de sus compañeros
El 1° de septiembre de 2002 ocurrió la tragedia del cerro Ventana, en la que murieron nueve jóvenes estudiantes de Educación física del Centro Regional Bariloche de la Universidad Nacional del Comahue. Una avalancha puso fin a sus vidas durante una práctica. José María “Lalo” Vallina —actualmente docente en la casa de altos estudios—, como alumno, ese día estuvo en la montaña y sobrevivió. Lalo, con el tiempo, más allá de recibirse en aquella carrera, estudió Filosofía (es lo que enseña como profesor) y se transformó también en un pianista reconocido. Así, desde hace varios años, organiza un concierto para recordar a sus compañeros fallecidos. En esta ocasión, la presentación será el sábado, junto a la Orquesta Juvenil Cofradía, dirigida por Kioko Kurokawa y Diego Díaz, el sábado 29 de agosto, a las 17, en la Iglesia Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi.
“Hacer estos conciertos en homenaje a las víctimas es una forma de tratar de mantener en la memoria de la comunidad, desde la música, la presencia de esos chicos y chicas que se fueron tan pronto”, dice el músico, quien destaca la emotividad que encierra la propuesta.
La convocatoria, que se llevará adelante por octava vez, lleva por nombre Nueve ángeles, tal el título de una composición que Lalo realizó pensando en quienes murieron.
“Es muy lindo realizar el concierto con Cofradía porque, precisamente, es una orquesta juvenil, y eso le brinda un espíritu particular”, señala.
—Cuando realizás estos presentaciones, al tocar, ¿se te cruzan por la cabeza imágenes de aquel día?
—Por un lado, sí, algo pasa. Pero, en realidad, más que en cómo murieron, trato de pensar en la forma en que vivieron. En el momento en que la música suena, se trata de expresar alegría. En lo personal, la tragedia siempre ha sido difícil de sobrellevar, y la música se convirtió en una forma de darle otro sentido, incluso invitando a otras personas a este acto conmemorativo, para que no sea simplemente algo solemne, sino también de disfrute. Viene gente que no sólo es de la comunidad del Comahue, sino de todo Bariloche; personas que, en su momento, participaron y colaboraron en el rescate de los compañeros y las compañeras. La intención es llevar adelante un espectáculo que sea una instancia de encuentro y de memoria, compartiendo y disfrutando de la música.
—Entonces, tras la tragedia, la música te sirvió…
—Sí, mucho. De hecho, el tema Nueve ángeles surgió en los primeros meses posteriores a la avalancha, donde se trata de emular el vuelo de los cóndores. Justamente, pensar de esa manera en los chicos y chicas que murieron fue una forma de darles otro sentido a sus partidas.
—¿Cómo definirías a aquel grupo de jóvenes que fueron a la montaña aquel día?
—Era bastante unido, muy solidario entre sí. Desde comienzo de año, habíamos compartido varias salidas a la montaña, y ahí aparecía el compañerismo, porque se compartía lo que cada uno tenía. También, por supuesto, había diversión.
Un homenaje a las víctimas de la tragedia del cerro Ventana, en el Centro Regional Universitario Bariloche. Imagen de archivo: Facundo Pardo.
SOMBRAS DEL PASADO
Recientemente, un refugiero estuvo extraviado durante más de veinte horas hasta que lograron dar con él. La cuestión, inesperadamente, trajo un eco oscuro de lo que sucedió en el cerro Ventana en 2002, ya que, a raíz del nuevo episodio, se conoció que a cargo de la concesión del refugio Laguna Ilón se encuentra Andrés “Andy” Lamuniere, que actuó como guía de los jóvenes fallecidos y es a quien, precisamente, la Justicia encontró responsable por aquel hecho de hace casi veinticuatro años.
Así, al ser consultado sobre esta situación, Lalo expresa: “Desconozco los pormenores del caso, pero me da mucha pena que, tantos años después, todavía haya gente que esté con personas a cargo y no contemple los pronósticos del tiempo y los factores de riesgo asociados a la actividad de montaña”.
“Por suerte, y estimo que por el gran trabajo de la CAX (Comisión de Auxilio del Club Andino), los brigadistas y demás rescatistas, no se terminó en una nueva tragedia”, añade.
Imagen que recuerda al grupo que vivió la tragedia. Foto: culturademontania.org.ar / en ANRoca.
EN LA CATEDRAL
El concierto del sábado en la catedral, según indica Lalo, se centrará en un repertorio de piano y cuerdas, con obras de —además del propio pianista barilochense— Johann Sebastian Bach, Antonio Vivaldi, Serguéi Rajmáninov, Franz Liszt, Camille Saint-Saëns, Piotr Ilich Tchaikovsky, Pietro Mascagni y Astor Piazzolla.
La propuesta se desarrollará con entrada libre, bajo la modalidad de contribución voluntaria para quienes deseen colaborar a cubrir los gastos del evento y ayudar con los proyectos educativos de la Orquesta Juvenil Cofradía.
Lalo imagina una presentación cargada de emotividad, para mantener viva la memoria de sus compañeros que fallecieron veinticuatro años atrás. Foto de archivo.