2026-08-24

Comenzó el juicio por el homicidio de la carnicería en Bariloche: el acusado dio su versión

El acusado, Choque Vargas, de 22 años, declaró durante la primera jornada y aseguró que no tuvo intención de matar a Latiff.

Este lunes comenzó en Bariloche el juicio oral y público por el homicidio de Gastón Latiff, ocurrido el 10 de febrero de 2025 en un comercio del barrio San Francisco IV. 

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El debate se extenderá hasta el viernes 28 de agosto y contará con la declaración de cerca de 60 testigos, entre ellos profesionales médicos, psicólogos y peritos.

Choque Vargas llegó a la audiencia detenido y permanece alojado en el servicio de Salud Mental del Hospital Zonal Ramón Carrillo. El joven, de nacionalidad boliviana, está acusado como autor del delito de homicidio simple. Durante la primera jornada, se brindaron las distintas versiones de los hechos. 

La acusación

De acuerdo con la acusación fiscal, el hecho ocurrió el 10 de febrero de 2025 en un local comercial ubicado en el barrio San Francisco IV de Bariloche.

Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía, Latiff llegó al comercio acompañado por su pareja y se mostró alterado, mientras realizaba acusaciones contra el dueño del lugar y otras cuatro personas. La situación derivó en una pelea generalizada dentro del negocio. En ese contexto, Choque Vargas intervino inicialmente con la intención de separar a los involucrados, pero terminó enfrentándose directamente con Latiff. Primero hubo golpes y luego el acusado extrajo un cuchillo y le asestó seis puñaladas. Una de ellas fue en el cuello y resultó mortal. La Fiscalía sostiene la acusación por homicidio simple.

La querella aceptó que Latiff Tenía una adicción. "Era hijo, era tío, era sobrino, era amigo, era una persona alegre, activa, contribuía a la sociedad de Bariloche. Estaba influenciado por su pareja,  una persona adicta", señaló.

"Quería recuperar un teléfono que le habían robado. Choque portaba un cuchillo de porte militar en todo momento, que había comprado hacía meses" agregó

La defensa plantea emoción violenta

La defensa de Choque Vargas sostuvo que el joven atravesó un estado de emoción violenta y que no existió una conducta premeditada.

Durante su exposición, señaló que luego del ataque el acusado recuperó la conciencia de lo que estaba ocurriendo, pidió que llamaran al 911, asistió a Latiff y comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar. También destacó que, cuando llegó la Policía, entregó el cuchillo. En ese marco, la defensa sostuvo que la conducta atribuida a Choque Vargas no configura un homicidio simple y anticipó que solicitará su absolución.

El relato de Choque Vargas

Durante su declaración, Choque Vargas habló primero de su infancia en Bolivia, las dificultades económicas que atravesó junto a su madre y la ausencia de una figura paterna. Contó que continuó sus estudios en Chile y que durante su vida universitaria había sufrido situaciones de inseguridad y robos, por lo que en algunas ocasiones llevaba un cuchillo o gas pimienta para defenderse. También relató que conoció a su pareja por internet y que, después de un período en el que viajaba para verla, decidió radicarse en Bariloche para comenzar una familia.

Luego relató que el día del hecho llegó junto a su pareja al comercio Quimey Ruca y que, mientras se encontraban en la zona de limpieza, escuchó una fuerte patada en la puerta, vidrios que se rompían y gritos. Según su versión, Latiff avanzó contra el dueño del local, lo tomó del cuello y lo arrojó al piso. Cuando intentó intervenir, Choque Vargas dijo que lo hizo para evitar que la situación pasara a mayores, pero que Latiff se abalanzó sobre él. Aseguró que sintió miedo, sacó un cuchillo y que en ese momento “se le nubló la vista”. Dijo que no tenía intención de matar a nadie y que solo quería que Latiff se fuera del lugar. En ese sentido, sostuvo que le asestó una sola puñalada.

El acusado relató que después vio a Latiff dirigirse hacia la puerta, donde se desplomó. Dijo que dejó el cuchillo, se acercó para asistirlo y utilizó sus conocimientos de primeros auxilios para intentar detener la hemorragia. También afirmó que le pidió a su pareja, Valentina, que llamara al 911. Según contó, fue posteriormente, cuando se encontraba en la comisaría, que se enteró de que la pelea que había desencadenado el enfrentamiento estaba relacionada con drogas. “Yo no tenía intenciones de matar a nadie”, reiteró al finalizar su declaración.

Tensión durante la declaración

La declaración de Choque Vargas también generó un momento de tensión en la sala. Mientras el acusado relataba su versión de los hechos, familiares de Gastón Latiff que se encontraban presentes comenzaron a gritarle, visiblemente afectados por el relato. “¡Mentira!¡Era una buena persona! ¡Vos tenías el cuchillo, hijo de put*! ¡Que se pudra en la cárcel!”, se escuchó desde el sector donde se encontraban los allegados de la víctima.

Ante la situación, el presidente del tribunal, Sergio Pichetto, solicitó que las personas fueran retiradas de la sala. El magistrado explicó que el acusado está ejerciendo su derecho a la defensa y que las partes no pueden interrumpir el desarrollo del debate. La intervención permitió que la audiencia continuara con la declaración de Choque Vargas y el desarrollo de las demás actividades previstas para la primera jornada del juicio.

Choque Vargas permanece en prisión preventiva en el Hospital Zonal Ramón Carrillo, donde se encuentra alojado en el servicio de Salud Mental.

La causa había tenido inicialmente la posibilidad de ser llevada a un juicio por jurados. Sin embargo, las fiscales Silvia Paolini y Betiana Cendón anticiparon una pretensión de pena que no superaría los 12 años de prisión. Por ese motivo, el caso quedó dentro de la competencia de un tribunal integrado por tres jueces.

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