TERRIBLE
Sofía Gonet se inyectó un fármaco ilegal para bajar de peso: “Creí que iba a morir”
Sofía Gonet decidió exponer el grave episodio que atravesó luego de inyectarse un fármaco del mercado ilegal para bajar de peso rápidamente. La experiencia terminó en una guardia y la llevó a tomar una determinación tajante: “Desde ahí me juré que nunca más en mi vida se me iba a cruzar por la cabeza obsesionarme con bajar de peso ni tomar alguna de estas medidas insalubres”
El descargo fue compartido cuando ya habían pasado cuatro meses de aquel susto y con el objetivo de alertar a quienes consideran recurrir a procedimientos similares. Al poner la salud por encima de cualquier exigencia estética, aseguró: “No hay nada más lindo que ser feliz, disfrutar de la comida y estar sano. El verdadero privilegio es la salud. No caigan”
La influencer reconoció que la promesa de obtener resultados inmediatos estuvo atravesada por las imágenes y los discursos instalados alrededor de los cuerpos famosos. Al explicar por qué esa opción llegó a parecerle atractiva, señaló: “Veo que en estos últimos años se popularizó muchísimo porque de repente aparecieron miles de famosas de Hollywood super flacas y te empezaron a vender esto como un medicamento mágico para bajar de peso y ser más joven”
Pocas horas después, Sofía Gonet comprendió que algo no estaba bien. “A las 18:00 h empezó el martirio absoluto”, recordó antes de enumerar el cuadro que sufrió en su casa: “Empecé a sentir sueño de golpe pero tipo un sueño que dije me desmayo, mareos, náuseas fatales, temblores, fiebre y confusión”
El miedo creció cuando sintió que no podía controlar lo que le ocurría y buscó ayuda inmediata. En plena desesperación llamó a su padre: “Le digo 'pa, te suplico, vení a verme porque me mandé una cagada absoluta'. Yo creía que iba a morir, se lo juro”. Su familia la trasladó hasta una guardia, donde fue atendida por profesionales.
La crisis no terminó con la atención médica. Durante las semanas siguientes, Sofía Gonet sufrió consecuencias que afectaron su relación con la alimentación: “Estuve una semana con náuseas absolutas, rechazo absoluto a cualquier idea de comida y un mes sin tener un antojo. La comida había dejado de darme bienestar”. La angustia también persistió: “Hablaba con ChatGPT todas las noches para que me tranquilice porque tenía miedo de no volver nunca más a sentir esas ganas o esa felicidad cuando me antojaba de algo”
Al contar lo sucedido, la creadora de contenido convirtió una decisión personal en una advertencia pública sobre la búsqueda de cambios físicos acelerados. Su testimonio dejó como consecuencia un mensaje directo para sus seguidores: ningún resultado estético justifica recurrir a sustancias ilegales ni atravesar un riesgo que, según relató, llegó a hacerle temer por su vida.