¡La era jurásica llegó a Bariloche!: un lugar donde los dinosaurios "cobran vida"
De pronto, cambiar de época. Atravesar una puerta y viajar al pasado. Millones de años atrás. Y, así, verse inmerso en un espacio poblado por dinosaurios. Eso sí, por suerte, sin los peligros de aquella etapa de la humanidad. Es decir, esos animales, aquí, son amigables. Forman parte de un espacio que, en medio de la naturaleza, convoca a divertirse con una propuesta que se mueve entre lo educativo y lo lúdico, con sorpresas para toda la familia. Es cierto que los más pequeños se deslumbran ante figuras de tamaño gigante, pero los más grandes también se entretienen, porque el lugar fue ideado para que todos la pasen bien. El sitio del que hablamos, por supuesto, es Dinoss World, en Bustillo 14200.
Bariloche encierra muchas sorpresas, y quizá este parque sea una de las más asombrosas. Después de todo, no es común cambiar de era simplemente visitando un rincón de la ciudad.
Una "advertencia" a tener en cuenta.
Lorena Guzmán, impulsora de la alternativa jurásica barilochense que lleva adelante junto a sus hijos (se trata de un proyecto familiar), cuenta que “la idea comenzó a gestarse pensando en alternativas nuevas para la familia, con el objetivo de ampliar la oferta turística de la localidad, pero concentrándonos también en las familias de Bariloche, y fue tomando forma de a poco”. En tal sentido, recalca que “hubo investigación, planificación y diseño, siempre intentando sorprender”.
Una puerta al pasado.
“Combinamos la naturaleza hermosa que tenemos con actividades al aire libre, para que los chicos jueguen y disfruten de entretenimientos que también aportan un aprendizaje”, señala, destacando, al mismo tiempo, que “el deseo es que las familias compartan un grato momento”. Al respecto, considera: “Sabemos que los dinosaurios conforman un tema que despierta la curiosidad tanto de niños como de adultos”.
Triceratops a la vista.
Sobre la logística que derivó en la belleza e intensidad que muestran las figuras de Dinoss World, sostiene: “Para lograr el nivel de realismo que buscábamos, investigamos y trabajamos con artesanos de diferentes lados, que desarrollaron esculturas en tamaño real. También trajimos de China varias réplicas de dinosaurios, que tienen movimiento y sonido”.
Espacio lúdico en el parque.
Lorena indica que su mirada sobre el modo de encarar el proyecto, como es docente, contiene, también, un aspecto pedagógico. “Ser consciente de la importancia del aprendizaje a través del juego influyó mucho. Por eso, Dinoss World no se trata sólo de ver dinosaurios, sino de compartir en familia diversas experiencias. Vivimos en una vorágine que nos lleva, quizás, a no estar tanto con nuestros hijos como desearíamos. Entonces, venir y pasear juntos, compartiendo juegos, permite que, al irse, les quede una sensación muy linda”, expresa.
Un Albertosaurus en Bariloche.
“Bariloche se merece un tipo de proyecto así, de calidad, y siempre apostando a más, a querer crecer ofreciendo un buen producto”, apunta Lorena.
Cabe remarcar que, más allá de las características que presentan las figuras de dinosaurios, durante el paseo resalta la buena disposición y aptitud que muestra el personal a la hora de guiar al visitante.
Un guía de lujo.
Martín Córdoba recuerda el día exacto que arribó a Bariloche proveniente de Buenos Aires, hace nueve meses. Así, detalla: “Llegué el 15 de noviembre de 2025”. Ocho días después, Dinoss World inauguró con él como guía. Había venido a la ciudad, precisamente, buscando alguna oportunidad laboral. De esa manera, mantuvo una entrevista donde su modo de desenvolverse causó buena impresión. Pero, para concretar su incorporación laboral, debió estudiar a fondo el universo de los dinosaurios en muy poco tiempo. De tal modo, se lanzó al ruedo. Con el correr de los días, fue apreciando cómo causar mejor impresión durante el trayecto, qué datos llamaban la atención, qué chistes eran recibidos con mayores risas… Por ejemplo, se fue introduciendo en el universo de los chicos, analizando la forma más adecuada para captar su atención. Y, asimismo, cada vez sumó más datos acerca de era jurásica.
Dinos en acción.
El joven tiene veinticinco años. En Buenos Aires estudiaba Ingeniería en computación, asunto que quedó en stand by por el proyecto de vida que escogió, persiguiendo el sueño de progresar, con un tío que reside en la localidad y le sugirió venir a probar suerte. Igual, aclara que la decisión fue algo que maduró en él: “Había venido de vacaciones y me gustó tanto que dije: ‘Es acá’”.
No sólo dinosaurios, en el parque también se ve un Smilodon, arribado directamente desde "La era del hielo".
En tierra porteña, se desempeñó en una metalúrgica, en un laboratorio, en un call center, en una gráfica… “En Bariloche es una vida más tranquila, con más oportunidades”, evalúa el joven, que, entre las cosas que destaca de trabajar en el parque, menciona el trato con los niños que visitan el lugar. Al respecto, puntualiza que no tenía más experiencia que con jugar con pequeños de su familia, sin embargo, descubrió que charlar con los chicos le agrada.
Ese buen vínculo que genera con los nenes se nota rápidamente apenas se inicia la visita guiada. Todos los pequeños lo miran interesados, y contestan con rapidez ante preguntas que él realiza.
Presentando restos fósiles.
El comienzo del camino es una zona que presenta réplicas de restos fósiles. Allí, Martín brinda datos a grandes y chicos, pero suelen ser los más pequeños quienes plantean consultas, interesados por saber más sobre ese mundo tan lejano en el tiempo y, sin embargo, a partir de Dinoss World, al alcance de la mano.
Pteranodon "volando".
Luego aparece un Pteranodon, como si estuviera volando, y después llega el momento de pasar por el interior de un dinosaurio enorme. En su boca, los visitantes suelen ser inmortalizados por la fotógrafa Lorien Zamorano, que va captando imágenes durante la travesía hacia el pasado, fotos que los visitantes tendrán la posibilidad de llevarse de recuerdo.
A punto de ingresar en las "entrañas" del dinosaurio.
Tras salir de aquel dinosaurio, surgen más especies y más informaciones sobre ellas. Incluso el mito del Nahuelito dice presente.
Además, se ven las “estrellas” de las diversas películas de Jurassic Park, mientras, de fondo sonoro, se escucha levemente la música de los filmes.
Dentro del dinosaurio.
Y, sobre el final, dos animatronics —dos figuras con movimiento— captan todas las miradas: el Albertosaurus y el Brachiosaurus.
Asimismo, para aquellos que desean seguir sumergidos en el universo jurásico, se encuentra la alternativa de pasar a una sala donde se exhibe un breve documental sobre el tema.
Otra opción de ver dinosaurios en la pantalla.
También puede disfrutarse de los diversos juegos dispersos por el área, como un tejo playero, un minigolf, foot pool, ula ula, un ajedrez gigante y mucho más.
Uno de los animatronics.
En definitiva, Dinoss World es una convocatoria a zambullirse en un viaje a un pasado remoto, pero, a la vez, una invitación para disfrutar de un momento lúdico en familia. Y todo en compañía de personas atentas, que guían a los visitantes a plena sonrisa, entre dinosaurios que se resisten a abandonar la Tierra.
Dinoss World, un sitio para recomendar, que últimamente incluso es escogido por varias familias para festejar los cumpleaños de los más pequeños de la casa.