2026-08-18

ARTISTA E INSOSPECHADA GESTORA DE ARTE

Después de Italia y Rusia, a sus 80 años expone por primera vez en Bariloche

“Pinto cuando tengo ganas”, dice Stella Mistorni, un tanto irreverente. Hasta fines de octubre podrá verse su muestra en un flamante café sito a pasos del centro.

No fue un plan cuidadosamente elaborado ni menos aún táctica de marketing, pero las obras de Stella Mistorni se vieron primero fuera de Bariloche y recién desde el sábado último se puede apreciar en un cálido espacio relativamente céntrico. El recorrido arrancó en el trascendente festival Fabriano en Acuarela (Italia) y continuó en Moscú. No obstante, y con considerable humildad, la expositora admite que quería ver “si el trabajo que estoy haciendo le gusta o no a la gente”.

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A sus 80 años, no es precisamente una piba que recién empieza. Sin embargo, “esta es mi primera muestra, mi primera experiencia con parte de las pinturas que tenía archivadas en casa, aunque son de dos o tres años hasta ahora”, le dijo a El Cordillerano. “A partir de sacar los premios que obtuve, tuve el incentivo de pintar más y sacar las acuarelas del cajón para mostrarlas. También, para evaluar y ver si el trabajo que estoy haciendo le gusta o no a la gente”, admitió.

Habíamos hablado con la acuarelista en marzo último, cuando como integrante del así llamado Grupo Patagonia resultó seleccionada para participar del afamado cónclave italiano. Dos años atrás había obtenido el primer premio en un certamen de la Fundación Tierras Patagónicas y lejos de contentarse, tiempo después de la cita peninsular, una de sus obras se expuso en la capital rusa como grato corolario de otro concurso.

Exponer fronteras afuera tiene sus bemoles, porque “cuesta mucho sacar las pinturas de Argentina, todo pasa por Buenos Aires y hay que ir para allá”, explicó Stella. Ante la maraña burocrática “mando fotos de las acuarelas como primer paso y bueno, al quedar seleccionada sirve para evaluarme, aunque después por los trámites no la mande” señaló. Sin embargo, como puede advertirse, ya van dos experiencias exitosas que superaron el papeleo.

La muestra de la acuarelista están en un rincón con identidad barilochense. Foto: Eugenia Neme.

En la muestra que nuestra interlocutora colgó en “Puerta Roja” (Belgrano 247) podrán advertirse tres grupos diferenciados de temáticas. “Primero que nada, me cuesta muchísimo dibujar”, reconoció la artista. “Entonces, me inclino por el lado de los paisajes o los hongos, que son elementales para dibujar”. Por otro lado, “no tengo series, pero empecé a hacer cuadros con hojas después del primer premio en Fabriano”, compartió.

“Pinto lo que puedo, lo que me sale más o menos bien y lo que no necesite mucho dibujo”, insistió. “Me gustan mucho los paisajes y sus atmósferas, me siento cómoda ahí”. Además, se percibirá cierto vínculo con el otoño en buena parte de sus trabajos. “Sí, porque me gustan mucho los sepias, los índigos y la tonalidad otoñal”, concedió. “El otoño del sur es una maravilla con esa cosa de neblina, es muy lindo. Me gusta particularmente”, insistió.

Activa felicidad

Si bien el arte irrumpió con fuerza en su vida hace relativamente poco, “pinto hace bastante, pero al haber salido seleccionada, sin pensarlo me impulsó y de a poco me fue llevando a un camino inesperado”, admitió Stella. “No me lo había planteado, ni sacar los premios, ni ir a Fabriano, ni estar como colíder en la International Water Colour y estar metida en la organización de un festival internacional. Me encanta, me moviliza mucho y estoy muy activa con todo. Estoy feliz”, proclamó.

Quizá su estado de ánimo tenga que ver con cierta indisciplina. “Pinto cuando tengo ganas. No tengo una rutina, aunque que debería tenerla porque todos los pintores la tienen, pero me doy cuenta de que si no pinto seguido pierdo la mano”, contó Stella. “Pintar es parte de mi vida, pero no es que tenga un momento específico. Hay veces que me siento y pinto desastres (risas) o de diez acuarelas tiro siete, pero me divierto y me acompaña mucho la pintura”.

La creadora y uno de sus paisajes. Foto: Eugenia Neme.

Después de exponer a miles de kilómetros, el sábado que pasó llegó al momento de mostrar las obras en el pago chico y encontrarse cara a cara con vecinos. “Fue fantástico”, celebró la acuarelista. “La recepción fue muy linda y más enriquecedora de lo que pensaba. Básicamente vinieron amigos, pero quedaron fascinados. Hasta vendí unos cuantos cuadros, lo que demuestra que a la gente le gusta”, constató.

La muestra “va a quedar hasta fines de octubre, porque la idea de Vero (Granitto) -la dueña del lugar- es seguir con este tipo de exposiciones. Generar arte acá”, resaltó. “A partir de ahí, habrá otro expositor porque van a seguir. Este es un lugar muy lindo y cálido como para hacer muestras”. Cabe añadir que “Puerta Roja” está una casa que tiene lineamientos arquitectónicos bien barilochenses o al menos, cordilleranos. Es decir, identidad.

Como deslizó, Stella tiene también una faceta de gestora, porque junto con Kira Mamontoff prepara un inédito festival de acuarelas que tendrá lugar en San Martín de los Andes en noviembre próximo. “Va a ser muy importante. Los acuarelistas de Bariloche están muy encantados porque va a venir gente muy importante de afuera. Es una oportunidad que no se da normalmente para conocerlos, participar, tomar workshops y estar en las demos”.

A propósito, “hay una expectativa muy grande. La sensación que tenemos es que va a ser multitudinario. Empezamos con 10 workshops y ya tenemos más de 20 porque los cupos se cubren permanentemente. Tratamos de abrir más, pero ya nos hay más espacios físicos”, lamentó la coorganizadora. Otro “camino que no preveía en absoluto. Estoy sorprendida con este rumbo que ha tomado mi vida. De estar pintando en casa y yendo a clases a estar armando el festival… Es un camino inesperado”, insistió. Tal vez una maravilla, como los otoños de sus cuadros.

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