2026-08-16

Turf hizo explotar el Centro Cívico en la última noche de la Fiesta Nacional de la Nieve

Joaquín Levinton y la banda repasaron sus grandes clásicos ante una multitud que cantó, saltó y convirtió al Centro Cívico en una verdadera fiesta durante la última jornada de la celebración.

“¿Están listos?”. La pregunta de Joaquín Levinton tuvo una respuesta inmediata. Cuando Turf apareció sobre el escenario de la Fiesta Nacional de la Nieve, el Centro Cívico explotó y una multitud se entregó desde el primer acorde a una tarde de fiesta.

Lee también: Tarde de música, familia y expectativa en el último día de la Fiesta de la Nieve

Como un pulpo vestido de negro, Levinton se deslizó por el escenario con la energía de quien conoce perfectamente cómo manejar al público. Se acercó a los espectadores, recorrió cada rincón posible y, desde el primer momento, tuvo a la gente en la palma de su mano.

Con el segundo tema, “No se llama amor”, comenzaron los saltos y el baile. Todos a la vez. La voz de Levinton se mezcló con la de miles de personas y el Centro Cívico pareció convertirse en un enorme coro.

“Para saber lo que es amor hay que perder la libertad”, gritó el cantante y la respuesta llegó desde todos los rincones de la plaza.

La tarde acompañaba. El sol había aparecido después de una mañana invernal, el aire estaba fresco y apenas soplaba una brisa. Frente al escenario, el lago Nahuel Huapi se mostraba prácticamente planchado y las montañas aparecían cargadas de blanco. Un paisaje que tampoco pasó inadvertido para Levinton.

“Este paisaje tan maravilloso… ¿cómo la están pasando?”, preguntó el músico. La respuesta fue un grito colectivo de felicidad. Después llegó “Casanova”, mientras la gente seguía ingresando al Centro Cívico.

A esa altura, prácticamente no quedaban espacios libres. Desde un balcón lateral, la escena era contundente: una plaza cubierta de cabezas, sin un solo lugar vacío.

Turf eligió para Bariloche una lista de canciones cercanas, reconocibles, de esas que el público sabe de memoria. Sonó “Cuatro personalidades” y nuevamente la gente tomó la canción para sí. Ya no había dudas: la Fiesta de la Nieve tenía clima de fiesta.

Levinton, además, encontró tiempo para los momentos inesperados. En medio del show vio a una persona del público con un coco y decidió acercarse para firmarlo.

“Increíble tu coco, nunca firmé uno”, dijo, sorprendido y entre risas. “Acá no crece el coco”, agregó, sin salir de su asombro por el insólito objeto que había llegado hasta sus manos.

La conexión con el público fue creciendo durante toda la presentación. En un momento, Levinton pidió que se encendieran las luces de los teléfonos celulares. Miles de pequeñas luces iluminaron la noche del Centro Cívico.

“Qué mejor que tocar acá ‘Magia Blanca’”, planteó.

Y empezó el clásico de Turf. La respuesta fue inmediata: todos cantaron.

La banda también abrió un espacio para la participación espontánea. Un joven del público, Shatel, subió al escenario para tocar un riff de bajo. Los espectadores lo alentaron para ayudarlo a atravesar los nervios del momento.

“Se lució de una forma misteriosa”, bromeó Levinton antes de despedirlo entre aplausos.

Después llegó “Kurt Cobain” y la intensidad volvió a subir.

Pero la verdadera explosión todavía estaba por llegar.

Con “Loco un poco”, el Centro Cívico tembló. La gente saltó, agitó los brazos y cantó cada palabra. “Cuando escuches esta canción…” se escuchó desde miles de voces, mientras Levinton observaba la escena desde el escenario.

“¡Pintó la Fiesta de la Nieve!”, gritó el cantante.

Y sí. Había pintado fiesta.

Levinton fue puro carisma durante toda la noche. Jugó con el público, lo hizo cantar, saltar y participar. La multitud respondió a cada provocación y convirtió el recital en uno de los grandes momentos de la última jornada de la Fiesta Nacional de la Nieve.

El cierre llegó a puro fuego. “Nena, no te peines en la cama…” y nuevamente el público explotó.

Después llegaron los clásicos del final: “Yo no me quiero casar, ¿y usted?” y una plaza completamente entregada.

“Aguante Argentina”, gritó Levinton.

La respuesta fue ensordecedora.

Turf se despidió con el público encendido.

 

 

 

Te puede interesar