Día del Niño: por qué se festeja el tercer domingo de agosto y cuál es su origen en Argentina
Cada tercer domingo de agosto, Argentina celebra el Día del Niño. Más allá de los regalos que se realizan a los más pequeños de la familia, se trata de una jornada dedicada a promover los derechos de los más chicos, concientizar sobre la importancia de una crianza respetuosa y compartir momentos en familia. Aunque la conmemoración está profundamente arraigada en la cultura nacional, su historia combina recomendaciones de organismos internacionales con decisiones locales de carácter comercial y político.
A nivel global, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fijó en 1956 el 20 de noviembre como el Día Internacional del Niño. Sin embargo, en la Argentina la costumbre comenzó a gestarse a finales de esa misma década por impulso de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), consolidándose hacia 1960 en sintonía con las recomendaciones internacionales para dedicar un día exclusivo al bienestar infantil.
La fecha del festejo atravesó varias modificaciones a lo largo de las décadas:
- 1958 a 2003: La celebración se realizaba el primer domingo de agosto.
- 2003 a 2012: Se trasladó al segundo domingo del mes.
- 2013 en adelante: El Congreso Nacional estableció de forma definitiva el tercer domingo de agosto a pedido de la propia CAIJ, con el fin de evitar que el festejo coincidiera con las elecciones PASO legislativas de aquel año.
Más allá del movimiento comercial y la tradición de entregar obsequios, la jornada mantiene como eje central la visibilización de los derechos de la niñez, el resguardo de su desarrollo integral y el fortalecimiento de los lazos familiares.