LO DESCOLOCÓ
“Me cagó”: Mario Pergolini habló sin filtro sobre las negociaciones con Adrián Suar para seguir en El Trece
Mario Pergolini intentó resolver su futuro en El Trece durante una cena en la casa de Adrián Suar, pero su jugada no salió como esperaba. El conductor de Otro día perdido quiso insinuar que dejaría el ciclo el año próximo para conseguir una mejor propuesta, aunque la reacción del gerente de programación lo dejó sin margen para negociar.
La reunión reunió a varios nombres fuertes de la televisión y fue, según el propio Pergolini, mucho más que un encuentro informal. “Ayer fui a comer a lo de Suar, a la casa. No aguantaba no decirlo. Estaban Pablo Codevilla, Diego Guebel y Alejandro Borensztein. Nosotros llevamos vino y Guebel no llevó nada”, contó al aire.
Mario Pergolini y Adrián Suar conversaron el futuro de #OtroDíaPerdido 😯@otrodiaperdidok pic.twitter.com/UfWXJ6GHGd
— eltrece (@eltreceoficial) August 14, 2026
Con el humor que caracteriza sus intervenciones, Mario Pergolini también se detuvo en el momento de la llegada a la casa del responsable de la programación de El Trece. “Me sorprendió que Suar me abriera la puerta, pensé que tenía mayordomo”, lanzó, antes de reconstruir cada detalle del menú que compartieron durante la velada.
El asado pareció ser parte importante de su plan, o al menos de su predisposición a extender el vínculo con el canal. “Comimos asado, lo cual bien porque yo en mi casa no como carne. Chorizo, morcilla, entraña. Ensalada de zanahoria, choclo y otra de hojas verdes. De postre, helado y después café con masitas”, enumeró el conductor sobre la cena con Suar, Codevilla, Guebel y Alejandro Borensztein.
El planteo decisivo llegó después, cuando el conductor buscó aparentar distancia frente a su posible continuidad. “Yo el año que viene no lo hago”, dijo que le advirtió a Suar. Sin embargo, lejos de ser una decisión cerrada, explicó la intención que tenía detrás de esa frase: “Como dejando en claro que yo por una comida no voy a ser tan fácil... Iba entregadísimo, le firmaba tres años ahí nomás”.
Adrián Suar no cayó en la estrategia y respondió sin hacerle una oferta concreta para retenerlo. Pergolini contó que esa actitud lo descolocó por completo: “Pero me cagó porque me dijo: 'Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer' Qué vivo que es. Y hasta empezó a hablar con Pablo de quiénes podían ser los reemplazantes”.
Ante ese escenario, el animador admitió entre risas que no consiguió el efecto que buscaba con su amenaza de despedida. “No logré lo que quería, que era bajarme para subirme”, reconoció. Y remató sobre lo fácil que habría sido convencerlo: “Iba muy entregado, pensé que se iba a dar cuenta de que yo con la comida estaba hecho”.