FIESTA DE LA NIEVE 2026
Manos que abrigan: con cuadraditos de lana, tejen mantas para hospitales y parajes
En el marco de las actividades de la Fiesta Nacional de la Nieve, el Puerto San Carlos abrió sus puertas desde temprano para recibir una nueva edición del Tejetón Solidario. A partir de las 9 de la mañana y hasta las 14 horas, decenas de vecinas con agujas y crochet en mano llegaron dispuestas a transformar lana en abrigo para quienes más lo necesitan.
Este año, en el escenario hay música y danzas folcóricas en vivo. Las tejedoras fueron agasajadas con un desayuno aportado por el Concejo Deliberante, mientras que toda la lana fue aportado por La Rueca.
La dinámica del encuentro es tan sencilla como humana: las organizadoras entregan ovillos de diversos colores y las tejedoras elaboran cuadraditos de 20 x20 centímetros. Luego, esas piezas tejidas a mano se unen para confeccionar mantas destinadas a sobrellevar las heladas noches de la Patagonia.
El espíritu solidario convocó no solo a residentes de Bariloche, sino también a participantes que viajaron desde El Bolsón, Pilcaniyeu y diversos parajes de la Línea Sur.
Entre ovillos y charlas, el salón se convirtió en un espacio de encuentro intergeneracional. Mientras algunas tejedoras se concentraban silenciosamente en aumentar la pila de cuadraditos, otras aprovechaban la jornada para compartir historias y hacer nuevas amistades. Grupos de jóvenes amigas y familias enteras —donde madres, hijas y abuelas compartieron la misma escena— demostraron que el tejido es una tradición viva que se transmite con afecto.
Un legado familiar con destino solidario
La iniciativa nació años atrás por impulso de los fundadores de Nube Hilados, un recordado negocio familiar local que buscó canalizar el arte del tejido hacia una causa comunitaria. Con el tiempo, el evento cobró tal relevancia que fue incorporado formalmente al programa de la Fiesta Nacional de la Nieve.
Las mantas confeccionadas tienen múltiples destinos según las necesidades de cada año: se han distribuido en parajes aislados de la Región Sur, así como en las salas del Hospital Zonal de Bariloche y del Hospital de Pilcaniyeu.
Con las agujas en movimiento la jornada vuelve a demostrar que el trabajo comunitario y la empatía son capaces de entibiar cualquier invierno patagónico.