2026-08-13

NO SE MODIFICARÁ LA LEY DEL LIBRO

Alivio y cautela en las librerías de Bariloche ante el retroceso del gobierno nacional

Dio a conocer la marcha atrás Patricia Bullrich en el Senado. Permanecerá vigente la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera.

Las librerías de Bariloche recibieron con alivio, pero también con cautela la decisión del gobierno nacional de no avanzar con la derogación de la popularmente conocida como Ley del Libro. La novedad trascendió entre la noche del miércoles (12 de agosto) y mañana del jueves, después de que Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista en el Senado admitiera que “farmacias y librerías no lo son”, en relación con las reformas que plantea encarar el Poder Ejecutivo para el resto de 2026.

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Para Gianina “Tani” Covezzi, de La Sede, “es una gran noticia y un alivio. Desde que salió nuevamente que querían derogar la ley, fue como una revolución porque a la vida ya agitada que tenemos laboralmente, hubo que sumarle ese frente de lucha”, señaló. “Fue muy arduo y agotador porque ya estamos muy ajustados: reunirnos con los colegas, dar notas, elaborar documentos y comunicados… Todo lo que se hizo, que, por suerte, dio sus frutos”, festejó.

La joven librera observó que “todo el mundo acompañó al sector, pero fue consecuencia del trabajo en todas las instancias en la cadena del libro. Fue agotador, porque ya estábamos en una realidad socioeconómica tan difícil y tuvimos que defendernos porque querían anular nuestra existencia”, cuestionó. “Yo lo vivo con un gran alivio. Me agarré del titular (periodístico) con mucha alegría para relajarnos, aunque sea dos minutos, porque con este gobierno nunca nos podemos relajar mucho”, advirtió.

Con el panorama ahora un poco más claro, “vamos a seguir trabajando y haciendo lo que sabemos hacer, contenta de volver a poner la energía donde hay que ponerla y seguir adelante con las librerías”, auguró. “Muy agradecida de todo el apoyo que recibimos, la verdad tenía miedo de que la gente creyera que iba a poder comprar más barato, pero se tomó el trabajo de leer nuestros argumentos y ver que eso era mentira”.

La marcha atrás del gobierno trajo algo de tranquilidad al sector librero. Foto: Eugenia Neme.

Su colega de El Profe, Roberto Szmulewicz, fue un tanto más cauto. “Creo que hay que dormir con un ojo abierto y otro cerrado, porque no sé en cuánto tiempo esta gente va a volver a presentarla y en qué condiciones”, advirtió. “Pienso en voz alta: de repente la presentaron junto con la ley de farmacias y con la disolución del Coro Nacional de Niños… Es como si el libro fuera lo mismo, como si fuera cualquier cosa”.

Para el librero de Dina Huapi, “desconocen el concepto de bien cultural, entonces, pueden hacer cualquier cosa en cualquier momento”, insistió. “Me entristece que estén intentando destruir algo que se construyó a pura conversación, a ponernos de acuerdo y a ver dónde funcionan bien las cosas. No le costaba un centavo al Estado e igual querían destruirlo”, cuestionó. Se refería al proceso que antecedió a la sanción de la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera.

La intención de modificarla surgió a instancias del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. La norma que ahora continuará en vigencia establece que cada editor, importador o representante fija un precio uniforme para sus libros, válido para toda la jurisdicción argentina. Las librerías de diversas características respetan el valor, hecho que hace que la competencia se centre en otros aspectos: atención al público, amplitud del catálogo, especialización, ambiente del local, propuestas culturales y demás.

"Tratan a los libros como si fueran cualquier cosa", cuestionó un librero. Foto: Eugenia Neme.

Ricardo Sardo, de La Barca, celebró “que haya primado la racionalidad, porque hasta cierto punto era un conflicto inventado, ya que ninguna de las partes de la cadena estaba en desacuerdo con la ley. Me parece bueno que todo haya vuelto a fojas cero. Obviamente, seguiremos atentos a cómo se desenvuelve todo, pero al menos por ahora, celebramos esta decisión. Creemos que es lo mejor para todas las partes que están incluidas en el mercado del libro, incluidos los lectores”, razonó.

Aunque con anterioridad se habían expresado periodísticamente por separado, las librerías independientes de Bariloche y Dina Huapi salieron a la palestra a comienzos de la semana pasada, con una conferencia de prensa en la Biblioteca Sarmiento. Durante la presentación confiaron que también tenían el apoyo de un establecimiento colega de Villa La Angostura. La prédica llegó a buen término y ojalá no tengan que volver a apartarse de su trabajo específico para salir a defender la supervivencia de objeto tan entrañable: el libro.

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