Bariloche une a sus científicos contra el vaciamiento de la ciencia argentina
Hoy miércoles, distintas instituciones vinculadas a la ciencia, la tecnología y la educación pública confluirán en el Centro Cívico de Bariloche para participar de una jornada federal en defensa del sistema científico argentino. La concentración será a las 17 horas y forma parte de la campaña nacional “Me pongo la camiseta para defender la ciencia argentina”, impulsada por la Red de Autoridades de Instituciones de Ciencia y Tecnología.
La convocatoria tendrá una particularidad en Bariloche: por primera vez, distintos sectores que habitualmente llevan adelante sus reclamos de manera independiente buscarán concentrarlos en una misma actividad. Participarán trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), CONICET, INTA, INTI y representantes del Frente Universitario, entre otros sectores.
La actividad fue promovida a nivel nacional por la Red de Autoridades de Instituciones de Ciencia y Tecnología, que convocó a una jornada federal en distintas ciudades del país bajo la consigna de ponerse la camiseta para defender la ciencia argentina.
La concentración de Bariloche también contará con la participación de sectores universitarios, que atraviesan sus propios reclamos vinculados al financiamiento y a las políticas del Gobierno nacional.
La articulación que comenzó en las calles
Ignacio Cortés, referente de ATE en el Centro Atómico, remarcó que la unión entre sectores no comenzó con esta convocatoria. Según explicó, durante las últimas semanas trabajadores de la CNEA participaron de distintas acciones junto a organizaciones que atravesaban conflictos propios.
“Lo destacable es que mañana en Bariloche va a participar gente de INTA, INTI, CONICET, CNEA y Frente Universitario. Se están unificando las luchas, como se vio en la última actividad en Intecnus”, afirmó Cortés.
En esa actividad trabajadores vinculados a la CNEA reclamaron por la situación del organismo bajo la consigna “sin CNEA no hay medicina nuclear, sin CNEA no hay tratamiento para el cáncer”.
La articulación continuó durante otras movilizaciones. Cortés mencionó distintas actividades que también aunaron las fuerzas de las distintas instituciones.
“Unidos también participamos de la marcha por la defensa de la ley de inviolabilidad privada, donde también hubo una unificación grande”, recordó.
Para el dirigente, esa experiencia permitió avanzar en una coordinación que ahora tendrá una nueva expresión este miércoles.
La preocupación por la pérdida de investigadores
Otro de los ejes planteados por Cortés fue la situación de los investigadores y becarios vinculados al CONICET y a la CNEA.
Explicó que ambas instituciones mantienen una relación estrecha debido a que numerosos investigadores del CONICET desarrollan sus carreras y trabajos en la infraestructura de la CNEA.
En ese marco, cuestionó la finalización de cientos de becas postdoctorales y la falta de perspectivas para profesionales que fueron formados durante años dentro del sistema público.
“Estas son personas que el Estado forma durante la universidad, el doctorado, que son cinco años más, y el postdoctorado, que son dos o tres años más”, explicó.
Según Cortés, el objetivo de esta formación es que el país pudiera aprovechar la inversión realizada. La falta de continuidad, advirtió, puede provocar que esos investigadores terminen desarrollando su actividad en otros países.
“Argentina forma a una persona durante 15 años, y después le dice: ‘Mirá, no tengo para darte ninguna perspectiva de desarrollo acá’. Lo que sucede es que se terminan yendo a trabajar al exterior, de esa manera el país pierde los años de formación”, agregó.
El reclamo de la CNEA
En paralelo con esta búsqueda de unidad, los trabajadores de la CNEA mantienen reclamos propios relacionados con salarios, presupuesto, proyectos y despidos.
Cortés explicó que el conflicto comenzó con el atraso salarial, pero que con el paso del tiempo fueron apareciendo otras problemáticas.
“Nosotros empezamos reclamando por el atraso salarial, pero de a poco nos fuimos dando cuenta de que también estaban pasando proyectos, presupuestos, y ahora ya directamente por los despidos”, explicó.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación fueron los 60 despidos concretados el 30 de junio. Según detalló, las autoridades posteriormente resolvieron reincorporar a ocho trabajadores, aunque ninguno correspondía a Bariloche.
“Las autoridades decidieron reincorporar a 8 personas, pero ninguna de Bariloche, entonces nosotros continuamos el reclamo”, sostuvo.
Para Cortés, el desafío es precisamente profundizar esa coordinación entre instituciones para evitar que cada organismo enfrente de manera aislada el escenario de recortes, despidos y pérdida de capacidades.