Alerta en Bariloche: usan fotos de redes sociales para estafar por WhatsApp
Las estafas virtuales mediante llamados o mensajes a teléfonos celulares continúan siendo una constante delictiva en San Carlos de Bariloche. En esta oportunidad, una vecina de la ciudad denunció públicamente una modalidad que se repite: delincuentes que realizan tareas de inteligencia en redes sociales, roban fotos de perfiles familiares y simulan un cambio de número telefónico para exigir transferencias de dinero de manera urgente.
La víctima de este intento de fraude fue Gloria Soto, una vendedora de ollas de una reconocida marca y por la naturaleza de su trabajo cotidiano, depende de su teléfono celular y se ve obligada a atender llamadas de números desconocidos ante la posibilidad de que se trate de nuevos clientes.
Según explicó en diálogo con el medio El Cordillerano, los estafadores se contactaron inicialmente desde una línea con característica local (2944). "Era un mensaje de un número desconocido, pero con la imagen de mi familia", relató. En esa primera instancia, el delincuente se hizo pasar por uno de sus hijos alegando que había cambiado el aparato móvil. La vecina constató la falsedad comunicándose por otra vía con su familiar directo y bloqueó el contacto.
Un segundo intento y el contraataque
Días más tarde, la maniobra se repitió, pero utilizando una fotografía extraída de su cuenta de Instagram. "Indudablemente hacen un seguimiento de nuestras redes sociales para saber quiénes son mis hijos y volver a intentarlo", analizó Soto. En este segundo escenario, el impostor simuló ser su hija y le solicitó una transferencia de 690.000 pesos mediante un código de Mercado Pago. En Alias que le dieron fue ariel.098.hoja.mp.
Al darse cuenta de la trampa y contar con tiempo disponible, la mujer decidió seguirle el juego al delincuente para recolectar pruebas. Mientras mantenía el ida y vuelta de mensajes, realizó capturas de pantalla de toda la conversación de manera constante. Tal como lo preveía, una vez que el estafador advirtió que no obtendría el dinero, borró la totalidad de los chats, pero la vecina logró resguardar las imágenes y el código de la cuenta bancaria de destino.
Prevención: el truco del código secreto familiar
Tras la amarga experiencia, la damnificada decidió difundir el caso para alertar a la comunidad y propuso una medida de seguridad casera pero efectiva: establecer una palabra, número o frase clave que solo sea conocida en la intimidad del hogar.
"Sugiero que entre familiares tengan un código secreto que no sepa nadie más. Si te escriben de un número raro pidiendo plata, les pedís la clave y sabés si realmente tus hijos están en peligro o si es un engaño", concluyó la vecina, remarcando la importancia de desconfiar y verificar la identidad antes de realizar cualquier movimiento de dinero.