5 de agosto: por qué se celebra el Día del Huemul y cómo se protege a este Monumento Natural
El huemul (Hippocamelus bisulcus) es una de las dos especies de ciervos nativos presentes exclusivamente en los bosques patagónicos. En el año 1996 fue declarado como Monumento Natural Nacional mediante la Ley N° 24.702/96, alcanzando la máxima categoría de protección que puede tener una especie de animal en la Argentina.
Se trata de un ciervo exclusivo de Argentina y Chile que vive, aislado, en la región de los bosques patagónicos. Actualmente se encuentra protegido en los Parques Nacionales Nahuel Huapi (Neuquén y Río Negro), Lago Puelo y Los Alerces (Chubut), Perito Moreno y Los Glaciares (Santa Cruz), mientras que se trabaja activamente para favorecer su retorno al Parque Nacional Lanín (Neuquén). Chile viene desarrollando proyectos con grandes avances, en su protección.
Ha sido parte fundamental en la vida de los antiguos habitantes de la Patagonia, en tiempos donde las poblaciones de este cérvido ocupaban no solo la cordillera andina austral sino también parte de la estepa. Hoy en día, la supervivencia del huemul depende de las medidas de conservación que se adopten de manera coordinada.
Biología y comportamiento de la especie
El huemul puede vivir solitario o formando pequeños grupos familiares. Su época de apareamiento tiene lugar desde fines del verano hasta promediar el otoño. De cuerpo robusto y miembros fuertes y relativamente cortos, cuenta con una adaptación idónea para trepar en ambientes montañosos, siendo además un excelente nadador capaz de cruzar ríos y lagos con facilidad.
En cuanto a su fisonomía, es de tamaño mediano y aspecto robusto: el macho mide alrededor de 90 a 100 cm de altura con un peso que puede superar los 90 kilos, en tanto que las hembras son más pequeñas, alcanzando los 80 cm de alto y un peso de hasta 65 kilos. Su pelaje, de color pardo a amarillento, es denso y grueso para protegerlo del clima riguroso. Los machos adultos tienen en su cara una característica mancha oscura con forma de “Y”. Asimismo, sus grandes orejas de más de 20 centímetros actúan como pantallas que le permiten escuchar los mínimos sonidos del ambiente.
Solo los machos poseen dos pares de astas bifurcadas desde la base, de unos 30 centímetros de longitud, las cuales se caen todos los años hacia fines de julio (comienzo del invierno) y vuelven a crecer al llegar la primavera.
Su período de gestación es de 6 a 7 meses y solo nace una cría por camada, coincidiendo con la llegada de la temporada de primavera-verano. Los cervatillos pueden pesar alrededor de 3,5 kilos al nacer y permanecen junto a su madre hasta pasado el año de vida, momento en el que ya alcanzan el tamaño de una hembra adulta.
Origen de la conmemoración y presencia en el Escudo de Chile
El 5 de agosto se celebra el Día Internacional del Huemul, una fecha instaurada en 2010 por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) durante el Congreso Mundial de Cérvidos realizado en Huilo-Huilo, Chile.
La figura del huemul posee además un fuerte valor histórico y cultural en la región. Algunos historiadores sostienen que forma parte del escudo nacional de Chile luego de que el presidente José Joaquín Prieto, en 1834, lo eligiera por su originalidad y distinción como símbolo nacional para representar la razón, en contraposición al cóndor que representa la fuerza. En tanto, otros señalan que simboliza el espíritu indómito del pueblo chileno debido a su carácter de especie salvaje y escurridiza.
Amenazas actuales y desafíos para su preservación
La progresiva destrucción de su hábitat natural para la habilitación de zonas destinadas a la agricultura, ganadería y silvicultura, junto con la sustitución de vegetación nativa y el desarrollo de obras de infraestructura (turística, inmobiliaria, gasoductos y oleoductos), constituyen las principales amenazas que afectan a las poblaciones de huemul.
A esto se suma la introducción de ganado doméstico —que transmite diversas enfermedades—, la caza indiscriminada y los constantes ataques de perros asilvestrados. En el Día Internacional del Huemul, la invitación es a contribuir activamente a su protección para lograr que este símbolo de la fauna regional no solo permanezca grabado en los emblemas nacionales, sino que continúe habitando libremente en los bosques del sur.