2026-07-28

Semana de la Lactancia: proponen un “teta brunch” en el Puerto San Carlos

Una serie de actividades pensadas para las mamás y sus bebés.

Existen pocos momentos que provoquen más intimidad —más allá de que haya gente alrededor— que aquel que envuelve a una madre y su bebé cuando es tiempo de tomar la leche. Con el fin de proteger, promover y respaldar esas instancias, donde los beneficios en salud se unen a un grado de comunicación casi mágico, se está celebrando la Semana Mundial de la Lactancia Materna. En ese marco, en Bariloche surgió una propuesta particular. Desde Casa Latir —entidad que agrupa a profesionales enfocados en la gestación, la crianza y la vida saludable— lanzaron la idea de llevar a cabo una mezcla de desayuno y almuerzo muy particular. Lo han denominado “teta brunch”, y la cita es para el sábado a las 10.15, en el Puerto San Carlos, donde se realizarán distintas actividades hasta las 12.15.

El evento ha sido pensado para que las mamás concurran con sus bebés de hasta dos años, y —si lo desean— alguien que los acompañe para ayudar en los diversos talleres.

Porque la intención es hacer varias cosas, algunas relacionadas con el movimiento. Así, por ejemplo, la psicomotricista Guadalupe Torrejon brindará un taller denominado Reconectate.

Más allá de eso, habrá lecturas a cargo de Carolina Edith Sena, Alejandra Claudia Rosso y Elisabeth Inés Marotta, como forma de introducir a los pequeños, mediante lo lúdico, en el universo literario.

También estará la nutricionista infantil y neonatal Ana Lais De Nápoli, del Centro de lactancia del Hospital Zonal Dr. Ramón Carrillo, que hablará del banco de leche.

Incluso se destinará un momento a la interiorización de una técnica de masaje denominada shantala, destinada a relajar a los bebés, a partir de la guía de Maia Zefred.

Asimismo, la puericultora (agente de salud que acompaña y asesora a las familias, en especial focalizándose en el vínculo madre e hijo, brindando orientación sobre lactancia, alimentación, higiene, sueño y desarrollo emocional) Mercedes D’Albo revelará algunos tips relacionados al destete.

Mayra Siegman, por su parte, también puericultora, se centrará en el correcto armado de un stock de leche para diferentes situaciones que pueden surgir en la vida cotidiana.

La licenciada en psicología Florencia Márquez, en tanto, se focalizará en una temática de la que se habla poco, la sexualidad en el puerperio.

Y, en medio de todo, por supuesto, se llevará a cabo el “teta brunch”.

La pediatra Ana Andersen, informa que, si bien la propuesta es gratuita, se requiere inscribirse con anterioridad a través del formulario que figura en https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdSmawejnHfbc0mmzPsKSRweJSGGec_SeO5EDvMyVCFXF4t-Q/viewform.

Asimismo, detalla que, aunque en el Puerto San Carlos podría ingresar más gente, optaron por limitar el cupo a setenta familias, pensando en la tranquilidad de los bebés, así como también de sus madres.

“Queremos generar una mañana de tribus”, sostiene Ana, en referencia al objetivo de reunir en un mismo espacio a diversas familias bajo un factor común, la lactancia.

Ana Andersen, una de las organizadoras de la jornada. Foto: Eugenia Neme.

A la hora de profundizar en la temática convocante, cuando se le consulta hasta cuándo es recomendable que se prolongue el amamantamiento, la pediatra señala: “Hasta que la mamá y el bebé lo deseen, no hay un máximo”. Y profundiza: “La leche materna nunca se transforma en algo malo, siempre tiene propiedades. Lo que sucede es que, con el paso del tiempo, el requerimiento nutricional de los niños cambia y, de ese modo, la comida toma mayor valor y la teta queda algo relegada. Igualmente, no es que la leche se convierte en agua, sino que, al año de comenzar, no será el mayor aporte proteico en su dieta”.

De tal forma, explica: “En algún momento se va a transformar en cariño, en un mimo. Es decir, se trata de una interacción de la mama con el niño. Y para el chico, a nivel nutricional, tomar la teta implica una especie de suplemento dietario, en el sentido de que puede vivir sin él, pero si lo tiene es mejor. Se trata más de una cuestión de vínculo”.

“Brinda calma; es un apego”, sintetiza la profesional, en referencia a lo que genera el acto de amamantar.

En cuanto a lo que se brinda a través de la lactancia, indica: “La leche materna es un fluido personalizado y dinámico para alguien puntual. Va cambiando con los meses. La leche de una mamá de un bebé recién nacido no es la misma que la que tiene cuando el pequeño está enfermo o cuando el niño crece. La leche va modificándose. Esto puede sonar como ciencia ficción, pero es algo que se ha estudiado. La leche posee proteína, defensas, carbohidratos, bacterias que ayudan a la microbiota intestinal, incluso a veces tiene enzimas. Es decir, te la alimento y, a la vez, las herramientas para que lo puedas digerir”.

La pediátra destaca la relavancia de la lactancia. Foto: Eugenia Neme.

“De alguna manera, cuando toma la teta, el bebé comunica lo que necesita”, reflexiona la pediátra, para luego expresar: “La leche materna es un tejido vivo, va variando. Y también la leche de cada mamá es distinta, porque los requerimientos de los niños son diferentes”.

“La teta no sólo alimenta, sino que calma a los bebés, ayuda con la autorregulación”, concluye Ana, revelando que el sábado, en el puerto San Carlos, a partir de distintas donaciones, realizarán sorteos para que las mamás recuerden "que lo que están haciendo mediante la lactancia es genial".

Te puede interesar