Trabajadores del Centro Atómico: apoyo de diversos sectores y creación de un fondo para quienes no renovaron sus contratos
En el marco del reclamo público que trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) efectuaron en el primer piso del Concejo Municipal, a partir del anuncio de la falta de renovación de sesenta y dos contratos (veinte de ellos en Bariloche), se destacó el respaldo que están obteniendo desde distintos sectores.
Como forma de demostrar ese apoyo, indicaron que, por un lado, se creó un fondo de ayuda que está teniendo buenos resultados, destinado a quienes se les informó que no continuarán desempeñándose en el Centro Atómico, mientras que también recalcaron que circula una carta abierta en defensa de los trabajadores de la entidad, firmada por diversos organismos científicos, estatales y universidades de la ciudad, propuesta que consiguió rápidamente más de dos mil adhesiones, con un porcentaje importante de rúbricas realizadas en la localidad.
Encuentro en el primer piso del Concejo Municipal para exponer públicamente la situación que atraviesan los trabajadores de la CNEA.
“Expresamos nuestro más enérgico repudio a los despidos, el ajuste presupuestario y el progresivo desmantelamiento que atraviesa la CNEA, en particular el Centro Atómico Bariloche, así como el conjunto del sistema científico y tecnológico argentino”, comienza el texto mencionado, que continúa: “Manifestamos nuestra profunda preocupación y nuestra total solidaridad con las trabajadoras y los trabajadores de la CNEA afectados por la reciente ola de despidos, y exigimos la inmediata reincorporación de todo el personal cesanteado”.
De tal manera, los firmantes afirman: “Estos despidos no constituyen hechos aislados ni responden únicamente a decisiones administrativas: forman parte de una política sistemática de ajuste impulsada por el gobierno nacional que afecta a los organismos públicos de ciencia y tecnología, las universidades nacionales y las instituciones que sostienen la producción de conocimiento estratégico para el desarrollo del país”.
“El Centro Atómico Bariloche, que contiene también al Instituto Balseiro, constituye desde hace más de siete décadas una institución estratégica para el desarrollo científico, tecnológico y nuclear de la Argentina. Su trayectoria, en estrecha articulación con el Conicet, el Invap, la Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad Nacional del Comahue, la Universidad Nacional de Río Negro, la Universidad Tecnológica Nacional y numerosas instituciones públicas y privadas, ha convertido a San Carlos de Bariloche en uno de los polos científico-tecnológicos más importantes de América Latina. Este entramado institucional representa un patrimonio construido durante décadas mediante políticas públicas sostenidas, inversión del Estado y el compromiso de miles de trabajadores y trabajadoras”, se lee en la carta abierta, donde también se señala: “Bariloche es una ciudad cuya identidad y desarrollo económico, social y cultural están profundamente vinculados a la ciencia y la tecnología, dando lugar a un entramado único de investigación, formación e innovación que constituye uno de los principales activos estratégicos de nuestra comunidad. Atacar cualquiera de estas instituciones implica afectar al conjunto del sistema y poner en riesgo un modelo de desarrollo que ha demostrado durante décadas su enorme capacidad para generar conocimiento, empleo de alta calificación y soluciones para el país”.
De tal forma, los firmantes consideran: “La reducción de personal, el desfinanciamiento de los organismos científicos y tecnológicos y la paralización de proyectos estratégicos provocan una pérdida de capacidades que llevará años recuperar. Cada puesto de trabajo eliminado implica la pérdida de conocimiento acumulado, de equipos consolidados, de líneas de investigación y de oportunidades para las nuevas generaciones de científicas, científicos, tecnólogos, profesionales, técnicos y personal de apoyo. Se trata de decisiones que comprometen seriamente la soberanía científica y tecnológica, la soberanía energética y la capacidad del Estado argentino para afrontar los desafíos presentes y futuros”.
“La ciencia, la tecnología y la educación superior no constituyen un gasto prescindible. Son una inversión estratégica para construir un país con mayor desarrollo, autonomía, igualdad de oportunidades y capacidad para agregar valor a sus recursos, resolver problemas sociales y mejorar la calidad de vida de su población. Ninguna nación que aspire a un desarrollo soberano puede prescindir de un sistema científico robusto, federal y articulado con las necesidades de su sociedad”, aseveran los representantes del sector científico, tecnológico y universitario, para después indicar: “Frente a esta situación, rechazamos las políticas de ajuste que el gobierno del presidente Javier Milei viene implementando sobre los organismos de ciencia y tecnología y las universidades públicas, por considerar que deterioran capacidades estratégicas construidas durante generaciones y comprometen el futuro del desarrollo nacional”.
“Convocamos a toda la comunidad científica, académica, universitaria, sindical, estudiantil y a la ciudadanía en general a defender el sistema público de ciencia y tecnología como una política de Estado indispensable para el presente y el futuro de la Argentina”, dice el texto, que concluye: “Acompañamos a la comunidad de la Comisión Nacional de Energía Atómica en su legítimo reclamo y exigimos la inmediata reincorporación de las y los trabajadores despedidos, el cese de las políticas de desfinanciamiento y el fortalecimiento de las instituciones científicas y tecnológicas públicas, convencidos de que la investigación, el desarrollo soberano y la educación pública son pilares irrenunciables para construir una Argentina con más conocimiento, más justicia social y más soberanía”.
A través de Internet, la carta, para quienes deseen también refrendarla, se encuentra ingresando en el link https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfp1-FW2XM85P0wALyIcDlA03IfWp57gZaBYk9_R1aImcloOQ/viewform?pli=1.
Los trabajadores del Centro Atómico exigen que no haya despidos en la CNEA.
En lo que hace puntualmente a la situación de las personas a las que se les informó que no se les renovaría el contrato en el Centro Atómico, el trabajador de la CNEA —y delegado de la Asociación Trabajadores del Estado— Ignacio Cortés, durante el encuentro en el primer piso del Concejo Municipal, resaltó: "Cuando supimos que veinte familias de Bariloche se quedaron sin ingresos, la comunidad se movilizó rápidamente para crear un fondo solidario de apoyo". Al respecto, detalló que para saber cómo colaborar hay que ingresar en las redes sociales enmarcadas en el reclamo bajo el lema CNEA en lucha.