¡Mbarete Paraguay!: el batacazo guaraní en el mundial también se festeja en Bariloche
Con una camiseta ochentosa que, según él mismo dice, "es tan resistente como la garra guaraní", Nicolás Martínez, el paraguayo fundador del Pan Dulce Solidario de todas las navidades, siguió desde su casa del Alto de Bariloche el histórico triunfo de la “Albiroja” sobre Alemania, un resultado que desató la euforia de miles de paraguayos no solo en el vecino país (decretaron feriado nacional) sino fuera, en la sede más austral de los festejos. Por unas horas, los festejos en Asunción resonaron en la Patagonia.
El seleccionado dirigido por Gustavo Alfaro comenzó ganando, pero Alemania lo empató, por lo que el encuentro pasó a disputarse en tiempo suplementario y luego a la siempre compleja tanda de penales. Desde los 12 pasos, el arquero Gil se hizo gigante (más de lo que es) y le dio el triunfo a Paraguay sobre los teutones.
Don Nicolás Martínez, es nacido en Iturbe, Paraguay y lleva con orgullo sus raíces. Padre de 12 hijos, abuelo de 26 nietos y bisabuelo de seis, vivió el encuentro con una mezcla de alegría y nostalgia, porque la pasión por su país no se mide por los km de distancia.
El árbol genealógico de Martinez, con raíces paraguayas
"Vamos a ver qué pasa con Francia o Suecia. Yo sufro doblemente porque todos mis hijos son argentinos: ellos gritan los goles paraguayos y yo grito los goles argentinos. Pero lo lindo es que en todos los países latinoamericanos gritaron los goles paraguayos. Es un pueblo muy sufrido", expresó.
Durante la charla también apuntó contra el histórico arquero José Luis Chilavert por sus cuestionamientos al seleccionado paraguayo y, en especial, al arquero Orlando Gil. "Me duele ver a un Chilavert exitista, criticando a Gil, que tuvo que vender todo lo que tenía por su hijo, inclusive su camiseta de la Sub 20. Me duele el fanatismo y el exitismo porque pueden impedir ver la realidad", sostuvo con terere en mano.
Con mate en mano y la casaca paraguaya, así recibió Don Nicolás a El Cordillerano
En el mismo sentido agregó: "Me duele que Chilavert no ponga esa garra que tiene al servicio de Alfaro. Cuando perdimos con Estados Unidos lo atacaron por todos lados. En nombre de mi país le pido disculpas a Alfaro por este falso ídolo, porque los verdaderos ídolos tienen que ser como Messi: con gloria, pero humildes" destacó, dejando ver que además del tereré y chipá, en su casa también juegan los mates criollos.
Mirando por la ventana de su casa en el Alto de Bariloche, mientras caían los primeros copos del invierno, recordó su infancia en Paraguay y cómo esos recuerdos volvieron a su memoria antes del partido. "Hace dos años fue a mi querido Paraguay, vendí roscas en Vicente Iturbe, mi pueblo. Ahí caminábamos sobre las brasas y jugábamos con pelotas de trapo. Justo me fui acordando de todo eso, como una especie de premonición para preparar a mi cansado corazón para esta alegría", relató. Nicolás, mencionó que le detectaron una deficiencia cardíaca pero en los penales “aguantó”.
Conmovido por el presente de la selección, aseguró que la entrega de los jugadores representa el espíritu del pueblo paraguayo. "El lema que viene desde la Guerra de la Triple Alianza es 'vencer o morir'. Esa es la garra guaraní. Me enorgullece ver a estos chicos, la mayoría de origen humilde, dejarlo todo en la cancha. Vi periodistas que nunca ‘chutaron’ una pelota de trapo queriendo ser más técnicos que el técnico. El exitismo y el fanatismo no deberían existir. Lo que vale es la humildad, como la de Orlando Gil. Le decían 'el mudo con guantes' y terminó dejando mudos a todos".