¿QUÉ RESPONDIÓ?
Juanita Tinelli se plantó y confesó a qué se dedica ahora: “Agarro la pala y…”
A Juanita Tinelli le cuestionaron tantas veces de qué vive que esta vez decidió responder sin rodeos. La modelo e influencer habló de su independencia económica, defendió su recorrido laboral y dejó en claro que no piensa seguir aceptando la idea de que todo lo que tiene se explica únicamente por su apellido.
El descargo apareció después de varios comentarios sobre su rutina y su forma de sostenerse. Acostumbrada a mostrar parte de su vida en redes sociales, la hija de Marcelo Tinelli y Paula Robles también convive con críticas constantes sobre su trabajo. Por eso eligió enfrentar el tema desde sus propias plataformas y contar cuál es, según ella, la realidad detrás de esa exposición.
Con tono firme, Juanita Tinelli aseguró que trabaja desde adolescente y que su independencia no empezó ahora. "Lo digo muy orgullosa: yo soy una persona que trabaja desde los 16 años y que económicamente me mantengo yo desde los 16 años. Me mantengo sola desde los 16 años”, expresó, intentando cortar con las versiones que la señalan como alguien que no hace nada.
La frase apuntó directamente a uno de los cuestionamientos que más se repiten contra ella. La modelo incluso imitó el tipo de comentario que suele recibir en redes: “Esta piba no labura, no hace nada”. Lejos de esquivar esa mirada, decidió responderla con ironía y también con una defensa de las nuevas formas de trabajo, especialmente las vinculadas al contenido digital.
Ahí apareció la definición más fuerte de Juanita Tinelli sobre su presente laboral. “Agarro la pala desde los 16 años como puedo, será subiendo TikToks y bueno, esa es la vida que me tocó. Tener un apellido me abrió un montón de posibilidades”, reconoció. Con esa frase, no negó el privilegio de haber nacido dentro de una familia famosa, pero remarcó que también supo convertir esa visibilidad en una herramienta.
El apellido Tinelli, según explicó, funciona como una puerta de entrada, pero también como una carga permanente. “Así como tiene sus cosas buenas, tiene sus cosas malas. Tonto sería no aprovechar las puertas, las posibilidades. Es la vida que me tocó”, planteó la influencer, consciente de que su exposición viene acompañada por oportunidades, prejuicios y una exigencia extra frente a cada paso que da.
A sus 23 años, la joven construyó un camino ligado a la moda, las redes sociales y el contenido digital. Entre campañas, marcas, streaming y publicaciones personales, busca sostener una identidad propia dentro de un clan que siempre estuvo bajo la mirada pública. Su respuesta no solo fue una defensa laboral, sino también una forma de plantarse ante quienes todavía reducen su carrera a ser “la hija de”.