2026-06-07

Felemax abrió una sucursal en el centro y fue una fiesta

Hubo sorteos y anunciaron promociones.

Mucha alegría. Esa, quizá, sea la mejor definición para describir lo que sucedió durante la inauguración del nuevo local de Felemax en Onelli 452. Se trató de una fiesta.

Curioso el caso de la firma. Porque, apenas escuchan su nombre, todos quienes habitan en la ciudad identifican de inmediato de qué se habla. Es como pasa, en la Argentina en general, cuando alguien dice Charly o Diego. En esos casos, todo argentino, instantáneamente, piensa en García o Maradona. Y cuando en Bariloche alguien dice Felemax, no hay quien no dirija su mente a esa empresa como sinónimo de ferretería y algo más…

Ánimo festivo.

¿Cómo definirla? Leonardo Arroyo Huber, su propietario, reconoce que “resulta complicado de explicar”. En tal sentido, indica: “El negocio se inicio como ferretería, y después derivó en una variedad de rubros que, claro, incluyen la ferretería”. Así, entre esa diversidad de elementos, hay material de construcción, objetos de electricidad e iluminación, plomería y gas, pintura, jardinería, equipos de seguridad, una gran pluralidad de cosas para el hogar y un listado enorme de herramientas… más cualquier producto que debe haber en una ferretería, por supuesto.

“Vamos creciendo de acuerdo con la demanda de la clientela, pero nuestra alma es de ferretero”, afirma Leonardo, quien, sonriendo, devela que, a ellos, como en cualquier ferretería, también les piden “el coso del cosito”. “Y nosotros estamos dispuestos a vender ese 'coso del cosito'”, ríe, para luego sumar: “A mis empleados, a los nuevos y a los que ya están desde hace mucho, les digo que, a los clientes, si quieren un tornillo, les vendemos un tornillo, y si buscan una casa entera, se la vendemos también; no hay límite ni para abajo ni para arriba. Es nuestra esencia, que la gente compre lo que necesita, ni más ni menos”.

Una empresa que es garantía de buenos productos.

Leonardo cuenta que cuando sus padres abrieron el primer local, en 1984, él tenía un año. “Al principio, habían empezado en el garaje de la casa, así que vivía entre tornillos. Por una puerta, se pasaba del living a la ferretería”, recuerda.

Ese sentimiento ferretero se hizo tan carne en él que, cuando su padre, cansado de tantos años de labor, en 2011, decidió que, si ninguno de los hijos seguía con la empresa, cerraría, Leonardo decidió continuar y compró el fondo de comercio.

 

La firma decidió por apostar a un local en el centro.

“Quise dar un impulso diferente, con ideas nuevas”, apunta. De esa manera, al espacio tradicional de Melipal (Lonquimay 3885) se sumó un corralón de dos hectáreas, en el kilómetro 10 de Circunvalación. 

“Pero notamos que a la gente del centro le quedaba incómodo ir hasta Melipal o al corralón, entonces nos dimos cuenta de que debíamos estar en el punto céntrico. La idea fue intentar acercarnos al público. De esa forma, como primera etapa, abrimos en un local algo chico, en la calle Elordi, en el que estuvimos hasta hace un par de meses, donde nos especializamos en máquinas y jardín, y era muy lindo, pero la gente también concurría buscando el resto de las cosas clásicas de Felemax, así que conseguimos este espacio, de más de cuatrocientos metros, en el centro, para así poder explotar todo lo que somos. La idea es que las personas consigan todo en un mismo sitio”, desarrolla Leonardo.

El día de apertura, el espacio estuvo repleto.

Algo para subrayar tiene que ver con las fuentes de trabajo que origina Felemax. Leonardo manifiesta que tienen más de cuarenta empleados, aparte de gente que trabaja de manera externa pero de forma constante, como electricistas, mecánicos, soldadores…

Otro punto destacable es el representado por las ganas que Leonardo muestra para adaptarse a los tiempos que corren, pero sin olvidar la esencia de Felemax. Por ejemplo, la web de la empresa (www.felemax.com) posee un cuidado importante, y el año pasado incorporó la inteligencia artificial como método para sumar posibilidades a los clientes; en la actualidad, precisamente, están en un proceso de mejoramiento, para que alcance un nivel superior.

Sorteo de camisetas argentinas.

Acerca del nuevo local, en la calle Onelli, Leonardo precisa que allí incluso se pueden efectuar las compras de corralón. “Hacen el pedido y nosotros, entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas, realizamos la entrega en domicilio”, dice.

Por otra parte, expresa: “Todas las personas que compren durante junio en Felemax Centro van a participar por un sorteo que se hará el 9 de julio por un millón de pesos en orden de compra”.

Los afortunados que salieron sorteados se llevaron regalos en la apertura.

“También, en este local, tenemos una oferta para empresas de mantenimiento de hoteles, cabañas y restaurantes, ya que queremos ofrecerles el servicio de cuenta corriente, y ante los primeros cuarenta mil pesos que compren van a tener cuarenta mil de bonificación”.

La alegría llegó a la vereda...

Digno de destacarse es que la inauguración fue para el público en general, no sólo invitados, con un catering de relevancia que deleitó a todos los que se acercaron, que fueron muchos. “El público es el que nos hizo llegar hasta acá”, remarca Leonardo, para luego añadir: “Queremos brindarle un servicio a toda la comunidad, y la idea de la apertura fue que todos pudieran enterarse de que estamos acá también, y que conocieran el lugar”.

Y hubo, a través de sorteos, grandes sorpresas, porque estuvieron los afortunados que se llevaron camisetas oficiales de la selección argentina de fútbol, productos de Estética Geraldin, Cosmética Atenea y Magic Store (emprendimientos de las hermanas de Leonardo), y, claro, muchos regalos de Felemax.

“Para nosotros, el nuevo local significa brindar un servicio de mejor calidad en el centro de Bariloche”, concluye Leonardo.

Gran cantidad de gente respondió a la invitación.

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