INCREÍBLE
Moria Casán y Georgina Barbarossa sellaron la paz en un duplex histórico entre Telefe y El Trece
El abrazo en los Martín Fierro abrió una puerta que parecía cerrada para siempre. Después de años de distancia, Moria Casán y Georgina Barbarossa protagonizaron un dúplex entre Telefe y El Trece que mezcló humor, viejas heridas, explicaciones pendientes y una emoción difícil de disimular.
La charla empezó con un gesto de reconocimiento de Moria hacia Georgina: "Quiero agradecerte porque me encantó que hayas pedido este duplex, sé que fue así y lo agradezco". Fiel a su estilo, enseguida intentó alivianar el clima con una frase marca registrada: "Tanto se habla de grieta... basta de grieta. La grieta entre las piernas".
Del otro lado, Georgina Barbarossa eligió correrse del pase televisivo y volver al vínculo que habían tenido antes de la pelea. "Yo he llorado sobre tu hombro muchas veces, nuestros hijos merendaban juntos en mi casa... hemos sido muy muy amigas", recordó, dejando claro que lo que se había roto no era apenas una relación entre colegas.
Moria Casán también puso en contexto el momento personal que atravesaba cuando se produjo el quiebre. "Yo estaba en una época en la que me habían estafado, cuando me dijeron la plata que me habían afanado, la persona lloraba y yo le dije que no me iba a enfermar por un papel. Jamás dejé de trabajar, jamás me enfermé ni falté. Seguía siempre para adelante y vos estabas acompañando a Vasco", explicó.
El punto más sensible llegó cuando Georgina reconstruyó el origen del enojo. "Vos pensaste que yo había tratado mal a Sofía en una nota. Ustedes habían hecho una foto juntas, desnudas y se revolucionó. La invité a mi programa y no la traté mal... tu entorno no colaboró. Intenté pedirte disculpas, pedí el video y te lo mandé a tu casa pero no quisiste verlo. Y encima después hablaste del Vasco en vida y después...". Luego agregó: "Me dolió mucho, a toda la familia porque además quedó que el asalto fue por un ajuste de cuentas. La gente lo pensó...horrible".
Ante ese recuerdo, Moria respondió: "No creo que yo haya dicho algo así, no lo recuerdo. Hay que buscarlo pero estaba en la peor época". Más tarde, la escena de los premios volvió a aparecer como el gesto que cambió todo: "Lo primero que me salió fue darte ese abrazo, lo sentí así y ahí me di cuenta que nunca te dejé de querer". Georgina, todavía conmovida, sumó: "Yo estaba muy enojada pero siento que fue porque estaba dolida. El abrazo lo sentí genuino pero además me dijiste unas palabras muy amorosas y directo de tu corazón, porque te conozco. Eso me hizo bajar muchos decibeles".
La One no esquivó su propio mea culpa y reconoció: "Fue una época en la que estaba odiada con el mundo, me habían pasado muchas cosas y nunca tuve contención ni de psicólogo ni nada... fue así". También contó cuándo sintió que algo empezaba a cambiar: "La primera vez que sentí que vos estabas aflojando un poco fue cuando te enteraste que íbamos a competir en el horario de la mañana. Hablaste de mi con mucha amorosidad y fue lo que me mostró que tu enojo ya no era tan fuerte". Georgina respondió: "Es que no me gusta mezclar las cosas. No voy a decir que trabajás mal cuando sos la primera en llegar, la que nunca falta, la que siempre sabe todo".
Así, Moria Casán y Georgina Barbarossa transformaron una rivalidad instalada durante años en una conversación pública que terminó con promesas de seguir hablando en privado. Antes de cerrar, Georgina dejó una frase que condensó el espíritu del reencuentro: "Ojalá esto sirva para que la gente sepa lo importante que es estar unidos".