2026-05-14

Pausa Digital: cómo usar celulares y tecnologías en las escuelas rionegrinas

Propone un uso regulado con un fin meramente pedagógico.

Esta semana se oficializó el programa “Pausa digital”, una política del gobierno de Río Negro que se comenzará a implementar a través del Ministerio de Educación y Derechos Humanos, mediante la cual se trabajará en las escuelas rionegrinas sobre el buen uso del celular y las tecnologías. También se llevarán a cabo jornadas junto a las familias para interiorizarlas de programa, y seguirán otras actividades incluyendo formación para docentes.

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La responsable de Innovación e Investigación Educativa, Paula Quezada, indicó que la medida “viene a dar algunas respuestas a interrogantes que vienen circulando en función a qué hacemos con los celulares”. Según la coordinadora del área, además, se trata de una demanda de los equipos directivos y docentes debido a que “muchos de los problemas de convivencia empiezan en las redes sociales, en horarios extraescolares y luego se trasladan al escenario escolar”.

A partir de investigar las políticas educativas implementadas en otros países e incluso otras provincias, se planteó regular el uso con un fin meramente pedagógico en lugar de prohibirlo. “Países del primer mundo como Finlandia, Noruega y Dinamarca que han avanzado en políticas restrictivas tuvieron que retroceder o paralelamente avanzar en políticas de alfabetización digital, porque las consecuencias se profundizaron”, indicó en diálogo con El Cordillerano Radio.

En ese sentido, destacó que en el mundo hay posicionamientos binarios. “Están quienes directamente deciden que hay que sacarlos y también escuelas que lo dejan más librado al azar”, explicó. “Nosotros buscamos un medio; no es librado al azar y no es prohibición, se busca un uso pedagógico. Tenemos que enseñarles a nuestros pibes y a nuestras pibas a usar el celular, a no caer en estafas, en retos virales, a trabajar sobre qué ponemos en nuestras redes sociales”.

“Partimos de la base de que tenemos que formar al ciudadano del presente y del futuro, y no es por fuera de la tecnología ni mucho menos por fuera del celular”, señaló y agregó que el objetivo es “ponerle un marco que le devuelva al docente la autoridad pedagógica para definir en qué momento se va a usar el celular con fines pedagógicos”.

Por ejemplo, decidir buscar información, seleccionarla o crear un contenido audiovisual en momentos específicos de la formación, así como las actividades no requieren el uso del celular. “Esto necesita de un trabajo fuerte de corresponsabilidad parental”, aseguró. “Las familias son las principales responsables de la compra y la habilitación del uso de ese celular”.

Escuela + Familia

Este jueves 14 de mayo, se está llevando en todas las escuelas de la provincia una jornada denominada Encuentro de Escuela + Familia en la que se va a trabajar en el programa Pausa Digital, que incluye revisar los acuerdos escolares de convivencia que ya existen, en función de la nueva normativa.

“Esta normativa no solo regula el uso del celular sino también apunta a buenas prácticas de enseñanza y aprendizaje; por ejemplo, con las inteligencias artificiales (IA), que es otro gran tema dentro de las escuelas”, destacó.

Según Quezada, se ven planificaciones, informes, secuencias didácticas hechas con IA así como exámenes y respuestas a trabajos prácticos. Con respecto a estas herramientas, señaló: “Apostamos a no negarlas y no las demonizamos, tampoco las idealizamos; nos sirven y nos facilitan para un montón de cuestiones, pero eso tiene que estar organizado y reglado”.

La clave está en saber preguntar

Sin dudas, la tecnología ha modificado las modalidades de enseñanza y aprendizaje. “Nuestro tiempo de atención se ha disminuido”, indicó Quezada. “De hecho, hay datos científicos de investigaciones que dicen que, cuando uno está estudiando y suena una notificación de celular, volver a ese punto de concentración previo tarda 40 minutos”.

Ante esto, se apuesta al desarrollo cognitivo y el pensamiento propio, reflexivo y crítico, como forma de llevar adelante los buenos usos tanto de las inteligencias artificiales como del celular. “No podemos reemplazar ni sustituir el pensamiento propio y eso tiene que quedar explícito en cada propuesta pedagógica que cada docente lleve adelante”.

El desafío está en la forma de preguntar, explicó. “La idea es empezar a reformular no solo las preguntas que hacemos los y las docentes para evidenciar si se generó el aprendizaje, sino también lo que se denomina “prompt”: qué datos y orientaciones concretas le voy dando a la inteligencia artificial para llegar a esa información que necesito y que sea verdadera, científica, comprobable”. Según la especialista, “lo interesante con la inteligencia artificial es enseñarles a los chicos a formular esas preguntas”.

 

 

 

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