Ferias de Mujeres Emprendedoras ganan protagonismo como alternativa económica en Bariloche
Las Mujeres Emprendedoras que desarrollan ferias en Bomberos Voluntarios continúan fortaleciendo un espacio que cada fin de semana reúne a decenas de feriantes y trabajadores independientes en Bariloche. En medio de un contexto económico complejo, el proyecto se consolidó como una alternativa para generar ingresos, impulsar pequeños emprendimientos y crear redes de acompañamiento entre quienes participan.
Debi Bravo, referente de Mujeres Emprendedoras, dialogó con El Cordillerano sobre el presente de las ferias, el recorrido que realizaron durante estos años y las dificultades que enfrentan para sostener un espacio que ya lleva más de cuatro años de funcionamiento.
“En realidad nunca nos dejamos de estar. Estabamos en Onelli y después fuimos a Bomberos. Era un lugar donde nos habían puesto muchas trabas y además era muy difícil el acceso para los clientes, por lo que haber conseguido un sitio en el centro es un gran logro para nosotras" comentó.
Según explicó, el acceso terminó convirtiéndose en un problema: “Era pasar un pasillo, subir escaleras y a veces estaba oscuro porque no prendían la luz”, aseguró.
La llegada a Bomberos Voluntarios representó un cambio importante para el grupo. Allí pudieron contar con un lugar más visible, céntrico y accesible para los vecinos: “Cuando conseguimos estar en Bomberos tuvimos épocas muy buenas, porque tenemos mucho más espacio, accesibilidad al baño, agua caliente, comodidad y muchas cosas para el feriante".
Buenos precios pero la plata no alcanza
Debi aseguró que las ventas dependen mucho del movimiento económico general y que incluso ofreciendo precios bajos cuesta concretar operaciones: “La gente va, mira, pero muchas veces no compra porque no le alcanza”, explicó.
En ese sentido, mencionó casos concretos de emprendedoras que ofrecen productos a valores muy bajos para poder vender: “La otra vez una chica llevó camperas y buzos nuevos a buen precio. Vendió un montón, pero muchas personas le pedían el teléfono para comprar recién cuando cobraran porque no podían juntar la plata”, relató.
También sostuvo que dentro de la propia feria aparecen mecanismos de ayuda y colaboración entre los mismos emprendedores. Incluso, en algunos casos, vuelven prácticas similares al trueque: “Hoy las chicas se ayudan entre ellas. Una cambia una torta por un pantalón, otra productos de limpieza por otra cosa. Se va armando entre todos”, comentó.
Historias atravesadas por la crisis
Durante la charla, la referente de las ferias remarcó que detrás de cada puesto hay realidades muy distintas: “Hay maestras, directoras, mamás solas y hasta adolescentes que quieren ayudar en la casa. No es solamente gente que no tiene para comer. La crisis alcanza a todos”, expresó.
Incluso recordó el caso de una mujer que tenía una residencia céntrica y debió empezar a vender en la feria luego de acumular deudas por la caída del turismo.
“Otros años tenía lleno el hospedaje y después bajó muchísimo. Había chicos temporarios que no podían pagarle y terminó viniendo a la feria para sostenerse”, relató.
Además, sostuvo que el espacio también cumple una función social y humana: “Hay gente que quizás no vende nada, pero encuentra un grupo humano. A veces empiezan hablando entre ellas y terminan contándose historias muy fuertes. Se ríen, lloran y se acompañan”, contó.
Una alternativa para enfrentar el invierno
De cara a los próximos meses, el grupo continuará realizando encuentros los fines de semana en Bomberos Voluntarios, aunque con cambios de horario por las bajas temperaturas y cuestiones de seguridad.
“Vamos a empezar de 12 a 17 porque oscurece temprano y algunas tenían miedo por las paradas y el movimiento de la noche”, explicó.
Finalmente, Bravo destacó la importancia de seguir sosteniendo espacios comunitarios en medio de un contexto difícil.
“Esto no se mantiene del aire. Hay gastos, limpieza, mesas, manteles, carteles. Pero después de cuatro años seguimos porque creemos en esto y porque sabemos que hay mucha gente que necesita una oportunidad”, concluyó.
Cursos gratuitos y herramientas para emprendedores
Además de las ventas, desde Mujeres Emprendedoras comenzaron a trabajar junto a Bomberos Voluntarios y el Municipio para impulsar capacitaciones gratuitas destinadas a quienes participan de las ferias.
“Logramos conseguir cursos de manipulación de alimentos y marketing digital gratis. Siempre tratamos de darle herramientas a la gente para que pueda crecer sin tener que pagar”, destacó.
Para Bravo, este acompañamiento institucional representa una oportunidad importante para fortalecer el trabajo independiente en la ciudad.
“Que el Municipio nos haya visto y brinde esto para mí es una puerta hacia el futuro. Siempre estuvo esto, pero muchas veces no te escuchan”, afirmó.
Aquellas personas que quieran sumarse pueden comunicarse al 2944928006.