2026-04-30

SE INAUGURÓ DÍAS ATRÁS EN AUCKLAND

Exposición que se ideó en Bariloche llegó a Nueva Zelanda

De la apertura participó un grupo maorí, pueblo preexistente del país oceánico. La muestra si titula “Al viento” y refiere a las lenguas indígenas que se hablan en Patagonia y Tierra del Fuego.

Sin contar el apache -que en realidad se llama a sí mismo de otra manera- y otros que popularizó Hollywood en las películas de cowboys, tal vez sea el maorí el pueblo indígena más famoso del planeta. La difusión que logró no tiene que ver con un conocimiento profundo de su cultura ni con un súbito interés global por su historia, sino por el impacto que provoca el seleccionado neozelandés de rugby cada que vez que, antes de un partido, danza la haka. Hasta las jugadoras del equipo femenino la bailan para amedrentar a sus ocasionales rivales. La mayoría de las veces logran su cometido, pero más allá de las cuestiones deportivas, es un momento que nadie quiere perderse, sea aficionado o no al rugby. Y aunque el espectador se reconozca fanático de Los Pumas, hay que admitir que lxs All Blacks siempre cautivan con la recreación de su ritual.

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No fue el baile guerrero el que emuló, pero el último domingo una delegación maorí se hizo presente en la inauguración de “Al viento”, una muestra en la que confluyó el trabajo de varios investigadores que viven en Bariloche, junto con el de otros que residen en otras ciudades. La exposición, que tiene como subtítulo “Lenguas de los territorios fuego-patagónicos y pampeamos”, está a disposición del público neozelandés en Auckland, en un centro cultural que llamativamente, se denomina Pachamama.

Que el trabajo de lxs investigadores de la Patagonia pueda apreciarse tan lejos tiene que ver con un convenio que se celebró en 2025 entre la Red de Científicos Argentinos en Nueva Zelanda y el Grupo ALT (Archivos, lenguas y territorios), que precisamente, ideó y concretó “Al viento”. Gracias al entendimiento, “se realizó una versión completa de los contenidos en inglés”, informó en su oportunidad la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN). El acuerdo “permite el intercambio con investigadores de Nueva Zelanda y con el pueblo maorí”, que también trabaja hace décadas con el objetivo de hacer visible su lengua.

Sea cual fuere, no es muy habitual que el trabajo de barilochenses se conozca en el país de Oceanía, de manera que, para ampliar, El Cordillerano se contactó con el Grupo Alt. Hicieron de interlocutoras Marisa Malvestitti y Sandra Murriello, que se desempeñan en el Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (IIDyPCa) y en el Instituto de Estudios en Ciencia, Tecnología, Cultura y Desarrollo (CITECDE) respectivamente, los dos dependientes del CONICET y de la casa de altos estudios.

El Cordillerano: ¿qué es “Al viento” y cómo fue que llegó a Nueva Zelanda?

Marisa Malvestitti y Sandra Murriello: es una exposición itinerante que visibiliza la diversidad lingüística del espacio que habitamos. Aborda las lenguas y los pueblos preexistentes al Estado Nación en el territorio, se detiene en cómo fueron registrados estos idiomas entre 1880 y 1950, y pone en valor las acciones de revitalización que se desarrollan en el presente. Fue desarrollada por el Grupo Archivos, Lenguas y Territorios (Grupo ALT), que es un equipo de lingüistas, antropólogos, historiadores, músicos y comunicadores de la ciencia, en articulación con hablantes de las lenguas que trabajan en su enseñanza. Se financió con proyectos de investigación y extensión radicados en la UNRN, en dos institutos de investigación: el IIDYPCA y el CITECDE.

"Al viento" cuando estuvo en el Museo de la Patagonia.

La exposición se inauguró en octubre de 2023 en Puerto Madryn y desde entonces está recorriendo el país: CABA, Caleta Olivia, Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y, por supuesto, Bariloche. Pronto estaremos en La Pampa y Córdoba. Para nuestra sorpresa, la Red de Científicos Argentinos en Nueva Zelanda contactó a Anahí Mariluan, miembro del Grupo ALT, y se mostró interesado en la exposición. Hicimos un acuerdo de colaboración que permitió que ellos imprimieran allí una versión completa en inglés.

EC: ¿qué importancia tiene que un trabajo sobre lenguas indígenas de Patagonia y Tierra del Fuego se conozca en las antípodas?

MM y SM: llegar a otros territorios permite expandir el conocimiento sobre las lenguas locales, los procesos de exterminio y represión, que llevaron a que muchas de ellas sean poco habladas, y las estrategias que hoy permiten su recuperación. Compartir estas vivencias fortalece los lazos con otros pueblos, que también luchan por sostener su identidad y su lengua. También el intercambio con otros investigadores nos permite sentir que hay una comunidad en otros lugares con quienes podemos trabajar, en medio de la destrucción del sistema de ciencia y tecnología que estamos sufriendo en nuestro país.

EC: ¿cuál fue la participación barilochense en “Al viento”?

MM y SM: el Grupo ALT está conformado por investigadores de distintos lugares del país, varios de ellos en Bariloche reunidos en dos institutos de la UNRN: el IIDYPCA y el CITECDE, donde es importante también la participación de alumnos y becarios.

EC: ¿hay contrapartida prevista? Quiero decir, ¿llegará algo similar maorí o de otros pueblos de Nueva Zelanda a Bariloche?

MM y SM: nos encantaría avanzar en este intercambio y concretar actividades que permitan traer a Bariloche colegas y actividades propuestas por las comunidades maoríes en Nueva Zelanda. Es muy poco lo que sabemos sobre la enorme diversidad cultural existente y conocerla nos ayuda a entender otras formas de vivir y comprender el mundo.

EC: ¿qué más se puede esperar de este intercambio?

MM y SM: ya está programado llevar la exposición en agosto a la Universidad de Auckland, de allí en más veremos que nuevos caminos se abren.

De la inauguración también participó un grupo chileno que recreó danzas rapa nui.

Hasta allí las palabras de la lingüista y de la especialista en divulgación de la ciencia. En la página web con que cuenta la experiencia, se explica que las lenguas en cuestión son el “mapuzugun, günün a yajüch, rankül, aonekko ´a´ien, teushen, selk’nam, haush, yagan, kawésqar, querandí y chono”, las que se consideraron extintas y hoy son prácticamente desconocidas para la mayor parte de la sociedad”. Otro tanto sucede con la cultura maorí, que seguramente más allá de la haka, tiene mucho para ofrecer. De ahí que resultaría estimulante la concreción del ida y vuelta.

https://www.archivosfuegopatagonicos.cenpat-conicet.gob.ar/exposicion-al-viento/

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