2026-04-23

REGISTRÓ AL ARCHIPIÉLAGO DURANTE 35 AÑOS

Fotógrafo de Bariloche anuncia “La tierra del canelo”, libro sobre Chiloé

De tanto ir y venir, Marcelo Nemirovsky llegó a reunir más de 2.000 fotografías. A instancia del editor Jorge Piccini ideó un elegante volumen que saldrá de imprenta en mayo.

Siglos antes de que floreciera el poblado que se llamó Bariloche, la relación entre el archipiélago de Chiloé y las playas del Nahuel Huapi ya era estrechísima. Quizá sin saberlo cuando comenzaron sus periplos en dirección al sudoeste, Marcelo Nemirovsky recreó una costumbre que, si bien adoptaron los primeros soldados españoles y los misioneros jesuitas, tenía como antecedentes las inverosímiles travesías de puelches y huilliches. Tres décadas más tarde de su primer cruce cordillerano madura “La tierra del canelo”, un volumen que se adivina espléndido.

Lee también: Brillará Piazzolla con Ventisquero Negro y bandoneonista invitado

“Quien pase por las páginas del libro va a ver algo así como lo que dice el subtítulo: una bitácora desordenada de mis viajes por el archipiélago de Chiloé”, le dijo el fotógrafo a El Cordillerano a manera de presentación. En efecto, “durante casi 35 años fui con cierta periodicidad, varias veces por año, a las islas y lo que hice fue fotografiar aquellas cosas que de una u otra forma me han impactado, conmocionado o llamado la atención”, rememoró Marcelo.

Su lente se detuvo sobre todo frente a “notas relativas a la religiosidad, sus comidas o los rostros de la gente con que interactuaba”, describió. También ante “los caminos o las construcciones. Básicamente es eso, una especie de fotografiar mi sorpresa ante cómo se presenta al mundo Chiloé”, redondeó el autor. Tanto se prolongó el asombro que “a lo largo de estos 35 años fui formando un cuerpo de obra importante, probablemente un par de miles de fotos o un poco más”, admitió.

Sucedió entonces que “ante la requisitoria de Jorge Piccini, un amigo en común, cuando me dijo qué iba a hacer con todo eso, le dije que sinceramente, no sabía. Encontrarle un propósito era un pensamiento a posteriori”, reconoció el fotógrafo. Jorge también es un apasionado de la imagen y la edición gráfica al frente de Ediciones Bex. “Entonces, me ofreció plasmarlo en forma de libro. Acepté de inmediato, con gusto y acá estamos”.

Antiguo remate de torre de la capilla Nuestra Señora del Amparo y el actual. Matao, julio de 2022.

Al comienzo del proceso, “lo primero que me llamó la atención de Chiloé, más allá de lo visual, es esa relación que establecen con el mar, con las bajamares y las pleamares”, describió el autor. “Como quedan los barcos sobre los lechos de las rías cuando se retira el mar, porque es lo primero que uno ve cuando ingresa por el norte”, recreó. “Me llamó la atención la relación entre las personas y el mar, cómo construyen sus casas, esos palafitos sobre pilotes en el barro”, contundentes de tan característicos.

Leña mojada y pescado frito

Después de las primerísimas impresiones, “me empezó a llamar la atención la profusión de olores y sabores, que mezclan la leña mojada con el pescado frito, por ejemplo. O esos olores que quedan cuando se retira el mar y quedan las algas”, evocó. “Creo que esas dos fueron las impresiones más fuertes que más impacto me causaron, sobre todo al principio”, insistió Marcelo. Entonces, “mi libro no es otra cosa más que mi mirada sobre la isla y su gente. Me parece que esa es la particularidad que va a tener”.

Aunque por cuestiones de la vida últimamente anda poco por aquí, nuestro interlocutor es recordado porque se retiró como jefe de Relaciones Públicas y Prensa del Centro Atómico Bariloche. Antes aún se desempeñó como director general de Protocolo de la Municipalidad en tiempos del intendente Alberto Icare. “A fines de 2026 voy a cumplir 36 años en Bariloche. Si bien en esta etapa voy y vengo muy seguido a Buenos Aires por motivos familiares, cuando a mí me preguntan de dónde soy, digo Bariloche”, subrayó el fotógrafo.

Es que “si bien nací en El Palomar (provincia de Buenos Aires) y he vivido en diferentes lugares, dentro y fuera de la Argentina, yo me identifico como barilochense”, subrayó. “Por otro lado, es el lugar donde tengo un montón de amigos y gente querida, el lugar donde han nacido mis hijos, así que sigue siendo mi casa, a pesar de que en este momento esté en Buenos Aires realizando diferentes tareas, entre ellas, la publicación del libro, la salida de imprenta y las correcciones necesarias para que salga como quiero”, compartió.

Los hermanos Milton y Carmencita Vidal en su casa, isla Mechque. Noviembre de 2024.

“La tierra del canelo. Bitácora desordenada de mis viajes por Chiloé” pide pista. “Está en la fase de preventa”. Se puede encargar a través del mail marcelonemi@gmail.com o vía IG @mn.ph “Vladimir Impresos me prometió que va a estar en mis manos el 10 de mayo, por lo tanto, lo voy a esperar y una vez que lo tengo, me iré para Bariloche”, anunció Marcelo. Dato no menor, incluye un mapa de Claudio “Tam” Muro, gran artista plástico que retornó a Buenos Aires hace años, pero igualmente muchos seguimos considerando vecino.

Cuando sea un bello objeto tangible, “lo venderé personalmente y recorreré los lugares adonde a mí me interesa que esté, sean librerías o recepciones de hoteles”, adelantó. Sucede que “la impresión va a ser de alta calidad, así que será una publicación que estaría muy bien en la recepción de un hotel. También estoy en conversación con diplomáticos chilenos para acercárselo”, compartió Nemirovsky, muy consciente de que está recreando un ida y vuelta quizá milenario.

Te puede interesar