Alimentación en otoño: claves para sostener hábitos saludables en Bariloche
En el marco de una charla sobre hábitos alimentarios en esta época del año, la licenciada Gabriela Elvira (MPN 12374 y antropometrista ISAK 1) abordó cómo impacta el otoño en la alimentación cotidiana y qué aspectos conviene tener en cuenta para sostener una buena salud.
Además de su trabajo profesional, Gabriela forma parte del Colegio de Nutricionistas de Río Negro y participa en la ONG "Circuito Verde", vinculada a la preservación ambiental, lo que le permite integrar la nutrición con una mirada más amplia: “La alimentación, la salud en general se tiene que ver como con un todo, entonces a mí me gusta como abordarlo desde ese lugar”, explicó.
Hidratación: un hábito que se pierde con el frío
Uno de los primeros cambios que se producen con la llegada del otoño tiene que ver con la disminución en el consumo de agua: “Una de las primeras cosas que nos suceden es que empiezan los primeros fríos y nos olvidamos de tomar agua”, advirtió la licenciada.
En ese sentido, remarcó la importancia de mantener una hidratación adecuada y aclaró un punto clave en la vida cotidiana del sur: “Hay que recordar que el mate, el café y el té no cuentan como agua”, señaló, y agregó que es necesario incorporar “agua libre, aprovechando que tenemos buena calidad de agua en Bariloche”, es decir, sin azúcar ni agregados.
Más calorías, pero mejor calidad
Durante el otoño, el cuerpo tiende a demandar mayor aporte energético, algo que suele reflejarse en la elección de comidas más calóricas. Sin embargo, la nutricionista aclaró que esto no debe ir en detrimento de la calidad.
“Es algo que sucede con los primeros fríos y después que nos tientan un poquito más las comidas más calóricas. Si nosotros dejamos ciclar nuestro cuerpo, estamos un poco como en sintonía con que el frío requiere de más calorías, pero eso no quita que miremos la calidad de lo que comemos”, sostuvo.
Qué comer antes y después de la actividad física
En una ciudad como Bariloche, donde las caminatas, el trekking o el esquí forman parte de la rutina, la planificación de la alimentación en torno a la actividad física cobra especial relevancia.
La especialista hizo hincapié en no improvisar: “Si nosotros no hacemos ayuno y el día que vamos a ir a montaña se nos ocurre probar a hacer un ayuno o preparar un suplemento nuevo, no es ese el día. Lo ideal sería tener un desayuno con buen aporte de carbohidratos”, indicó, destacando alimentos como harinas, frutas, legumbres y frutos secos.
Para después de la actividad, el foco está en la recuperación: “Inmediatamente se pueden recuperar las pérdidas con bebidas isotónicas y después sí manejar buen aporte de hidratos de carbono y de proteínas”, detalló. Entre los ejemplos, mencionó preparaciones completas como guisos con arroz, pastas o fideos combinados con proteínas como pollo, atún o huevo.
También marcó qué evitar en ese momento: “Lo importante es no bajarse del esquí y comer una hamburguesa con papas fritas con media pinta de cerveza, no sólo por tirar abajo todo el ejercicio que hiciste, sino por la digestión. Cada vez veo más casos de inflamación intestinal, de problemas de cólicos y esto muchas veces está relacionado a no manejar la calidad de la comida, además de no estar hidratados”, advirtió, vinculando esta práctica con problemas digestivos e inflamación.
Alimentación, ansiedad y hábitos
Otro de los ejes que planteó Gabriela es el vínculo entre alimentación y emociones en un contexto atravesado por el ritmo acelerado de la vida cotidiana: “Los alimentos ultraprocesados o que tienen mucho conservante, mucho colorante, mucha sal, mucha azúcar, está comprobado científicamente que aceleran los procesos neuronales y tenemos más problemas de digestión y de ansiedad con la comida”, afirmó.
En ese sentido, explicó que se genera un círculo difícil de romper. “Cada vez comes peor es como que se hace un círculo muy vicioso de sedentarismo, de no tener ganas de hacer nada y de cada vez estar más cansado”, señaló.
Cambios progresivos y mirada integral
Finalmente, la licenciada destacó la importancia de construir hábitos de manera gradual y adaptada a cada persona: “Si no tenés ningún buen hábito empezar a plantearse por lo menos empezar por uno”, recomendó.
Además, remarcó que la nutrición actual dejó atrás modelos rígidos: “La nutrición es una ciencia y hoy nos adaptamos a los clientes. Se ha dejado atrás las épocas de cuestionamientos o retos, hoy los nutricionistas trabajamos con la realidad de cada cliente”, afirmó.
Para aquellos que quieran realizar consultas personalizadas pueden contactarse al Instagram de Gabriela: https://www.instagram.com/nutriweek/