2026-04-02

Weretilneck: “En el corazón de la gente, Malvinas está más fuerte que nunca”

El gobernador participó de la vigilia de los veteranos en Bariloche.

“Yo soy clase 62”, comentó Alberto Weretilneck, a la una de la mañana, en el sector externo del Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur. Unos cuarenta minutos antes, los veteranos de guerra habían partido del Centro Cívico —donde habían comenzado la vigilia— para dirigirse a la entidad museística, trasladando, antorchas mediante, el fuego en recuerdo de los caídos. Y, en ese ámbito, el gobernador rionegrino hizo referencia al año de su nacimiento porque, justamente, muchos de los nacidos en 1962 que realizaron la conscripción terminaron desembarcando en las islas durante el conflicto bélico de 1982.

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Weretilneck evocó: “Saqué número bajo, por eso no estuve en Malvinas”. Cabe recordar que, cuando el servicio militar era obligatorio, se realizaba un sorteo a partir de los tres últimos dígitos del documento, correspondiéndole a cada cifra un número. Se establecía, dependiendo el año, un número de corte, y quienes tenían una cifra superior debían hacer la “colimba”.

“Los destinos de la vida, a cada uno de nosotros, nos van marcando”, sostuvo el gobernador, recordando aquel número bajo que le hizo esquivar una probable partida a la guerra.

Veteranos, en el Centro Cívico.

Destacando la importancia del Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, el gobernador, que escogió estar en Bariloche para las conmemoraciones malvinenses de este año, consideró: “El homenaje, el reconocimiento, la lucha por la memoria de los veteranos, de los héroes, así como la reivindicación de que las Malvinas son argentinas, se demuestra de muchas maneras”. Y ahondó: “Se lo hace en las escuelas, en las acciones diplomáticas del país, en los ámbitos legislativos, en las acciones que hacemos los gobiernos en pos de los veteranos, y también con monumentos”. De esa forma, señaló: “Como pasa en todos los países, los monumentos son una manera de mantener viva la memoria y reconocer a nuestros héroes, pero, fundamentalmente, de generar conciencia”.

“Y este memorial tiene esa finalidad”, destacó, para luego reflexionar: “Por un lado, homenajear a quienes dieron su vida por Malvinas; pero, también, que las actuales generaciones y las que vienen detrás puedan tener un lugar, no sólo de recogimiento, sino también de aprendizaje”.

Recuerdo eterno.

Sobre la importancia que la causa Malvinas ha tomado en Bariloche, el gobernador reflexionó: “Se trata de la principal ciudad de la provincia, la más importante de la Patagonia, y tiene una excelente calidad de dirigentes. Cuando, en lo que es veteranos de guerra, se tiene una dirigencia que se moviliza, que reivindica permanentemente, que tiene organización, va logrando distintos resultados”.

“La normativa que tiene Río Negro sobre el tema Malvinas, que incluso en la actualidad es la más avanzada del país, es producto del debate y el trabajo que se hizo con todos los veteranos”, subrayó Weretilneck, detallando que fueron los excombatientes quienes acercaron sus posturas. “Nosotros receptamos eso, y la ley salió”, sumó el gobernador.

Los colores patrios.

En cuanto a la sensación que lo embargaba por participar de la vigilia en la ciudad, expresó: “Siento una enorme paz interior, fundamentalmente, por ver, a través de la cantidad de barilochenses que acompañaron todo esto, que, en el corazón de la gente, Malvinas está más fuerte que nunca”.

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