2026-03-30

RECIBIRÁ EL GALARDÓN EN ABRIL

Joven escritora de Bariloche se alzó con premio de alcance nacional

La Fundación Argentina para la Poesía otorgó el Premio Estímulo de Poesía Inédita 2025 “Alejandro Guillermo Roemmers”. Fue para una vecina de Villa Los Coihues.

La sucesión de sorpresas continúa. A mediados de noviembre último, comentábamos en la reunión de Redacción de El Cordillerano la extrañeza que nos provocaba que dos certámenes de poesía de alcance nacional otorgaran premios en dólares. También nos llamó la atención que uno de ellos llevara el nombre del presidente de la fundación organizadora: Alejandro Guillermo Roemmers. La culminación se dio al darse a conocer la identidad de los ganadores: obtuvo uno de los primeros premios Lola Halfon, vecina de las Villa Coihues, coorganizadora del Festival de Poesía “Como un rayo” y según está a la vista, joven pero enorme escritora.

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Vamos por partes: Lola se alzó con el Premio Estímulo de Poesía Inédita 2025 “Alejandro Guillermo Roemmers” que otorga la Fundación Argentina para la Poesía, que precisamente tiene como titular al también escritor. Habrá acto de premiación a fines del mes próximo en Buenos Aires y allí estará la autora de “Fuera de zona” (Patronus Ediciones, 2025) en el mismísimo centro de la escena.

“La verdad, no sé mucho sobre el certamen”, admitió la autora en renovada conversación con El Cordillerano. “Me apareció la convocatoria en redes unos días antes de que terminara el plazo y mandé unos poemas con los que vengo trabajando hace más de un año”, compartió. “No conocía a la Fundación Argentina para la Poesía, pero como no tengo el libro cerrado todavía, me impulsó que la convocatoria implicara mandar una parte del proyecto cuando, en general, las convocatorias son para poemarios ya terminados”.

Entonces, “mandé sin pensarlo ni averiguar mucho, por eso el premio fue una gran sorpresa y una alegría”, señaló Lola. “Escribir, una sigue escribiendo igual, haya o no haya premios, por supuesto, pero el reconocimiento es un empujoncito, un motor, sobre todo cuando es un premio estímulo de poesía inédita. Como su nombre lo dice, es un incentivo. Aunque yo ya venía muy entusiasmada escribiendo, da ánimos para seguir”, compartió.

Lola en la Biblioteca Nacional "Mariano Moreno" unos años atrás.

Si bien de “Como un rayo” suelen participar en carácter de invitadas poetas de los centros culturales de la Argentina, la organización también se ocupa de que participen voces de otras regiones. De ahí que para la poeta “otra alegría es que haya sido tan federal” el veredicto de los jurados. “El segundo premio es de un poeta de Tierra del Fuego, Joaquín Álvarez Masotta; el tercero, de un poeta de Santa Fe, Misael Castillo; y las menciones de honor, también: de Tucumán, Pablo Gamboa; de CABA, Matías Méndez; y de Jujuy, Tatiana Medina”.

La importancia del taller

Para ser parte del certamen “envié poemas que estoy trabajando y disfrutando mucho escribir”, señaló la escritora. “Viene siendo muy especial el proceso. Empezó a fines de 2024 y principios de 2025 en el taller de Nati Litvinova, al cual asisto hace más de seis años”, resaltó. “Estoy muy agradecida con Nati y con todo el grupo” porque “me están acompañando de una forma super amorosa y atenta. Su mirada también es un gran estímulo”.

Coordinadora de ámbitos similares ella misma, Lola apuntó que “los talleres son un espacio muy importante”, porque son “vitales esas voces que te muestran algo que jamás se te hubiese ocurrido o que estaba ahí, enorme, y no veías. Y que te arengan, se entusiasman con vos”. En efecto, “en los talleres que doy con Cami Vallendor, también, aprendemos muchísimo, de quienes vienen y entre nosotras”.

Se trata de una militancia en “el trabajo colectivo del poema y de lo que ahí sucede, que es tan crucial como el momento de escritura más solitario”, definió. “En este caso, además, la serie surge de una consigna de escritura que dio Nati, yo que nunca uso las consignas... Teníamos que utilizar una máscara (intentar ser otrx), pero sacarla de contexto”, reveló. “Yo ya estaba escribiendo unos poemas, pero el tono no me cerraba y, a partir de la consigna, los reescribí, intentando ponerme en la voz de mi tía, que está perdiendo la vista”.

Consecuencia de la máscara “me inventé una tía que vive en el bosque, entonces, es un poco yo, es un poco mi tía, y también no es ninguna de nosotras. Algo de esa otra persona, que no es ni ella ni yo, me abrió un mundo”, reveló Lola. “Además, empecé a profundizar en los sentidos en general, ponerle foco a cada uno, pensarlos aislados y juntos, leer artículos, novelas, ensayos sobre los sentidos, sobre la vista y la ceguera. Todo eso me despertó una curiosidad voraz” que se volcó en la escritura.

Hasta el momento, la poeta de Bariloche no accedió a los fundamentos que motivaron su premiación. “Hablé con dos integrantes del jurado, Gustavo Tisocco y Lidia Vinciguerra. Me dijeron cosas muy lindas, pero de manera informal, no recibí una devolución. Entiendo que eso sucederá en la entrega del premio, que es a fines de abril en el Palacio San Miguel, de Buenos Aires. Te puedo contar a mi vuelta”, prometió.

Más allá de aquella característica del premio que nos llamó la atención cuatro meses atrás, “no incluye publicación, pero ya vengo charlando con una editorial que me gusta mucho. Soy recontra fan de todo su catálogo, así que muy motivada por eso también. ¡Ya habrá novedades! Por ahora, a seguir escribiendo. No quiero apurar el proceso, lo que está apareciendo con la escritura. Tengo ganas de quedarme un rato más ahí, en ese estado de pregunta, extrañeza y ensoñación que trajo”, anheló Lola. Llegará cuando deba la que será su tercera obra. Y no será sorpresa. Ya no.

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