2026-03-25

Los detalles de los discursos que se escucharon durante el Día de la Memoria en Bariloche

La imposibilidad de confluir en un documento común y los puntos salientes de lo que se dijo.

Aunque se había adelantado que se había conseguido, a partir del impulso de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), unificar criterios para emitir un documento de unidad, para lo cual, incluso, se debatió especialmente acerca del pedido de libertad para Cristina Fernández y Milagro Sala (finalmente, decidieron incluir ambos reclamos), en Bariloche, durante el acto central por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, que se desarrolló en el Centro Cívico, integrantes del Frente de Izquierda optaron por expresar su voz de un modo diferenciado.

Lee también: Día de la Memoria en Bariloche: apoyo popular en una jornada con características particulares

En la plaza emblema de la ciudad, cuando llegó la hora de los discursos, la cantidad enorme de gente convocada en un primer momento iba mermando. Mientras transcurría la lectura del primer documento, que aglutinó a diversas agrupaciones barilochenses, hubo personas que comenzaron a irse. Por un lado, debe tenerse en cuenta el frío reinante. Pero también hay que decir que la extensión del texto (que resultó reiterativo en mencionar varias veces las mismas temáticas) tampoco colaboró. Y, para el momento en que los representantes de parte de la izquierda local subieron al escenario, sólo permanecía en la plaza un puñado de gente.

La marcha fue multitudinaria, pero a la hora de los discursos hubo gente que se fue.

En lo que hace al documento central, impulsado por la APDH con un acompañamiento mayoritario de grupos sociales y políticos, comenzó calificando a la dictadura como “cívico militar”, resaltando el apoyo con el que contó de “la jerarquía eclesiástica y empresarial”.

“El golpe militar en Argentina no fue un hecho aislado en el mundo. Se daban grandes luchas. En el seno de Estados Unidos había grandes movilizaciones para retirarse de Vietnam y en el campo de batalla sufrían graves derrotas”, dijeron, y en ese punto convendría hacer una salvedad. Las tropas estadounidenses, en realidad, al momento del arribo de la dictadura en nuestro país, ya hacía bastante tiempo que se habían marchado del sudeste asiático (la partida se produjo el 29 de marzo de 1973).

Al continuar leyendo, hablaron del “reclamo de los países coloniales en África” por la independencia, así como de las luchas que se producían “en Chile, Argentina y Perú”. Luego continuaron con el panorama de aquellos años diciendo: “Estados Unidos comienza a elaborar la Doctrina de la Seguridad Nacional y hace la Escuela de las Américas en Panamá. Allí adoctrinaban militares de nuestra región en métodos de contrainsurgencia, de cómo organizar golpes de Estado y de coordinar represiones y escuadrones de la muerte”. Y acá también corresponde realizar una aclaración. Aquella entidad, en realidad, funcionaba desde 1946, aunque empezó a conocerse con la denominación de Escuela de las Américas en 1963, colaborando con muchos regímenes autoritarios latinoamericanos.

Durante el discurso principal en el Centro Cívico, también se evocó el Plan Cóndor, donde, con el respaldo estadounidense, se coordinaron “ocho dictaduras de los trece países latinoamericanos para intercambio de información, tareas de represión y aniquilamiento”.

Los barilochenses salieron masivamente a las calles. 

Una y otra vez, durante la lectura del documento, se apuntó a la cifra de treinta mil desaparecidos, contrarrestando las versiones que hablan de cifras menores. En ese sentido, calificaron de “negacionismo” la actitud del presidente Javier Milei, la vicepresidenta Victoria Villarruel, y La Libertad Avanza en general. “Fue y es genocidio”, afirmaron.

Además, en concordancia con una jornada que tuvo un tono mapuche relevante (desde la cobertura del monumento a Julio Argentino Roca con un kultrún gigante hasta la ubicación de las banderas indígenas entre los primeros lugares durante la marcha), se refirieron a “un Nunca más que atraviesa la historia, porque el negacionismo también niega el primer genocidio que vivió este territorio en 1878, la mal llamada Campaña al desierto, donde se implementó el terrorismo de Estado arrasando comunidades, quemando territorios, tomando esclavos para la industria y las fuerzas armadas, robando niñeces para repartirlas como servidumbre a familias ricas de la Sociedad Rural”.

En tal sentido, afirmaron: “El Estado argentino creó campos de concentración, centros de tortura y detención como Valcheta, la Isla Martín García, el Museo de la Plata y muchos más. Asesinó y sepultó en incontables fosas comunes que aún hoy nunca nadie investigó. Además, perpetró el genocidio cultural en complicidad con la Iglesia católica, borrando nombres y apellidos ancestrales, prohibiendo el mapuzungun y la espiritualidad a fuerza de tortura o muerte”. 

De esa forma, cuestionaron: “¿Dónde están los desaparecidos por la Campaña al desierto? Sin duda, es una deuda pendiente con los pueblos originarios preexistentes”.

"Que digan dónde están", un reclamo permanente.

Volviendo a la actualidad política, expusieron: “Repudiamos la feroz y planificada provocación represiva, con métodos que amenazan las más elementales libertades democráticas y tienen el objetivo de imponer un régimen más autoritario. La prisión y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta de la Nación, en un proceso denunciado por absolutas irregularidades, durante el cual se atentó contra su vida, merece nuestra preocupación y repudio, así como el caso de Milagro Sala. ¡No queremos ningún detenido político más! No queremos más procesados por luchar, como los compañeros de la reciente protesta contra la reforma laboral”.

“Cincuenta años después del golpe, los dueños del país ven cumplido con Milei parte del sueño de Martínez de Hoz, con la aprobación de la nefasta reforma laboral esclavista que viola la Constitución y toda norma y derecho internacional”, manifestaron.

Asimismo, cargaron contra quienes brindaron los votos necesarios para, además de aprobar la reforma citada, apoyar “la baja de la edad de punibilidad, la media sanción de la reforma de la Ley de Glaciares y las leyes represivas que exigió Patricia Bullrich”.

Por otra parte, advirtieron sobre la posibilidad del avance del Gobierno en indultos a genocidas.

También apuntaron contra el Fondo Monetario Internacional: “¡Las estafas no se pagan!”, proclamaron.

“El gobierno de Javier Milei da su apoyo incondicional a Trump y a Nentanyahu, avalando uno de los más crueles genocidios que el mundo ha presenciado en tiempo real, el genocidio contra el pueblo palestino que se ha llevado más de setenta mil víctimas civiles en Gaza, los bombardeos contra la población del Líbano con miles de muertos y ciento veintiocho niños en dos semanas, y los bombardeos sobre Irán, que en su primer día cayeron sobre una escuela, asesinando a más de ciento cincuenta niñas escolares. Esta barbarie del imperialismo yanqui y su socio Israel en Medio Oriente tiene que parar ya”, continuaron, para luego sostener: “En su voracidad sin freno, el imperialismo pide más bases en el Cono Sur, invade Venezuela y secuestra a su presidente, bloquea, asfixia a Cuba y amenaza con invadirla. Apoya a todos los gobiernos de derecha y quita derechos a los pueblos y trabajadores de la región. Como en los setenta, volvemos a gritar con toda fuerza: ¡Fuera yanquis de Argentina y Fuera yankis de América Latina!”.

En el extenso documento, figuraron varios reclamos, como:

* El Estado y sus gobiernos, al igual que la Iglesia católica, nunca abrieron los archivos de la represión; exigimos su apertura completa, desde 1974 a 1983. 

* Las Abuelas y la lucha popular recuperaron a ciento cuarenta nietos y nietas, pero son más de cuatrocientos, por eso exigimos restituir su identidad a cada persona apropiada.

* Como el setenta y siete por ciento de los condenados está en casa, con salidas ilegales y fiestas de cumpleaños, exigimos cárcel común, perpetua y efectiva.

* Que todos los excentros clandestinos de detención, tortura, desaparición y exterminio de nuestros compañeros y compañeras, hermanos y hermanas, hijas e hijos, nietos y nietas y sobrevivientes sean declarados sitios de memoria y se los preserve como prueba.

* Desmantelamiento de todo el aparato represivo. abajo la legislación represiva: ley antiterrorista, protocolo antiprotestas, las leyes antimafia, de reiterancia.

* Exigimos el retiro de las bases militares extranjeras. Fuera ingleses de Malvinas. Y hacemos nuestras las luchas del mundo. Fuera yanquis de Venezuela. Solidaridad con el pueblo cubano asediado por el imperialismo. Reafirmamos nuestro repudio al genocidio del Estado sionista de Israel contra el heroico pueblo palestino, cuya resistencia seguimos respaldando y rechazamos el plan de limpieza étnica de Trump para apropiarse de Gaza.

La percusión también fue parte de la jornada.

Además, remarcaron que quienes encabezan el Gobierno argentino “niegan el genocidio reconocido por los propios informes militares, niegan los derechos sociales, los derechos sindicales, previsionales, de acceso a la salud, niegan el derecho a la cultura, el arte y la investigación científica. Despiden y ajustan en el Incaa (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales), el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica), el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) y Parques Nacionales”.

Afirmaron que “atacan el sistema de protección integral de niñez y adolescencia, desguazando las áreas del Estado, defienden la baja de edad de punibilidad y criminalizan a la juventud”.

También hicieron hincapié en que se va contra las “personas con discapacidad, los derechos de las mujeres y disidencias”, y se pronunciaron a favor “del aborto libre, legal, seguro y gratuito, del cupo laboral travesti-trans, de la ESI (Educación Sexual Integral), de la ley de identidad de género, del matrimonio igualitario”.

“Atacan a periodistas y a los medios e intentan cambiar la ya limitada democracia capitalista por un régimen político mucho más autoritario, racista y xenófobo, un estado de excepción de hecho para imponer más ajuste y entrega”, consideraron.

“Niegan la crisis climática y los derechos ambientales, y por eso van por la reforma de la Ley de Glaciares”, sostuvieron.

Por sobre todo eso, en varios tramos pusieron el acento en criticar el accionar de Patricia Bullrich.

Diversas generaciones convergieron en la marcha.

En lo concerniente a las palabras vertidas por los referentes de un sector de la izquierda local, coincidieron en las críticas generales a la gestión de Milei y en las denuncias a la dictadura, aunque en algunos puntos subrayando cuestiones distintas a las ya mencionadas. Por ejemplo, remarcaron que “muchas de las leyes que se promulgaron en esos años (entre 1976 y 1983) siguen vigentes”, y afirmaron: “La estructura económica profunda, de dependencia y desigualdad, no fue cuestionada. El imperialismo, el Fondo Monetario Internacional, las corporaciones, la gran burguesía nacional, la jerarquía de la Iglesia católica y la burocracia sindical siguen presentes y gozan de total impunidad”.

“Vemos cómo vuelven a la carga contra nuestros derechos”, advirtieron.

Y si bien en el texto que se había leído anteriormente se señaló a “los burócratas sindicales” como uno de los sectores que respaldó a la dictadura, los integrantes del Frente de Izquierda hablaron de una “complicidad” actual —para la aprobación de normativas impulsadas por la gestión de Milei— de las personas a cargo de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), así como del “apoyo directo” de sectores del peronismo y del radicalismo.

Cabe indicar que representantes locales de varios de esos espacios fueron parte de los firmantes del documento que se había dado a conocer previamente.

Te puede interesar