Artesanas de la Línea Sur se suman a emprendedoras barilochenses
En el Puerto San Carlos comenzó una feria en la que convergen emprendedoras de Bariloche con otras provenientes de diversos parajes de la Línea Sur, en el marco de una propuesta vinculada con las actividades que se están llevando a cabo durante el mes de la Mujer.
El espacio de exhibición y venta de productos permanecerá abierto hasta el miércoles 25 de marzo, y puede visitarse de 11 a 20.
Variedad de propuestas.
Gabriela Rivas, una de las emprendedoras, estuvo en el lugar durante la jornada inaugural. Su proyecto se denomina Melewe. Dice que, en mapuche, significa hogar. “Cuando comencé con esta labor, la idea era trabajar sin descuidar a la familia, por lo que la palabra me pareció perfecta”, cuenta.
Artesanías diversas.
Ella había empezado a bordar con una pequeña máquina en 2012, pero fue a partir de las primeras charlas en el marco del desarrollo del colectivo Uniendo tramas, en 2016, que encontró un espacio donde desenvolverse con mayor amplitud. En tal sentido, evoca las capacitaciones de la Mesa textil, con los diversos talleres que se realizaban para poder expandir los conocimientos y guiar a los emprendedores por el sendero de su preferencia, pero acompañados de un sentido comercial.
En cada rincón del Puerto San Carlos, una alternativa distinta.
De esa forma, con Melewe, Gabriela se dedica a la fabricación de remeras, buzos, portamates y yerberas. “Corto, coso, estampo, bordo…”, enumera con una sonrisa. Sus bordados, puntualmente, que realiza a máquina pero bajo diseños propios, apuntan, sobre todo, a la fauna (en especial, aves, como loicas y colibríes) y frutos (fundamentalmente, rojos, como frambuesas).
La porcelana también dice presente.
La emprendedora destaca, en esta alternativa pensada para el mes de la Mujer, la participación de las artesanas de la Línea Sur. En tal sentido, señala: “La intención era mostrar lo que se hace en Río Negro, por eso ellas se unieron a las productoras de Bariloche”.
Mates pintados.
De esa manera, detalla que, desde diversos parajes, llegaron treinta emprendimientos, que se sumaron a cincuenta de Bariloche (en este caso, además del citado Uniendo tramas, también, por ejemplo, provienen de los colectivos Ovillo, dedicado al tejido, y Wizün, de ceramistas).
Belleza artesanal.
Precisamente, María José Parra llegó desde Aguada Cecilio, donde, según dice, viven sólo unas diez familias. En la actualidad, con su emprendimiento Hilando sur, se dedica a realizar hilados con una rueca eléctrica, y aclara que otras artesanas lo hacen “con huso (un instrumento manual, generalmente de madera) o con rueca a pedal”.
De todo un poco.
A su lado, justamente, Antonia López, proveniente de Aguada de Guerra (al que define como “un paraje de unos doscientos habitantes”), indica que ella utiliza un huso. “Hago todo manual”, señala.
Antonia, además de hilar, teje. Así, por ejemplo, en Bariloche presenta boinas a crochet. La lana que utiliza proviene de animales propios. En tal sentido, resalta un problema de estos tiempos: “La situación está complicada, porque hay poca pastura, el agua escasea, y las ovejas, al estar flacos, no producen mucha lana”.
Artesanas barilochenses y de la Línea Sur comparten momentos durante "La semana de la mujer emprendedora".
En cuanto a la experiencia de participar de la feria en Bariloche, la mujer destaca la posibilidad de “conocer artesanos, compartir ideas e intercambiar opiniones para mejorar producciones”.