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20/03/2026

Volver al gimnasio sin control y con rutinas de redes sociales puede ser un riesgo

Un médico deportólogo alertó sobre señales que no deben ignorarse y la necesidad de controles antes de entrenar, así como también el factor de os influencers.
La actividad física ante la llegada del otoño a la ciudad.
La actividad física ante la llegada del otoño a la ciudad.

Con la llegada de temperaturas más bajas y un aumento en la concurrencia a gimnasios y espacios cerrados, especialistas en salud advierten sobre la importancia de tomar recaudos antes de iniciar o retomar la actividad física. En ese contexto, el médico deportólogo Pablo Cozzarin (MPRN 4029) puso el foco en la necesidad de priorizar la prevención.

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En ese sentido, remarcó que si bien el cuerpo humano está hecho para moverse, no todas las actividades son aptas para cualquier persona: “En general para el movimiento siempre se está preparado, pero no para todas las actividades”, precisó.

El especialista indicó que existen factores de riesgo que deben ser tenidos en cuenta antes de comenzar a entrenar: “Todos los factores de riesgo modificables tienen que ver con que si uno detecta algo que hay que corregir, corregirlo hace que el riesgo disminuya, pero hay algunos factores de riesgo que tienen que ver con cuestiones no modificables, que una de ellas es la edad”, explicó.

A medida que pasan los años, el cuidado debe ser mayor: “Cuanto más edad tenemos, más chances hay de tener algún tipo de evento, más que nada por la edad, y eso es un factor de riesgo no modificable”, agregó.

En esa línea, Cozzarin subrayó que la intensidad del ejercicio debe adaptarse a cada persona y a sus sensaciones: “Cuanto más edad tenemos, más recreativo puede llegar a ser la actividad y el esfuerzo debería ser acorde a las sensaciones”, indicó.

Además, detalló una serie de señales de alerta que no deben ser ignoradas durante la práctica deportiva: “Hay algunas sensaciones que las personas tienen que tienen que ver con molestias en el pecho, falta de aire, palpitaciones, dolor de cabeza, mareos, desmayos. Todas esas sensaciones están validadas en estudios científicos en donde cuando existe alguna uno tiene que parar la pelota y hacerse chequeos específicamente”, enumeró.

En muchos casos, explicó, la recomendación sobre la intensidad del ejercicio debe ser indicada por un especialista: “Muchas veces el profesional que realiza la recomendación de qué intensidad es el cardiólogo, que lo que hace es referir qué cantidad de esfuerzo, o frecuencia cardíaca, o intensidad subjetiva, pensando en intensidades de 1 a 10”, sostuvo, y agregó que estas indicaciones suelen surgir tras estudios como la prueba ergométrica.

La importancia de consultar a los profesionales

Otro punto que remarcó tiene que ver con el crecimiento de contenidos sobre entrenamiento en redes sociales, muchas veces sin respaldo profesional: “Ahora hay mucha gente que da recomendaciones sin un perfil profesional en internet”, advirtió.

En ese sentido, cuestionó la lógica de replicar rutinas sin evaluación previa: “Si uno se mete a un gimnasio y solo sigue a un influencer, lo que a veces obtiene es una recomendación de algo que le sirvió a una persona nada más”, explicó.

Y marcó una diferencia clave entre ese tipo de contenido y la consulta médica: “La interacción con un profesional tiene que ver con un ida y vuelta comunicacional. Cuando uno es profesional y basa sus decisiones en la ciencia, los estudios científicos son a partir de recomendaciones a 5.000, 10.000, 20.000 personas. Entonces eso tiene más valor, más peso estadístico”, concluyó.

 

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