Bariloche impulsa un programa de composteras comunitarias para reducir residuos orgánicos
El Concejo Municipal de Bariloche analiza un proyecto de ordenanza que propone la creación de un Programa Municipal de Composteras Comunitarias, con el objetivo de reducir el volumen de residuos orgánicos enviados a disposición final y promover un cambio cultural en la gestión de los desechos domiciliarios.
La iniciativa, impulsada por el concejal Tomás Hercigonja (PUL), se enmarca en la Ley General del Ambiente Nº 25.675 y en la Ley Nº 25.916, que establecen presupuestos mínimos para la protección ambiental y la gestión integral de residuos sólidos urbanos. También toma como referencia la Ley Provincial Nº 5491, que regula el tratamiento de residuos en Río Negro bajo el sistema GIRSU.
El proyecto señala que el compostaje —proceso biológico de descomposición de materia orgánica mediante microorganismos— puede reducir entre un 30% y 50% el volumen de basura que actualmente se destina a vertederos. Además, genera un mejorador de suelos apto para su utilización en espacios públicos y actividades agrícolas.
Entre los materiales que podrán compostarse se encuentran restos de frutas y verduras, yerba y café, cáscaras de huevo, hojas secas, pasto, restos de poda triturados y papel manchado con alimentos.
La propuesta destaca que esta práctica no solo reduce emisiones y contaminación de suelos, sino que también contribuye a la economía circular y al ahorro en los costos municipales de recolección y disposición final.
El Programa prevé la instalación progresiva de composteras comunitarias en espacios públicos, parques, plazas, establecimientos educativos, centros de salud y edificios municipales. También contempla la posibilidad de autorizar su colocación en organizaciones sociales e instituciones privadas, previa aprobación de la autoridad de aplicación.
La Secretaría de Parques y Jardines —o el área que la reemplace en el futuro— será la encargada de ejecutar la ordenanza, habilitar los eco puntos, controlar estándares de calidad, garantizar condiciones de higiene y llevar un registro de los residuos orgánicos recibidos y del compost generado.
Asimismo, se creará una página web oficial con un mapa interactivo que permitirá ubicar los eco puntos dentro del ejido municipal.
El proyecto pone especial énfasis en la educación ambiental y la participación comunitaria. Se prevén talleres, capacitaciones y acompañamiento técnico para asegurar la correcta producción del compost.
Además, se promoverá la articulación con grandes generadores de residuos orgánicos —como empresas gastronómicas e industrias alimenticias— para fomentar la separación en origen y su incorporación al sistema. En ese marco, se destaca la importancia de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) y se vincula la iniciativa con el Programa de Responsabilidad Social Empresaria aprobado por ordenanza municipal en 2010.
La experiencia de la ciudad de Bahía Blanca, que ya cuenta con un programa de composteras comunitarias y un sistema de puntos verdes georreferenciados, es mencionada como antecedente exitoso.
Mes del Compostaje
La ordenanza también propone instituir el “Mes del Compostaje” en el ámbito municipal, desde el 22 de marzo —Día del Agua— hasta el 22 de abril —Día de la Madre Tierra—, con el fin de intensificar campañas de concientización y difusión.
El compost producido será destinado prioritariamente al mantenimiento de espacios públicos, aunque también podrá entregarse a vecinos y vecinas o incorporarse a circuitos de economía circular, según disponibilidad y calidad.
La iniciativa se inscribe en los lineamientos de la Agenda 2030 de Naciones Unidas y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11, que promueve ciudades más inclusivas, resilientes y sostenibles, con especial atención a la gestión de residuos y la reducción del impacto ambiental urbano.