La causa de la secta rusa suma un nuevo giro por la salud del principal acusado
La causa conocida como la “secta rusa de Bariloche”, en la que se investiga a Konstantin Rudnev por presunta trata de personas, ingresó en una etapa clave vinculada a su estado de salud y a la modalidad de cumplimiento de la prisión preventiva.
El expediente fue elevado para su revisión ante la Cámara Federal de General Roca, luego de que la defensa presentara un recurso de casación contra la decisión que revocó la prisión domiciliaria. En paralelo, el Ministerio Público Fiscal solicitó la intervención del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema para que evalúe el cuadro clínico del imputado.
El eje del debate
La discusión gira exclusivamente en torno a si el encierro intramuros resulta compatible con el estado de salud de Rudnev. El planteo se sustenta en el artículo 32 de la Ley de Ejecución Penal, que contempla modalidades alternativas de detención cuando la permanencia en un establecimiento carcelario impide un tratamiento médico adecuado.
El 21 de enero, el juez de garantías Gustavo Zapata había resuelto morigerar la prisión preventiva y conceder la domiciliaria con monitoreo electrónico para permitir una evaluación médica más amplia. Sin embargo, esa decisión fue impugnada por la fiscalía y posteriormente el Tribunal de Revisión la revocó, ordenando que continúe detenido en la Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal, en Rawson.
Informes médicos y posiciones enfrentadas
Durante la audiencia de enero, médicos de parte señalaron la necesidad de profundizar estudios diagnósticos e incluso evaluar una eventual internación, ante un marcado descenso de peso y patologías preexistentes. Desde el Servicio Penitenciario Federal y la DATIP indicaron que no se advertía un riesgo vital inminente, aunque consideraron aconsejable avanzar con estudios complementarios.
Frente a dictámenes divergentes, la fiscalía pidió que el Cuerpo Médico Forense entreviste a Rudnev, analice los informes existentes y determine qué estudios deben practicarse. Según la acusación, un dictamen de ese organismo permitiría fijar un parámetro técnico objetivo y uniforme para que el tribunal resuelva la cuestión cautelar.
Por su parte, Rudnev cuestionó que no se hayan autorizado estudios solicitados en la Ciudad de Buenos Aires por profesionales de parte y expresó reparos sobre la intervención del organismo forense. No obstante, junto a su defensa aclaró que no se niega a someterse a controles médicos, sino que el desacuerdo radica en el ámbito institucional donde deben realizarse, las garantías de independencia y la presencia de intérpretes para evitar barreras idiomáticas.
Mientras se sustancian los recursos y se define si habrá una evaluación forense, Rudnev permanece alojado en la Unidad 6 del SPF en Rawson.